El terrorismo de estado, la desaparición forzada de personas, la violencia institucional, la persistencia de la tortura en los lugares de detención, la falta de democratización de las fuerzas de seguridad y la vigencia de políticas criminales que culpabilizan y estigmatizan a los sectores sociales más vulnerables serán analizados en La Plata, durante el VI Encuentro sobre Construcción de la Memoria, que comenzará hoy, organizado por La Comisión Provincial por la Memoria en el marco de su décimo aniversario. Habrá conferencias, mesas de trabajo, talleres, música y teatro.
“La idea es abrir el debate para que la gente se involucre”, confió a Diagonales Hugo Cañón, presidente de la Comisión. El evento servirá de marco, además, para firmar hoy un acuerdo de cooperación con la ministra de Defensa, Nilda Garré, y para que mañana el ministro de Educación, Alberto Sileoni, declare de interés nacional el programa Jóvenes y Memoria, que trabaja sobre el eje “autoritarismo y democracia”.
Las mesas de trabajo y los talleres se desarrollarán en el Pasaje Dardo Rocha y las dos sedes platenses de la Comisión, en tanto que los recitales serán en la Municipalidad y el Teatro Argentino. Además, el sábado habrá una señalización del centro clandestino de detención La Cacha, en Lisandro Olmos, con la presencia de familiares de detenidos desaparecidos a quienes se vio por última vez en ese lugar y representantes de organismos de Derechos Humanos de todo el país. En el lugar, habrá un recital de la cantante Ximena Villaro. Fulanas trío tocará a la noche en Plaza San Martín.
Cañón recordó ayer que la Comisión nació durante el gobierno de Carlos Ruckauf, poco después de que Aldo Rico dejara su cargo en el Ministerio de Seguridad bonaerense: “era un momento de mucha tensión institucional que instalaba un discurso de mano dura. Se habían modificado las leyes procesales, lo que duplicó la cantidad de presos, que pasaron de 15 mil a 30 mil en 2005, y había peligro de que se perdiera el archivo de la DIPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires)”.
Uno de los primeros trabajos de la recién nacida Comisión fue, justamente, la digitalización de los 4 millones de fojas y 300 mil fichas que había en el edificio, en el que la Policía trabajó desde 1957 hasta 1998, aunque en el lugar “se encontraron fichas de seguimientos a sindicalistas y anarquistas, que ellos calificaban como delincuentes sociales, desde la década del 30”, contó Cañón.
La Comisión creció al calor de los Juicios por la Verdad, a los que les pudo aportar prueba documental y desarrolló varias áreas, entre las que se encuentran la de Jóvenes y Memoria y el Comité contra la tortura, lo que le permite trabajar de manera “interactiva” entre el pasado y el presente. Los ejes del debate que comienza hoy son “las violencias de ayer y hoy”, “justicia democrática y lucha contra la impunidad”, “la gestión de las políticas de memoria” y “el peso de la transmisión de la experiencia del terrorismo de estado a las nuevas generaciones en el proceso de construcción de ciudadanía política”.
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"La gente cree estar plenamente informada sin haberse aproximado siquiera a una sola idea que contradiga sus prejuicios", Bill Keller.
24 de septiembre de 2009
19 de septiembre de 2009
Tres años sin López
Lloviznaba y hacía frío ayer a las seis de la tarde. Y sin embargo, miles de personas se sumaron a la marcha que el colectivo de organizaciones que defienden los Derechos Humanos en La Plata bajo la bandera de Justicia Ya! realizó para reclamar por la aparición con vida de Jorge Julio López. La movilización fue de Plaza Moreno a Plaza San Martín y contó con la participación de unas tres mil personas, la mayoría militantes de partidos de izquierda, organizaciones sociales y estudiantiles, que mostraron su compromiso con la causa, pese a la lluvia y el frío.
Los mismos de siempre y las consignas de siempre. Hijos, Suteba, el Partido Obrero, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Barrios de Pie, el movimiento Justicia y Libertad, el PTS, Quebracho, Surcos, los estudiantes de Ciencias Médicas, Libres del Sur, el Frente Popular Darío Santillán, Bellas Artes participaron de la movilización. Las consignas de siempre: "Ahora, ahora, se juzga indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables". Y algunas duras con el Gobierno nacional, al que le pedían: "No sigas chamullando con los Derechos Humanos, porque tu policía sigue pegando y matando".
Los manifestantes caminaron bajo la lluvia de Plaza Moreno a diagonal 74 y 49. Una peluquería bajó sus cortinas. Doblaron por 49 hasta 8. Algunos comerciantes miraban el paso de la gente en la vereda y una chica cerró con llave las puertas de su boutique. La columna pasó frente a los tribunales federales y le dedicó una canción a la Justicia. Por 50 fue hasta Plaza San Martín, donde la ex detenida desaparecida Nilda Eloy explicó la situación de la causa López.
Eloy recordó que López sufre "la impunidad de ayer y de hoy" y que quienes "lo torturaron con la picana en 1979 caminan libres, excarcelados". Contó que "fue un militante que sufrió el silencio obligado por oídos que no querían escuchar y recuperó su historia buceando en sus recuerdos, recorriendo los lugares de detención y participando de los actos por justicia denunciando a sus torturadores".
Además, aseguró que "la causa es un monumento a la impunidad" y responsabilizó a los jueces federales platenses Arnaldo Corazza y Humberto Blanco, y a los gobiernos nacional y provincial: "Ellos saben que lo secuestró la Policía y negociaron la gobernabilidad de la fuerza", afirmó.
Los militantes dejaron la Plaza San Martín denunciando el silencio y la impunidad y festejando la lucha y el compromiso.
