"La gente cree estar plenamente informada sin haberse aproximado siquiera a una sola idea que contradiga sus prejuicios", Bill Keller.

12 de octubre de 2009

La construcción de edificios en la mira



Un grupo de platenses preocupados por la cantidad de edificios que se construyen en la ciudad comenzó a registrar con fotografías los cambios que día a día hay en el casco urbano: casas antiguas que son derrumbadas y reemplazadas por viviendas multifamiliares de varios pisos que se salen del contexto y terminan con la continuidad y la identidad barrial. Sus mails, que son anónimos, llegan a las casillas de funcionarios municipales y provinciales, autoridades de la universidad y los colegios que intervienen en la construcción, pero no son contestados porque los denunciantes no revelan sus identidades.
Las fotografías hablan por sí solas y aparecen como un testimonio incontrastable que indican que un cambio está transformando a la ciudad. Por eso, Diagonales salió a preguntar a los involucrados qué pensaban sobre este tema. El decano de la facultad de arquitectura no contestó; el presidente del Colegio de Arquitectos, Angel Merlo, concluyó que es preferible ir para arriba que crecer desordenadamente hacia las afueras; mientras que el director de coordinación de Obras Particulares, Daniel Horacio Martínez, aseguró que quiere fijar una “política de estado” con el nuevo Código de Planeamiento Urbano que se está concensuando, con “edificios altos en el centro y límites bajos en los barrios”, aunque la norma aún está en estudio.

PAREN CON LOS EDIFICIOS. “Esto va más allá de lo legal. Tenemos información de una organización de inquilinos que nos dicen que los edificios tampoco los beneficia a ellos. No son viviendas sociales las que están construyendo, sino para inversores con fines especulativos”, escribieron los vecinos del Grupo de Casas Bajas y Antiguas.
La idea de La Plata como paradigma y modelo, utópica, geométrica y simétricamente perfecta, con sus edificios públicos majestuosos y la supuesta limitación en altura que impusieron –con la Catedral y la Municipalidad emplazadas en las ocho hectáreas de mayor altitud–, fueron temas de debate con los profesionales, interpelados por los anónimos vecinos que aseguraron que “la arquitectura es parte de la historia, y sin historia no hay identidad”. Y que dicen defender “la calidad de vida y el patrimonio común: el sol, el aire, la luz, las vistas, la privacidad en tu patio”.





"Para vivir en una casa hay que mudarse a Gonnet”

Daniel Horacio Martínez, es director de coordinación de obras particulares de la Municipalidad de La Plata y trabaja en un lugar que antes perteneció a los ferrocarriles –en 21 entre 49 y 50– y no es más que un galpón dividido con paneles de madera terciada pintados de marrón claro, colocados sobre una estructura aluminio marrón oscuro y amueblado con escritorios de los '60, '70. En el pasillo central, hay bancos de cemento pintados de negro y el piso también es de cemento, pero color bordó.
En su oficina, decorada con algunas notas periodísticas, mapas y cuadros alegóricos al patrimonio urbano, el funcionario explicó que hay cuatro grados de protección sobre los edificios de la ciudad: estructurales e integrales, de protección absoluta, que incluye inmuebles que no se pueden intervenir sin un control exhaustivo; y los cautelares y contextuales, sobre los que Obras particulares y Planeamiento pueden autorizar que sufran alguna intervención o sean demolidos. "Una cosa es un edificio mantenido idéntico a lo que fue proyectado y otra que haya sido trastocado. La gente se enoja porque se demuele, pero acá cotejamos la propiedad con sus planos y muchas veces les han hecho cambios que hace que pierdan valor. Hay una mirada técnica que analiza si la propuesta es razonable", describió.

