"La gente cree estar plenamente informada sin haberse aproximado siquiera a una sola idea que contradiga sus prejuicios", Bill Keller.

7 de diciembre de 2009

Un policial (volver a las fuentes)

El dueño de un restaurante chino de Plaza Italia apareció muerto en el baño del local, golpeado y con un tiro en la cabeza. La víctima, identificada como Fuan Kuan Huang, es de nacionalidad china y tenía 40 años.
La esposa de Huang encontró el cuerpo ayer, poco antes del mediodía, cuando abrió el negocio y se encontró con el cadáver en el baño, tirado en el piso y con la cabeza tapada con una campera: levantó la prenda, reconoció a su marido y vio la sangre. Se puso en cuclillas, le levantó la muñeca y le tomó el pulso. No sintió nada. Entró en pánico, pero se levantó y salió a la calle.
Los pocos que pasaron ayer a las 12 por diagonal 74 entre 6 y Plaza Italia escucharon a la mujer hablar en un idioma que les resultaba incomprensible. En estado de shock, gritaba, pedía ayuda, pero todos la ignoraban. Entonces, se dio cuenta que debía recurrir a alguien conocido y llamó al restaurante chino en el que su marido había trabajado hasta hace un año.
"Parece que hubo un homicidio", dijo el hombre, ex compañero de la víctima, a la policía. "Nosotros recibimos el llamado de la señora y lo único que hicimos fue llamar a la policía", explicó a Diagonales Javier, otro ex compañero de trabajo de Huang.
Según los ex compañeros de la víctima, Huang, su mujer, una pareja de chinos de unos 50 años y dos de los empleados se quedaron el sábado a la noche en el restaurante a tomar cerveza. La mujer se fue a su departamento de 6 y 44 a las 3 y dejó a su marido con sus amigos.
"Parece que los empleados salieron a bochinchear y Huang se quedó con dos personas de nacionalidad china en el negocio", contó Javier.
No se sabe qué pasó entonces, pero lo cierto es que poco antes de las 12 la mujer de Huang fue al local y se encontró con su marido muerto.
Puestos a especular sobre el caso, la policía advirtió que podría tratarse de un ajuste de cuentas. Huang "no tenía problemas con nadie", dijeron sus ex compañeros, quienes prefirieron relacionar el homicidio con un posible caso de inseguridad: "la zona es muy peligrosa, quizá alguien le haya pedido comida, o dinero, o directamente lo hayan querido asaltar", dijeron.
Además, se extrañaron por cómo había sido abandonado el cuerpo y la escena del crimen: la moto del delivery estaba afuera del local, que permanecía cerrado con llave y el teléfono había sido desconectado.
Fuentes policiales indicaron que recibieron el llamado de emergencia unos 12 minutos después de las 12 y enviaron al lugar un móvil que apenas tuvo que limitarse a cuidar que el lugar permanezca inalterable para que pudieran realizarse las pericias de rigor.
Médicos de una ambulancia llegaron al lugar a confirmar el deceso y dejaron constancia de que, al parecer, presentaba un disparo en la cabeza, del lado derecho, que se veía a simple vista y fue confirmado poco después con un informe de autopsia preliminar, que descubrió un orificio de entrada y otro de salida.

3 comentarios:

Pablo Roesler dijo...

Excelente nota
salu2

Alejandro Pérez dijo...

Con la calidad que nos tiene acostumbrado. Que pluma!

No Publicable dijo...

Dicen (los que supuestamente saben de blogs) que hay que responder a todos los mensajes, pero no sé qué decir. Bueno, lo único es: ¡gracias!
Miguel