Los mismos de siempre y las consignas de siempre. Hijos, Suteba, el Partido Obrero, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Barrios de Pie, el movimiento Justicia y Libertad, el PTS, Quebracho, Surcos, los estudiantes de Ciencias Médicas, Libres del Sur, el Frente Popular Darío Santillán, Bellas Artes participaron de la movilización. Las consignas de siempre: "Ahora, ahora, se juzga indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables". Y algunas duras con el Gobierno nacional, al que le pedían: "No sigas chamullando con los Derechos Humanos, porque tu policía sigue pegando y matando".
Los manifestantes caminaron bajo la lluvia de Plaza Moreno a diagonal 74 y 49. Una peluquería bajó sus cortinas. Doblaron por 49 hasta 8. Algunos comerciantes miraban el paso de la gente en la vereda y una chica cerró con llave las puertas de su boutique. La columna pasó frente a los tribunales federales y le dedicó una canción a la Justicia. Por 50 fue hasta Plaza San Martín, donde la ex detenida desaparecida Nilda Eloy explicó la situación de la causa López.
Eloy recordó que López sufre "la impunidad de ayer y de hoy" y que quienes "lo torturaron con la picana en 1979 caminan libres, excarcelados". Contó que "fue un militante que sufrió el silencio obligado por oídos que no querían escuchar y recuperó su historia buceando en sus recuerdos, recorriendo los lugares de detención y participando de los actos por justicia denunciando a sus torturadores".
Además, aseguró que "la causa es un monumento a la impunidad" y responsabilizó a los jueces federales platenses Arnaldo Corazza y Humberto Blanco, y a los gobiernos nacional y provincial: "Ellos saben que lo secuestró la Policía y negociaron la gobernabilidad de la fuerza", afirmó.
Los militantes dejaron la Plaza San Martín denunciando el silencio y la impunidad y festejando la lucha y el compromiso.
18 de septiembre de 2009
"La Justicia le debe una repuesta no sólo a la familia López, sino a toda la sociedad"
Entrevista a Rubén López

Será un recuerdo para el hombre que militaba en los ‘70 y llevaba a sus hijos a jugar al fútbol a la Unidad Básica de su barrio, un homenaje para el militante que esperó 30 años para ver tras las rejas a su secuestrador y torturador. La familia López trabaja contrarreloj para presentar hoy los primeros lineamientos de lo que será la fundación Jorge Julio López, que se dedicará a dar cursos de oficios. “Por ahora sólo haremos una presentación extraoficial”, aclara Rubén López, hijo menor del albañil desaparecido, ideólogo de un proyecto que “no debe estar nada mal porque a todo el mundo le gusta y muchos empiezan a sumarse”.
La presentación será hoy a las 19, en un acto oficial para cambiar el nombre del Centro Cultural de Los Hornos, ubicado en 64 y 137, por el de Jorge Julio López, que contará con la presencia del intendente platense Pablo Bruera.
Mientras ultima los detalles para obtener la personería jurídica y a poco de cumplirse el tercer aniversario de la segunda desaparición de su padre, Rubén López hizo un alto en su trabajo en su carpintería para conversar con Diagonales sobre el proyecto, la justicia y su padre desaparecido.
“La idea es que se enseñen oficios: carpintería, electricidad, mecánica del automotor, plomería, corte y confección, peluquería, cocina y algunas cosas más, porque ya apareció gente que se ofreció a dar idiomas, computación y hasta hay una tejedora”, describió el hijo menor de Julio López.
Los cursos servirán a quienes quieran trabajar, pero también a quienes quieran aprender a arreglar las cosas en su propia casa: “Cuando empezamos a diseñar el proyecto nos encontramos con que la municipalidad daba un curso de plomería al que iban muchas mujeres. No buscaban una salida laboral, sino que querían arreglar ellas mismas las cosas que se rompían en su casa”.
La justicia. “Todo el mundo me pregunta qué avances hay en la causa y voy a decir lo mismo que esta semana le dije al ex intendente de La Plata y actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak: ‘hoy estamos igual que la primera semana. No hay novedades, no hay algo concreto’”, explicó Rubén. Y agregó que, “como siempre, hay sospechas, pero por parte de la familia no vamos a acusar a nadie hasta que tengamos alguna certeza. Técnicamente, en la causa no hay pruebas”.
López lamentó que, desde que desapareció su papá, cada semana aparecieran pistas falsas, que se dijera que salió del país a través de un cruce fronterizo hacia Paraguay, que estuvo Atalaya, que lo mantenían secuestrado en San Miguel del Monte, que una mujer águila que sobrevolaba la Provincia lo viera aquí o allá, que un parapsicólogo aportaría datos para encontrarlo y que con una horqueta sobre un mapa de la provincia alguien propusiera marcar el sitio exacto en donde estaba.
“A los 13 días nos dimos cuenta que las primeras 48 horas eran fundamentales para la investigación. Y recién dos años después pudimos reconstruir el recorrido que hizo aquella mañana”, describió, al hablar de los disgustos judiciales.
Pese a creer que “la justicia a veces es injusta”, López aseguró que tiene “confianza” en llegar a la verdad, “la misma que tuvo mi viejo, que esperó 30 años, como muchos otros, para que esta persona pagara por lo que hizo y pudiera ser condenado”, declaró, sin nombrar al ex policía y represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, condenado a la pena de reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad en el marco de un genocidio el mismo día en que su padre fue secuestrado, el 18 de septiembre de 2006.
“A mí, lo único que me importa es saber dónde está mi viejo, pero creo que la Justicia le debe una repuesta no sólo a la familia López, sino a toda la sociedad, al país”, afirmó.
La ausencia. Dijo Rubén que cada día se acuerda de su padre, que se pone a pensar y siente esa ausencia que hoy marca que se cumplen tres años de su secuestro. Y así fue que se le ocurrió la idea de hacer una fundación para que Jorge Julio López no siga desapariciendo, para que no se produzca la desaparición en la conciencia de la sociedad, después de haber sufrido una desaparición en 1976, durante la última dictadura militar y otra, en 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Y que pueda recordarse que el secuestro “pasó en este país y en democracia, que esto no le pasa sólo a la familia López, que lo sufre en forma personal, sino que nos pasa a todos”.