–Cada vez hay más edificios.
–Hoy por hoy aplicamos una norma del año 2000 que permite que se construya en los barrios. No la hicimos nosotros. Lo que está, está, las construcciones son legales, aunque nosotros somos la única gestión que demolió, lo hicimos en 24 entre 47 y 48 y en 37 entre 27 y 28, cuando no cumplían con las reglas vigentes. Además, estamos trabajando para que las decisiones que se tomen ahora sean política de estado en materia de construcción y para eso, estudiamos realizar cambios al código de planeamiento urbano. La idea es sacar altura en los bordes, digamos, de 66 a 72, de 19 a 31 y de 38 a 32, permitir sólo dos pisos y llevar toda la maza arquitectónica al centro. Es un planeamiento a largo plazo, porque sostenemos que la ciudad va a crecer, pero que la gente se quede tranquila, porque la maza arquitectónica que ahora está permitida en los barrios la vamos a llevar al centro. El proyecto, además, podría permitir construcciones en altura en algunos otros lugares, como una cava recuperada. El centro, las avenidas y las diagonales podrán tener edificios en altura.
–¿Los cambios son más difíciles de tolerar porque se piensa a La Plata como paradigma?
–Se trata más de un problema filosófico que técnico o ambiental. La gente presupone que no hay permiso para las construcciones, pero la mayoría de las denuncias no llegan a nada porque los profesionales proponen algo coherente con la norma en vigencia. Y hasta que no cambiemos esa norma somos sus esclavos. Además, La Plata no es una ciudad medieval o con antecedentes históricos, tiene valores para preservar, pero creo que tenemos que estar orgullosos de las construcciones (en altura) de 53 entre 20 y 27, por ejemplo, porque fueron realizados por arquitectos jóvenes y dentro de unos años van a ser patrimonio. La gente sufre porque su barrio cambia de escala, pero es lo que permitió la gestión aterior.
–¿No se suponía que los edificios públicos eran el tope de altura? ¿Alguna vez hubo limitación?
–Hasta el 2000 La Plata no tuvo limitación en crecimiento en altura.
–¿Qué pasa con el patrimonio? Hay casos que despiertan polémica como la casona de 10 y 60 y también la casa de 51 entre 21 y 22, que perteneció al primer intendente de La Plata, Arturo Chaumeil.
–La casa de 10 y 60 que se ve tan bien por fuera estaba destrozada por dentro. Eso fue verificado por ingenieros. Además qué podemos hacer si los propietarios dicen que no tienen para mantener el edificio y lo quieren vender. Qué hacemos con las casas con peligro de que se derrumben, sin mantenimiento, que los dueños no tienen para mantenerlas y el estado no las puede comprar. En el caso de la casa de 51 entre 21 y 22 estamos haciendo esfuerzos para que los proyectistas construyan unos metros más atrás de la línea municipal para proteger un alcanfor y una palmera que tienen 180 años, pero la ordenanza los obliga a construir adelante.
Hay otros casos, como las casas de calle 14 o diagonal 73 que no podemos pensar en modificar o alterar porque son edificios de valor histórico y patrimonial.
–¿Por qué la ordenanza obligaba a construir sobre la línea municipal?
–Por capricho, por el concepto de manzana compacta.
–¿Los servicios no van a colapsar?
–Las empresas prestadoras podrán mejorar sus planes de inversión si cuentan con un proyecto confiable para saber cómo crecerá la ciudad, pero las empresas tienen que ir detrás de los cambios. De lo que estamos seguros es que no se puede pretender vivir en una casa con un altillo a cuatro cuadras del centro. Si uno pretende vivir en una casa con una pileta en el fondo se puede ir a Gonnet, a City Bell o a Villa Elisa; lugares en los que está prohibido construir en altura. La construcción es sinónimo de desarrollo.
–Había otros aspectos en el desarrollo de la ciudad que tuvieron en cuenta sus creadores como el bosque y el puerto, que prácticamente no se desarrolló. ¿Qué piensa el gobierno sobre estos temas?
–El tema del puerto es muy importante y por lo menos empezamos a caminar junto a Berisso y Ensenada para brindar respuestas regionales. Aunque también con Brandsen y Magdalena. En el Boque, en principio, esperamos celebrar algún acuerdo con la universidad para gestar un concepto de La Plata Campus y no Bosque Campus. Hay que terminar con la idea de que el bosque puede tener nuevos edificios. Creemos que se pueden completar las unidades académicas que ya están construidas, pero que también se pueden construir nuevas unidades académicas fuera del casco urbano, en Villa Elvira, Los Hornos o Gonnet. El Tren Universitario, que de la estación La Plata recorrerá el bosque, 72 y 31, hasta Los Hornos, es una buena idea y le permitiría a la universidad instalarse en otras zonas.
–¿Qué pasa fuera del casco urbano?
–La ciudad creció con sin planificación, sin respetar la valorización del espacio verde cada seis cuadras, pero esta gestión está trabajando para recuperar la circunvalación como una extensión de las plazas y el bosque, para que sea un espacio recreativo y forestado.


