"La gente cree estar plenamente informada sin haberse aproximado siquiera a una sola idea que contradiga sus prejuicios", Bill Keller.

10 de marzo de 2010

“No puedo ni debo esperar más”



"A mis 86 años, no puedo ni debo esperar más", dijo Chicha. Y se puso manos a la obra. Entonces, empezó a trabajar para hacer una muestra fotográfica y documental que la exceda y la supere. Un testimonio que pueda servir para buscar a una nieta que hace 33 años vive con su identidad suprimida. El resultado de ese trabajo se vio en La Plata el año pasado y comienza una itinerancia hoy, con su inauguración en el Hall Central de Canal 7, a las 18.
La muestra lleva el título de "Clara Anahí Mariani, 33 años buscándola" y da cuenta de la búsqueda de una niña secuestrada en 1976 (ver recuadro). "Fue pensada con el fin de extender la búsqueda más allá de nosotros, para que la gente pueda colaborar", contó María Isabel Chorobik de Mariani, la abuela Chicha, a Diagonales.
Además de hacer un recorrido histórico sobre cómo fue que su abuela la buscó por todo el país y el mundo, la exposición muestra fotos de las familias materna y paterna, con la intención de que los parecidos puedan sembrar alguna duda a partir de las comparaciones.
"Todo está enmarcado dentro de la búsqueda", describió Chicha.
El material que se expondrá hasta el 12 de abril y se inicia con el ataque a la casa paterna de Clara Anahí en La Plata, sus habitantes y la entonces bebita. Luego, permite a los visitantes ver cómo realizó Chicha la búsqueda, que comenzó en 1976 y se extiende a hoy. Chicha sospecha que Marcela Noble, adoptada de manera irregular por Ernestina Herrera de Noble, dueña del diario Clarín, puede ser su nieta.
En la muestra se expondrán fotografías, documentos y objetos relacionados con la niña y sus padres, se dejan ver, además, como uno de los ejemplos más emblemáticos de la brutalidad del accionar del Terrorismo de Estado.
–¿Qué expectativas tiene con los exámenes que le harán a Marcela Noble?
–Estoy esperando los resultados, pero sin ninguna esperanza. Por más que Marcela y Felipe (Noble) hayan dado su sangre, no tengo ninguna esperanza en cuanto a los resultados porque no se siguieron los mecanismos que corresponden. No tengo garantías de que no se hayan cambiado las muestras. Los análisis de ADN deben realizarse a través del Banco Nacional de Datos Genéticos.
–¿Por qué sospecha que Marcela podría ser su nieta?
–A mis 86 años, no puedo ni debo esperar más. Aunque no tengo ninguna expectativa de los resultados de los análisis de ADN, mantengo la esperanza de que se sepa la verdad. Vengo siguiendo el caso desde el '77 y a lo largo de todos estos años siempre tuve datos que parecían que me iban a llevar a mi nieta y luego se desvirtuaban. Tuve dudas, pero eso fue hasta que (el ex juez Roberto) Marquevich contó cómo la señora de Noble había falseado toda la documentación de la adopción. Después, me presenté ante (el juez platense Arnaldo) Corazza, que le pasó el expediente a (Conrado) Bergesio.
–¿Cómo podrían ayudar las fotos familiares que se exhibirán en el 7?
–El parecido familiar no es definitorio, pero pude servir para allanar el camino y aportar para tratar de solucionar este horror de los adultos sin identidad verdadera.
–¿Qué siente cuando encuentran un nieto?
–Hace varios años que renuncié a la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, pero me alegro muchísimo porque cada nieto recuperado es un poco más de justicia sobre la tierra, lo merecen los chicos y los padres, que aunque están muertos no deben tener descanso.

Chicha estará presente hoy, a las 18, en la inauguración de la muestra, declarada de interés nacional por la Presidencia de la Nación, junto al titular de Canal 7, el cineasta Tristan Bauer.

Foto: Matías Adhemar

Aquel 24 de noviembre del año ‘76
El 24 de noviembre de 1976, unos 150 policías al mando de Ramón Camps arrasaron la casa de la calle 30 Nº 1134 de La Plata, donde vivían los militantes Daniel Mariani y Diana Teruggi, con su hija Clara Anahí, que tenía tres meses. La dictadura militar quería destruir una imprenta de Montoneros que funcionaba en el fondo de la vivienda, en una doble pared. Allí se había impreso, pocos días antes, el último número de la revista "Evita Montonera", que daba cuenta de las desapariciones y del funcionamiento de un centro clandestino en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), transformada hoy en un Espacio para la Memoria.
Aquel 24 de noviembre, el gobierno militar montó un operativo de fuerzas conjuntas con el Ejército y la Policía Bonaerense, conducidos por Ramón Camps y Miguel Osvaldo Etchecolatz, que duró cuatro horas. El tiroteo fue desparejo y feroz. Su magnitud aún puede verse en las paredes de la casa, hoy resguardada como museo, y en el Citroën familiar, acribillado por las balas de las ametralladoras, el fuego de mortero y las bombas de fósforo.
Diana y sus compañeros de militancia Roberto César Porfidio, Juan Carlos Peiris y Daniel Mendiburu Elizalde murieron en el enfrentamiento. Clara Anahí sobrevivió por milagro, pero se la robaron. Daniel permaneció en la clandestinidad hasta que fue asesinado el primero de agosto de 1977.
Chicha se entregó entonces a una búsqueda inclaudicable que aún no termina, fue registrada en la película documental "Chicha, esperanza y dolor" y en una muestra fotográfica que ya se vio en La Plata y que hoy inicia una itinerancia en el Canal 7.

1 comentario:

Pablo Kolyvakis dijo...

86 años?? Wooow, qué polenta eh!!

Me encantó la note Migue, abrazo!