Rubén teme que la fundación lo sobrepase, pero disfruta del homenaje, porque “tendrá un fin social, como el que trató mi viejo en la Unidad Básica”. Además, “todos los que se enteran quieren colaborar, la gente está conciente de lo que pasa y no quiere olvidarse, quiere sumarse. No quiere que la desaparición de mi papá haya sido en vano”.
–¿Qué dejó tu papá?
–Tuvo paciencia para que este señor (el señor Etchecolatz, que Rubén no nombra) fuera enjuiciado con todas las de la Ley, con derecho a defensa, como corresponde que tengamos todos, y ahora está encarcelado como corresponde. Eso nos dejó mi viejo. A nosotros y a muchos, aunque el orgullo que hoy sentimos no está completo porque él no está… ojalá estuviera.
Foto: Alberto Direnzo
Julio López fue secuestrado el 18 de septiembre de 2006. La última vez que se lo vio salía de su casa para ir a la Municipalidad de La Plata. Eran las 10.30 de la mañana y caminaba por 66 y 137, donde hoy habrá un acto.
López fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976 cuando salía de su casa en Los Hornos, donde militaba. Permaneció en varios centros clandestinos, se lo blanqueó y permaneció detenido en la Unidad 9 hasta el 25 de junio de 1979.
Liberan a once penitenciarios que actuaron en la dictadura
“¿Vamos a hablar de inseguridad?”, preguntó Nilda Eloy. “Les quiero avisar que estamos muchísimo más inseguros que ayer: dejaron en libertad a los pocos detenidos por la causa de la Unidad 9 de La Plata”, advirtió, alarmada por la noticia, justo cuando debía dar a conocer las actividades que el colectivo Justicia Ya! hará hoy por el aniversario de la desaparición de Jorge Julio López (ver abajo). Mientras que los juicios a los represores Miguel Osvaldo Etchecolatz y el sacerdote católico Christian Von Wernich –condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio– se hicieron con los imputados en prisión, ahora será la primera vez que se haga un juicio oral en La Plata con los acusados en libertad. De todas maneras, 14 represores que actuaron en la U9 deberán rendir cuentas ante el Tribunal Oral Federal 1, presidido por Carlos Rozansky.
Las excarcelaciones fueron dispuestas por la Cámara de Casación Penal en el marco de una causa que investigó el juez federal Manuel Blanco y fue elevada a juicio oral en abril, cuatro meses después del requerimiento del fiscal Sergio Franco y apenas tres semanas antes de que vencieran los tres años de prisión preventiva que el Código Procesal fija como tope máximo. Sin embargo, los imputados fueron liberados antes de que comiencen las audiencias.
La Unidad 9 fue una de las cárceles que más presos políticos recibió durante la dictadura. La mayoría provenían de centros clandestinos y el pase a la prisión oficial implicaba el “blanqueo” y la legalización de los detenidos, ya que pasaban a estar a disposición del Poder Ejecutivo.
Los 14 represores están acusados de cometer un total de 124 privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios en lo que será el primer juicio a integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Entre los homicidios cometidos en enfrentamientos fraguados durante supuestos traslados se encuentran los de Dardo Cabo, Rufino Pirles, Horacio Rapaport y Juan Carlos Deghi. También el crimen del cordobés Alberto Pinto, a quien mataron en la sala de tortura, ensañados con él por su condición de judío.
Los represores que esperarán el juicio en libertad son el entonces jefe de la U9, Abel Dupuy, el jefe de seguridad Víctor Ríos, los penitenciarios, Raúl Aníbal "Nazi" Rebaynera, Catalino Morel, Jorge Luis Peratta, Héctor Raúl Acuña y Segundo Andrés Basualdo, quienes estaban detenidos en la cárcel de Marcos Paz. Y también Elvio Cosso, segundo jefe del SPB, el subjefe Isabelino Vega, y los penitenciarios Ramón Fernández y Valentín Romero, quienes gozaban de arresto domiciliario. Los médicos Enrique Leandro Corsi, Luis Savole y Carlos Domingo Jurio ya habían sido excarcelados. El interventor del interventor Servicio Penitenciario bonaerense, coronel Aníbal Guillén, murió impune.
Justicia Ya! recurrirá a la Corte Suprema
Las organizaciones de Derechos Humanos nucleadas en el colectivo Justicia Ya! anunciaron ayer en La Plata que presentarán ante la Corte Suprema de Justicia un recurso denunciando el “retardo” y la “denegación de justicia” en la investigación de la desaparición de Jorge Julio López, querellante y principal testigo en el juicio que culminó con la condena al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. El anuncio fue realizado ayer junto a la presentación de una serie de actos que comenzarán a las 8 con una pegatina de afiches en los Tribunales Federales (ver pag. 14).
A tres años de la desaparición del albañil y militante platense, las organizaciones se reunieron en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado, en 8 entre 55 y 56, para dar una conferencia de prensa en la que tomaron la palabra Nilda Eloy, Guadalupe Godoy, Nora Cortiñas y Hugo Godoy; aunque todas las entidades que participan de Justicia Ya! estaban presentes en el evento.
Con la idea de denunciar la “absoluta pasividad” de la Justicia a lo largo de los tres años que lleva desaparecido López, con la consecuencia de que no hay pistas concretas sobre quiénes son los responsables de su secuestro y desaparición, Hugo Godoy fue el primero en tomar la palabra. El sindicalista aseguró que “nada ha hecho la Justicia ni los gobiernos nacional y provincial, no sólo para que aparezca López, sino para que se castigue a los culpables".