“Esta ya no es la ciudad que planeó Dardo Rocha”
Angel Merlo es presidente del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires y una de las voces llamadas para conversar sobre las exigencias de los anónimos que disparan correos electrónicos con la consigna: Paren con los edificios. A media semana, Merlo atendió a Diagonales después del mediodía en un sitio privilegiado de La Plata: la casa que el arquitecto suizo-francés Le Corbusier proyectó por correo para el cirujano Pedro Curutchet, frente al bosque platense. Y apenas se acomodó en la cabecera de la mesa del primer piso, en la zona pública de la casa, donde debió funcionar un consultorio, en la planta entrepiso, aclaró que recibió los mails con las fotos y las denuncias, pero prefirió no contestarlos por no saber quién los escribe y cuáles son sus intenciones. “Puede ser alguien de la oposición o un provocador. Es legítimo tener cuestionamientos, pero es mejor hacerlos con el nombre”, explicó.

–¿Cuál es la visión del Colegio en este tema?
–La reducción de altura no va a neutralizar estos enfoques sobre la aparición de la vivienda colectiva en el casco de la ciudad. Aunque se construyan menos pisos, van a perturbar igual porque el vecino se siente invadido y tiene un legítimo derecho, pero también el desarrollador puede ocupar el predio y construir edificios, siempre que lo haga dentro del reglamento.
–¿No hay excesos?
–Esta ciudad tiene códigos y se respetan en altísimo porcentaje, porque hay controles, tanto de la municipalidad como de los colegios, que vigilan el comportamiento ético. Además, los profesionales saben lo que hacen. Lo que se omite con este tipo de cuestionamientos es quiénes tienen derecho a la ciudad y quiénes no. ¿Lo máximo permitido era una vivienda por lote? La ley de Propiedad Horizontal (13512) que tiene más de 50 años, habilitó a que se puedan hacer más de una casa por lote. Y el casco histórico está en condiciones de soportar la población total de La Plata sin periferia, porque se habla de especulación pero la expansión "en mancha de aceite" hacia las afueras es resultado de otro proceso especulativo que hizo que se creciera desordenadamente, dejando a la población alejada de la ciudad sin el equipamiento y sin la infraestructura, que la tiene que cubrir el estado. Los únicos beneficiados fueron quienes explotaron la tierra. No hubo planificación, no hay calidad espacial y encima alguien se tuvo que hacer cargo de la infraestructura. La construcción de edificios genera problemas es cierto ¿Quién pone el límite? En La Plata lo venimos discutiendo hace 15 años.
–Pero se supone que la ciudad fue creada con ciertos parámetros.
–Dardo Rocha pensó en una casa por lote. Y también pensó que la ciudad terminaba en la circunvalación y en los alrededores había quintas. Esta ya no es la ciudad de Dardo Rocha. Hay que construir la ciudad que viene en el marco de un urbanismo creciente. El hombre moderno es urbano. Más allá del fenómeno del campo, el hombre vive en la ciudad. Entonces, nos corresponde a nosotros compatibilizar cómo hacer para aumentar la densidad, porque todavía hay casitas en el centro y tenemos que imaginarnos el futuro. En la ciudad viven 100 mil personas, pero hay en La Plata unas 670 mil. Si seguimos como ahora vamos a vivir en Magdalena. Tenemos que pensar cuánta densidad podría haber para que más gente tenga derecho a vivir en el casco urbano. Además, por ahora no nos alcanzó el proceso de conurbación, nos viene salvando el Parque Pereyra Iraola.
–¿Qué altura podrían tener los edificios?
–Los desarrolladores dicen que con cuatro pisos no pueden amortizar un ascensor. Pagan entre 150 y 180 mil dólares por un terreno y tienen que pensar cuántas personas pueden usar los departamentos. Podrían ser dos pisos o 4 ó 5 pisos para los edificios con ascensor. El problema no es la altura. Yo me pregunto por qué en lugar de decir "paren con los edificios" no dicen "paren con los autos" ¡Vivimos en una ciudad en la que cada familia tiene que tener dos autos!
–Le pediremos a su jefe de prensa que le arme un grupo: “paren con los autos”.
–Ojo, hablo desde el punto de vista del arquitecto que actúa como arquitecto, respetando el código, y no por los arquitectos que son desarrolladores, porque esos ya son empresarios. Por último, quisiera agregar algo que no dije y es que en el contexto de crisis en la que vivimos la construcción es una genuina generadora de trabajo, genera mucha mano de obra y, al contrario de lo que ocurre con los autos, el 90 por ciento de sus insumos son nacionales. Además, quisiera aclarar que históricamente el colegio siempre tendió a que se baje la densidad (en comparación con otros actores en la construcción), pero decimos que hay una lógica de economía y también una lógica urbana.