Guadalupe Godoy ennumeró las etapas investigativas, que comienzan con una primera intención de tratar el caso como si López hubiera estado “perdido o extraviado”, sigue con una instrucción que “niega que está en una causa relacionada con los desaparecidos durante la dictadura” y, por último, se investiga a la víctima y se trata de instalar “que tenía algún tipo de dificultad mental”; mientras que ahora se está en una “calesita judicial” a la que se entró después de haber logrado de que un funcionario se hiciera cargo de la causa y luego tuviera que dejarla. Dijo que Justicia Ya! le pedirá a la Corte Suprema que “garantice una investigación rápida, para saber dónde está López y quiénes son los responsables de su desaparición”.
Eloy destacó que “la causa fue remitida por Cámara de Casación Penal a la secretaría de Sergio Franco, quien ya la rechazó en cuatro oportunidades”. Y Cortiñas afirmó que la manera de actuar de la justicia es “ofensiva con todo el pueblo”. Además, remarcó que cuando hay una persona desaparecida “hay que salir a buscarla inmediatamente, como estamos buscando a López y a Luciano Arruga”, en referencia al chico al que se lo vio entrar en una comisaría y se sospecha que fue asesinado y escondido su cadaver.

Será un recuerdo para el hombre que militaba en los ‘70 y llevaba a sus hijos a jugar al fútbol a la Unidad Básica de su barrio, un homenaje para el militante que esperó 30 años para ver tras las rejas a su secuestrador y torturador. La familia López trabaja contrarreloj para presentar hoy los primeros lineamientos de lo que será la fundación Jorge Julio López, que se dedicará a dar cursos de oficios. “Por ahora sólo haremos una presentación extraoficial”, aclara Rubén López, hijo menor del albañil desaparecido, ideólogo de un proyecto que “no debe estar nada mal porque a todo el mundo le gusta y muchos empiezan a sumarse”.
La presentación será hoy a las 19, en un acto oficial para cambiar el nombre del Centro Cultural de Los Hornos, ubicado en 64 y 137, por el de Jorge Julio López, que contará con la presencia del intendente platense Pablo Bruera.
Mientras ultima los detalles para obtener la personería jurídica y a poco de cumplirse el tercer aniversario de la segunda desaparición de su padre, Rubén López hizo un alto en su trabajo en su carpintería para conversar con Diagonales sobre el proyecto, la justicia y su padre desaparecido.
“La idea es que se enseñen oficios: carpintería, electricidad, mecánica del automotor, plomería, corte y confección, peluquería, cocina y algunas cosas más, porque ya apareció gente que se ofreció a dar idiomas, computación y hasta hay una tejedora”, describió el hijo menor de Julio López.
Los cursos servirán a quienes quieran trabajar, pero también a quienes quieran aprender a arreglar las cosas en su propia casa: “Cuando empezamos a diseñar el proyecto nos encontramos con que la municipalidad daba un curso de plomería al que iban muchas mujeres. No buscaban una salida laboral, sino que querían arreglar ellas mismas las cosas que se rompían en su casa”.
La justicia. “Todo el mundo me pregunta qué avances hay en la causa y voy a decir lo mismo que esta semana le dije al ex intendente de La Plata y actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak: ‘hoy estamos igual que la primera semana. No hay novedades, no hay algo concreto’”, explicó Rubén. Y agregó que, “como siempre, hay sospechas, pero por parte de la familia no vamos a acusar a nadie hasta que tengamos alguna certeza. Técnicamente, en la causa no hay pruebas”.
López lamentó que, desde que desapareció su papá, cada semana aparecieran pistas falsas, que se dijera que salió del país a través de un cruce fronterizo hacia Paraguay, que estuvo Atalaya, que lo mantenían secuestrado en San Miguel del Monte, que una mujer águila que sobrevolaba la Provincia lo viera aquí o allá, que un parapsicólogo aportaría datos para encontrarlo y que con una horqueta sobre un mapa de la provincia alguien propusiera marcar el sitio exacto en donde estaba.
“A los 13 días nos dimos cuenta que las primeras 48 horas eran fundamentales para la investigación. Y recién dos años después pudimos reconstruir el recorrido que hizo aquella mañana”, describió, al hablar de los disgustos judiciales.
Pese a creer que “la justicia a veces es injusta”, López aseguró que tiene “confianza” en llegar a la verdad, “la misma que tuvo mi viejo, que esperó 30 años, como muchos otros, para que esta persona pagara por lo que hizo y pudiera ser condenado”, declaró, sin nombrar al ex policía y represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, condenado a la pena de reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad en el marco de un genocidio el mismo día en que su padre fue secuestrado, el 18 de septiembre de 2006.
“A mí, lo único que me importa es saber dónde está mi viejo, pero creo que la Justicia le debe una repuesta no sólo a la familia López, sino a toda la sociedad, al país”, afirmó.
La ausencia. Dijo Rubén que cada día se acuerda de su padre, que se pone a pensar y siente esa ausencia que hoy marca que se cumplen tres años de su secuestro. Y así fue que se le ocurrió la idea de hacer una fundación para que Jorge Julio López no siga desapariciendo, para que no se produzca la desaparición en la conciencia de la sociedad, después de haber sufrido una desaparición en 1976, durante la última dictadura militar y otra, en 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Y que pueda recordarse que el secuestro “pasó en este país y en democracia, que esto no le pasa sólo a la familia López, que lo sufre en forma personal, sino que nos pasa a todos”.
Rubén teme que la fundación lo sobrepase, pero disfruta del homenaje, porque “tendrá un fin social, como el que trató mi viejo en la Unidad Básica”. Además, “todos los que se enteran quieren colaborar, la gente está conciente de lo que pasa y no quiere olvidarse, quiere sumarse. No quiere que la desaparición de mi papá haya sido en vano”.
–¿Qué dejó tu papá?
–Tuvo paciencia para que este señor (el señor Etchecolatz, que Rubén no nombra) fuera enjuiciado con todas las de la Ley, con derecho a defensa, como corresponde que tengamos todos, y ahora está encarcelado como corresponde. Eso nos dejó mi viejo. A nosotros y a muchos, aunque el orgullo que hoy sentimos no está completo porque él no está… ojalá estuviera.