Hay críticas para Arquitectura, pero el decano no responde
En al menos dos temas se mencionó a la Universidad. Mientras que el director de coordinación de obras particulares, Daniel Horacio Martínez, criticó sobre la construcción de edificios en el Bosque; los anónimos vecinos que militan bajo el nombre de “Paren con los edificios” afirmaron: “de todos los mails que mandamos a las autoridades, Colegio, Facultad, tuvimos una sola contestación: de la Municipalidad de La Plata haciendo saber que ya habían registrado nuestro reclamo. Pero era una respuesta tipo cliché, automática. El silencio que más nos inquieta es el de la Facultad, porque tendría que estar a la vanguardia de la protección, liderando y protagonizando este debate, formando profesionales militantes del patrimonio y de la calidad de vida, enseñando a conocer y a proteger, creando agenda, en fin, asumiendo su rol social y político con compromiso. Nosotros tenemos que aprender leyendo los diarios, porque nadie de esta Alta Casa de Estudios se ha dignado "bajar" a contestar algunas de las preguntas y problemáticas que planteamos, como habitantes de la ciudad, y de un barrio de casas bajas”.

5 comentarios:

Madeline dijo...

Una vergüenza, Angel Merlo! Sin más comentarios.
No digamos con una red de subte (¡que no sería imposible! Miren la reciente línea H en Capital), pero con un sistema de transporte público automotor eficiente... ¿quién tendría problema en vivir en las afueras? ¿No habría que preocuparse por reestructurar el cinturon que rodea al casco urbano, para que la gente de los barrios tengan la avenida y la plaza cada 6 cuadras? Parece difícil, pero ese 'cinturon' es mucho más reestructurable que la destrucción del aire, la luz y la relativa privacidad que distinguen (¿distinguían?) a la ciudad de La Plata. Pero claro, son barrios más pobres, qué importa si los pibes no tienen plaza.
Ah, infaltable: lo que se está haciendo mal "viene desde el 2000", "viene de la gestión anterior". ¡A ponerle huevos, quien tiene la manija ahora! ¿Pero quiénes y cuántos de todos estos no tienen intereses en Credil u otros constructoras? Qué pasaría si eso se investigara?

Lisandro dijo...

Muy interesante la nota, y es increíble cómo en cualquier ámbito del Estado se lavan las manos olímpicamente!
saludos miguel.

Anónimo dijo...

En Mar del Plata pasa lo mismo!
En el centro cuesta encontrar un rayito de sol y en algunas playas tipo 17 ya no necesitas sombrilla. Ni hablemos de los chalets q "desaparecen"

Anónimo dijo...

...Dar la maxima densidad hacia el centro es maximizar los problemas vehiculares imposibles de manejar hoy....se me ocurre.. que de una vez por todas se deberia pensar en grande ....1)dejando los vehiculos en la periferia y 2) dotando de medios de transporte rapidos hacia el centro ...eL CENTRO ya se esta perfilando como ciudad ADMINISTRATIVA ,... Y la POBLACION busca fuera de la ciudad su Vivenda permanente.... ,City Bell, Gonnet Villa Elisa etc.(Ciudades Dormitorio)..... Por otro lado se puede consensuar la densidad y altura de los edificios en los bordes de la ciudad para que no superen los cuatro niveles...Jorge P.P.

Anónimo dijo...

Hola soy estudiante de periodismo y estoy interesada en contactarme con los vecino que se nucleron en "Paren con los edificios" mi mail es mpdeferrari@hotmail.com
Agradecría me pases los datos de contacto.

Muchas gracias!