Foto: Alberto Direnzo
Julio López fue secuestrado el 18 de septiembre de 2006. La última vez que se lo vio salía de su casa para ir a la Municipalidad de La Plata. Eran las 10.30 de la mañana y caminaba por 66 y 137, donde hoy habrá un acto.
López fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976 cuando salía de su casa en Los Hornos, donde militaba. Permaneció en varios centros clandestinos, se lo blanqueó y permaneció detenido en la Unidad 9 hasta el 25 de junio de 1979.
Liberan a once penitenciarios que actuaron en la dictadura
“¿Vamos a hablar de inseguridad?”, preguntó Nilda Eloy. “Les quiero avisar que estamos muchísimo más inseguros que ayer: dejaron en libertad a los pocos detenidos por la causa de la Unidad 9 de La Plata”, advirtió, alarmada por la noticia, justo cuando debía dar a conocer las actividades que el colectivo Justicia Ya! hará hoy por el aniversario de la desaparición de Jorge Julio López (ver abajo). Mientras que los juicios a los represores Miguel Osvaldo Etchecolatz y el sacerdote católico Christian Von Wernich –condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio– se hicieron con los imputados en prisión, ahora será la primera vez que se haga un juicio oral en La Plata con los acusados en libertad. De todas maneras, 14 represores que actuaron en la U9 deberán rendir cuentas ante el Tribunal Oral Federal 1, presidido por Carlos Rozansky.
Las excarcelaciones fueron dispuestas por la Cámara de Casación Penal en el marco de una causa que investigó el juez federal Manuel Blanco y fue elevada a juicio oral en abril, cuatro meses después del requerimiento del fiscal Sergio Franco y apenas tres semanas antes de que vencieran los tres años de prisión preventiva que el Código Procesal fija como tope máximo. Sin embargo, los imputados fueron liberados antes de que comiencen las audiencias.
La Unidad 9 fue una de las cárceles que más presos políticos recibió durante la dictadura. La mayoría provenían de centros clandestinos y el pase a la prisión oficial implicaba el “blanqueo” y la legalización de los detenidos, ya que pasaban a estar a disposición del Poder Ejecutivo.
Los 14 represores están acusados de cometer un total de 124 privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios en lo que será el primer juicio a integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Entre los homicidios cometidos en enfrentamientos fraguados durante supuestos traslados se encuentran los de Dardo Cabo, Rufino Pirles, Horacio Rapaport y Juan Carlos Deghi. También el crimen del cordobés Alberto Pinto, a quien mataron en la sala de tortura, ensañados con él por su condición de judío.
Los represores que esperarán el juicio en libertad son el entonces jefe de la U9, Abel Dupuy, el jefe de seguridad Víctor Ríos, los penitenciarios, Raúl Aníbal "Nazi" Rebaynera, Catalino Morel, Jorge Luis Peratta, Héctor Raúl Acuña y Segundo Andrés Basualdo, quienes estaban detenidos en la cárcel de Marcos Paz. Y también Elvio Cosso, segundo jefe del SPB, el subjefe Isabelino Vega, y los penitenciarios Ramón Fernández y Valentín Romero, quienes gozaban de arresto domiciliario. Los médicos Enrique Leandro Corsi, Luis Savole y Carlos Domingo Jurio ya habían sido excarcelados. El interventor del interventor Servicio Penitenciario bonaerense, coronel Aníbal Guillén, murió impune.
Justicia Ya! recurrirá a la Corte Suprema
Las organizaciones de Derechos Humanos nucleadas en el colectivo Justicia Ya! anunciaron ayer en La Plata que presentarán ante la Corte Suprema de Justicia un recurso denunciando el “retardo” y la “denegación de justicia” en la investigación de la desaparición de Jorge Julio López, querellante y principal testigo en el juicio que culminó con la condena al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. El anuncio fue realizado ayer junto a la presentación de una serie de actos que comenzarán a las 8 con una pegatina de afiches en los Tribunales Federales (ver pag. 14).
A tres años de la desaparición del albañil y militante platense, las organizaciones se reunieron en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado, en 8 entre 55 y 56, para dar una conferencia de prensa en la que tomaron la palabra Nilda Eloy, Guadalupe Godoy, Nora Cortiñas y Hugo Godoy; aunque todas las entidades que participan de Justicia Ya! estaban presentes en el evento.
Con la idea de denunciar la “absoluta pasividad” de la Justicia a lo largo de los tres años que lleva desaparecido López, con la consecuencia de que no hay pistas concretas sobre quiénes son los responsables de su secuestro y desaparición, Hugo Godoy fue el primero en tomar la palabra. El sindicalista aseguró que “nada ha hecho la Justicia ni los gobiernos nacional y provincial, no sólo para que aparezca López, sino para que se castigue a los culpables".
Guadalupe Godoy ennumeró las etapas investigativas, que comienzan con una primera intención de tratar el caso como si López hubiera estado “perdido o extraviado”, sigue con una instrucción que “niega que está en una causa relacionada con los desaparecidos durante la dictadura” y, por último, se investiga a la víctima y se trata de instalar “que tenía algún tipo de dificultad mental”; mientras que ahora se está en una “calesita judicial” a la que se entró después de haber logrado de que un funcionario se hiciera cargo de la causa y luego tuviera que dejarla. Dijo que Justicia Ya! le pedirá a la Corte Suprema que “garantice una investigación rápida, para saber dónde está López y quiénes son los responsables de su desaparición”.
Eloy destacó que “la causa fue remitida por Cámara de Casación Penal a la secretaría de Sergio Franco, quien ya la rechazó en cuatro oportunidades”. Y Cortiñas afirmó que la manera de actuar de la justicia es “ofensiva con todo el pueblo”. Además, remarcó que cuando hay una persona desaparecida “hay que salir a buscarla inmediatamente, como estamos buscando a López y a Luciano Arruga”, en referencia al chico al que se lo vio entrar en una comisaría y se sospecha que fue asesinado y escondido su cadaver.
13 de septiembre de 2009
El viejo
Conferencia de prensa de José Mujica y Danilo Astori en Buenos Aires:
"Ahora van a dar una conferencia Mujica y el otro hombre", dijo al teléfono el productor del noticiero, con impostación de hombre seguro. "Qué tal, Lorena, sí. Te paso el número de Nacho", promete, y mira a Nacho, que empieza a dictarle su celular: "15 5 7 1 3 3…", dice uno y repite el otro. "Estoy acá, con Nacho consustanciado con toda la cuestión Uruguaya", dice el productor.
–¿Me dijiste que son 300 mil los uruguayos en Argentina? –pregunta Nacho.
–Sí. 300 mil.
–¿Estás seguro?
–Claro –responde el productor.
–Bueno, voy a confiar.
La fórmula presidencial del Frente Amplio en Uruguay, José Alberto "Pepe" Mujica Cordano y Danilo Astori, se presentó en el Luna Park el jueves por la noche en un acto que cerró con un recital del dúo folclórico Los Olimareños. El evento se realizó con la idea de invitar a los 300 mil uruguayos que viven en Argentina a participar de las elecciones que se realizarán el 25 de octubre. Sirvió, además, para juntar dinero para pagar los pasajes de los que quieran viajar y no puedan pagarse el traslado. Hubo una conferencia de presa y los candidatos hablaron a la gente.
La conferencia. Entró en escena el Pepe Mujica, ex guerrillero Tupamaro –14 años preso por la dictadura– y ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del actual presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, recién renunciado a su cargo de senador y candidato a presidente por el Frente Amplio; lo hizo seguido por Astori, su candidato a vicepresidente, ex decano de la facultad de Ciencias Económicas, ex compañero de fórmula presidencial del fundador del Frente Amplio, Líber Seregni, y ex ministro de economía de Vázquez.
Adelante, subió a la tarima el candidato a presidente, que sin sacarse el piloto azul se acomodó delante de los micrófonos a través de los que debía hablar, recostó su cuerpo hacia adelante, apoyó las dos manos sobre la mesa y saludó: "Realmente queremos dar nuestro agradecimiento y un abrazo a la sociedad argentina y muy especialmente a todos nuestros compatriotas uruguayos desparramados a lo largo y ancho de la pampa", dijo.
Entonces, empezó la sesión de preguntas y respuestas característica de toda conferencia de prensa. El primer periodista en hablar preguntó cómo hará para cumplir su promesa de que los chicos vayan al colegio a doble turno. Mujica dijo que les pedirá a los maestros que pulan "un poco" a voluntarios universitarios. "Si esperamos a tener plata no arrancamos nunca", justificó. "¿Qué nos puede decir sobre los lineamientos del UNASUR respecto a las bases norteamericanas en Colombia?", preguntó otro periodista. "No nos planteamos el problema", dijo Mujica, aunque aclaró: "No nos gustan las bases militares. Y no nos deberían complicar la vida con esto".
Entonces, un periodista le preguntó sobre el conflicto entre Gualeguaychú, Uruguay y la papelera Botnia. Y le recordó una propuesta suya de sacarle dinero a la empresa para que financie emprendimientos turísticos del lado argentino, calificado por los ambientalistas entrerrianos como un chantaje. El candidato le explicó que esperaba que "los problemas se transformen en soluciones". Y, en el tono campechano que lo caracteriza, pidió que "no hay que darse manija (…) sino, no podríamos vivir (…) sería una inmoralidad usar papel".
Punto seguido, otro trabajador de prensa recordó que además de Presidente y Vice, Uruguay debe votar en dos plebiscitos: en uno deciden la anulación de la Ley de Caducidad, que impide el enjuiciamiento de los casos de violaciones a los Derechos Humanos ocurridos durante la última dictadura militar, y sobre el derecho a votar de los uruguayos que viven en el exterior desde su país de residencia. Quería saber si el hecho de tener que participar en dos plebiscitos perjudicaría a la fórmula presidencial.
Astori tomó la palabra y dijo que ninguno de los plebiscitos "irá en desmedro de la propuesta electoral frenteamplista". Y agregó que "la legislación electoral brinda la posibilidad de separar las dos cosas". Además, contó que sólo se vota por Sí, es decir que tiene que haber un 50% más 1 de votos positivos entre el total de votos emitidos para que se aprueben las propuestas.
Mujica retomó la conferencia con otra respuesta sobre Botnia y los temas que iba a tratar con la presidente Cristina Kirchner: "Es una tradición del gobierno argentino conceder un par de días de licencia para ir a votar. Nuestro deber es cultivar la mejor relación posible sin inmiscuirnos en cuestiones que corresponden a los argentinos", respondió. Alguien insistió y Astori lo cortó: "No hemos venido en representación de nuestro gobierno".
Les preguntaron entonces "qué pierde la izquierda si tiene que consensuar con la derecha". Y el ex Tupamaro candidato a presidente respondió que si para cumplir con el objetivo de acortar la pobreza a la mitad tenía que concensuar con la derecha, lo haría. "Después, los que hacen los libritos van a decir si fuimos conciliadores o no, pero Uruguay es una provincia pequeña, estamos entre dos gigantes que son Brasil y Argentina, y nuestras dimensiones de mercado no atraen a nadie. Tenemos que tener una pristina claridad para que digan en el mundo 'este es un país muy serio'".
"¿Van a ser socialistas?", preguntó una periodista española. "¿Qué es el socialismo? ¿Qué era? ¿Qué es? ¿Qué será?", retrucó Mujica. Y despojado de etiquetas ideológicas le dijo que iba a trabajar para crear un conjunto de reformas a favor de desarrollar una sociedad lo más justa posible. "No voy a taponar mis ideas para conseguir más votos. Mi sueño es construir una sociedad mejor, más instruida, culta y rica. Que haya una masificación del conocimiento y una sociedad sin angustia por el reparto. Pero no hay que igualar para abajo: hay que igualar para arriba".
Otro periodista preguntó por el UNASUR y Mujica le dijo: "Todavía no somos gobierno y ya nos tiran unos problemas bárbaros".
"¿Está sellado el MERCOSUR?", insistió otro periodista. "Es un proyecto de jerarquía para Uruguay. Pensamos que la apertura al mundo comienza en la región", dijo Astori.
Alguien vuelvió al tema Botnia, el emprendimiento turístico y el supuesto intento de chantaje a los vecinos de Gualeguaychú. "Nunca se puede hacer nada en contra de la voluntad de la gente. Lo más importante es encontrar una solución", respondió Mujica.
Un periodista planteó entonces la posibilidad de que haya un corte de puente el 25 de octubre, día de las elecciones en Uruguay, y preguntó qué posición tomaría el Frente Amplio, que necesita de los votos de los uruguayos en Argentina para ganar las elecciones en primera vuelta. "Una posición pacífica, tranquila y buscando la mayor bonhomía", explicó el candidato a presidente. Y agregó: "Yo me planteo transformar los problemas en posibilidades, por eso se me ocurrió que la empresa financie programas turísticos, porque debemos propender al desarrollo". Entonces, se confesó "admirador de Lula (el presidente de Brasil, Luis Ignacio Da Silva) que logró manejar un país con minoría porque, con la sapiencia de un gremialista, negocia, negocia, negocia y si no puede conseguir 100 consigue 20". "¿Y Venezuela?", preguntó alguien que quería saber si debía sumar a Uruguay en “el eje del mal”. "Tenemos que ser puente y no inmiscuirnos en la política interna", resumió Mujica.
Y "buenas noches, muchas gracias. No lo tomen como una restricción a la libertad de preguntar, pero ya es la hora y los candidatos tienen que pasar al auditorio para hablar al público", dijo el organizador.
En escena. Un clip con música de Viglietti emocionaba a los uruguayos y argentinos que esperaban por la fórmula Mujica-Astori y la presencia en vivo de Los Olimareños. Estaban en primera fila el intendente de Morón, Martín Sabatella, y el gobernador de Santa Cruz, Hermes Binner. Bastante más atrás, Luis D' Elía.
La gente aplaudía las grandes banderas del Frente Amplio que mostraban las pantallas, aunque los momentos más emotivos se los llevan Líber Seregni y el plan Ceibal, aquel por el que cada maestro y cada alumno de la escuela pública dispone de una computadora portátil de 100 dólares.
Claudio Orellano, el locutor que se hizo famoso en Crónica TV, ofició de maestro de ceremonia, recordó los plebiscitos y tras una breve arenga presentó a Astori, que ya estaba parado en el escenario, apurado por nadie, según él mismo reconoció más tarde.
El por segunda vez candidato a vicepresidente del Uruguay por el Frente Amplio agradeció al público la presencia, enumeró los compromisos cumplidos y afirmó que la izquierda ya demostró que puede conducir el país y asegurar crecimiento económico para mejorar la calidad de vida de la gente.
"Exhibamos a los que no están acá lo que ha conseguido el gobierno del Frente Amplio y comparemos con lo que hicieron otros: tenía que llegar el Frente Amplio para transformar a Uruguay", aseguró.
Más trabajo, más educación, mejor salud, el plan de Apoyo a la familia y el plan Ceibal con sus alumnos y maestros computarizados. Al que hay que sumarle la promesa de llevar adelante un plan Cardales, con el que se computarizará a los chicos de la secundaria pública: "No hay arma más poderosa para hacer justicia que no sea la educación, el conocimiento", dijo el candidato. Y más: "Aquellas políticas no cayeron del cielo, fueron producto del trabajo de servidores públicos. Hoy no se trata de que algún oriental se pregunte si podemos gobernar".
Astori habló de seguridad, de tener en cuenta las causas del delito y la necesidad de ser más eficientes en la prevención. Y de las otras seguridades, la que necesita el trabajador, la seguridad de saber que seguirá en su puesto, que tendrá un buen trabajo, que podrá progresar; de un programa para "reconquistar el derecho de permanecer en la patria en la que nacieron".
Se despidió con versos de Miguel Hernández:
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Y entonces, Astori presentó al candidato a presidente y entró en escena el Pepe Mujica, con cierto andar bailarín, como el tigre Gatica lo habrá hecho en ese mismo Luna Park, pero no con una bandera argentina sino con una uruguaya, que colocó delante del atril colocado sobre el escenario. Después, se sacó su piloto delante de la gente y tomó un micrófono inalámbrico. Saludó: "Compañeros, compatriotas, queridos argentinos, compatriotas de la patria grande que todavía está por hacerse. ¡Uh! Qué fuerte que suena esto", dijo, sorprendido por el volumen del micrófono.
En el escenario, Mujica, de 74 años, caminó de una punta a otra, siempre al borde, lo más cerca que pudo de la gente que estaba sentada en la platea. Desde el escenario, contó unas anécdotas: les dijo que claro, que "los uruguayos cuando rajamos, rajamos para Argentina, para Buenos Aires, que es lo más cerca, el primer punto de recalada". Y contó que algún compañero alguna vez le explicó: "Mi patria es donde comen mis hijos". Y que "es una cosa muy seria, muy dramática, descuajarse de la niñez, de la adolescencia y tener que hacer raíces nuevas. Y que salgan canas y arrugas y no poder volver por no querer hacer sufrir a los chicos ese descuajarse. Nosotros, los uruguayos nos hemos dado el lujo de descuajarnos, no importa si fueron razones económicas o políticas, pero esta patria grande tiene algo de nuestra nostalgia, de nuestros hijos. Como decía Jorge Abelardo Rama: 'fundamos muchos países porque no podemos fundar la patria'".
Mujica habló a la gente como el hombre campechano que es. Se tragó todas las eses que corresponden, dijo pa por para, pal en lugar de "para el" y esas cosas parecidas: balero por cabeza o inteligencia. Y aseguró que "el Frente no pelea por ponerle una banda presidencial en la panza a un viejo. Pelea por un proyecto de 20 ó 25 años".
El discurso estuvo destinado a convencer a los uruguayos a que vayan a votar. Y que convenzan a otros uruguayos para que crucen el charco. "Unos por allá dicen: Estos van a la Argentina a buscar votos… ¡Seguro!", dijo Mujica. Y explicó: "La verdad es que los que tienen guita en el Uruguay pueden votar aunque estén en Tanganika. Pero ahí están los críticos, se ponen con pinta de prócer y dicen (los uruguayos que viven en el exterior) 'van a decidir la suerte de otros' (los que viven en el Uruguay)". Y justificó: "Tomar una decisión cívica es generar un lazo, porque no estamos dispuestos a resignarnos a no tener lazos. Hay que asumir actitudes y compromisos". Además, se preguntó: "Cuánto durarán estas fronteras en las que nos criaron".
Viajar a votar, dijo Mujica, significa tener "un sentido amplio de la lucha y la solidaridad intrageneracional", porque el Frente Amplio "no va a agotar un programa en cinco años, subiremos unos escalones, pero no hay un triunfo final, es una lucha permanente por la eterna transformación, por el progreso".
Sobre el qué hacer de su gobierno posible, prometió: "Ya que no tenemos recursos, ya que somos pequeñitos, ya que tenemos que apostar a la calidad, apostemos a la calidad de los cosos y no de las cosas. Apostemos a la calidad de los seres humanos, de nuestros hijos. ¡Que las nuevas generaciones sean mejores que nosotros!".
Mujica mencionó el plan Ceibal, dijo que el 40 % de los chicos nacen en hogares pobres y que sólo el 4 ó 5 % de ellos llega a la universidad. Entonces, contó que quiere que "cuando un uruguayo camine por el mundo digan 'ojo, es un bocho, es uruguayo. Un país de baleros". Y arengó: "Somos muy ordinarios si no lo hacemos, tenemos que enamorarnos de la sabiduría, del conocimiento, de la cultura. Somos responsables por los gurises (los chicos)". Y dio los ejemplos de Finlandia y Holanda para hablar de dos países supuestamente pequeños e improductivos.
En tono campechano, como de cacique que sabe, como viejo jefe de la tribu, contó que "hace unos años nos dividíamos por la ideología y estaba bien, pero ahora tenemos que pelear por los valores, pelear pa ser derechos, pa ser solidario, pa compartir, pa construir nosotros la verdadera ideología: la lucha por los valores".
Después, arengó: "Tengan hijos, edúquenlos, pastoréenlo cortito, que aprovechen las pilas que tienen. Si tenés un hijo no le dejes una fortuna, dejales la cabeza y el alma cultivada. No sólo vinimos por el voto, sino por el compromiso".
Como su compañero de fórmula, habló sobre seguridad: "Vas a cualquier capital, te meten en el hotel y te dicen ‘no vayas a salir que no se puede’". De la droga: "No vas a salvar al gurí de la droga con un policía atrás de un arbol. Lo vas a salvar si tiene el bocho claro". Y después insistió con la idea de trabajar en educación para conquistar el mundo: "Nadie va a desconfiar del imperialismo uruguayo", bromeo. ¿O no?
Entonces, por primera vez, mencionó su costado ideológico con una cita a Lula, que dice que "el corazón está en la izquierda".
Al insistir sobre la necesidad de la participación electoral, Mujica aseguró que "las luchas que valen son las que se transmiten", entonces pidió a los presentes, a los militantes: "Hablen con los incrédulos, con los desencantados, con los que no se comprometen, con esos que cuando en la televisión dan un programa político se ponen a mirar a (Marcelo) Tinelli o cualquier otro parecido. Los que puedan ir a votar, vayan", pidió.
"Vamos a ir todos", gritó alguien de la tribuna.
Entonces, Mujica dijo que se va a meter en los barrios periféricos "con amigos, con milicos, con voluntarios, a ayudar a la gente pero no por la gente, por nosotros". Y recordó su promesa de hacer una escuela de tiempo completo y a los que le preguntan cómo lo va a hacer les respondió: "Si voy con el proyecto al ministro de economía lo infarto, pero, como pobre, hay que inventar recursos".
Y pidió otra vez: "Orientales argentinos dennos una mano, vale la pena hacer cosas que no son pal bolso, son pal bobo. Valdrá la pena una y otra vez volver a empezar, derrotados son los que dejan de luchar, los que se resignan". Y se despidió, contundente: "Estar vivo es un milagro y hay que homenajear a la naturaleza generando vida".
Después, tocaron Los Olimareños. Y fue apenas una anécdota, como aquel militante que cada vez que terminaba un tema les pedía: "El fusilao, el fusilao".
"Ahora van a dar una conferencia Mujica y el otro hombre", dijo al teléfono el productor del noticiero, con impostación de hombre seguro. "Qué tal, Lorena, sí. Te paso el número de Nacho", promete, y mira a Nacho, que empieza a dictarle su celular: "15 5 7 1 3 3…", dice uno y repite el otro. "Estoy acá, con Nacho consustanciado con toda la cuestión Uruguaya", dice el productor.
–¿Me dijiste que son 300 mil los uruguayos en Argentina? –pregunta Nacho.
–Sí. 300 mil.
–¿Estás seguro?
–Claro –responde el productor.
–Bueno, voy a confiar.
La fórmula presidencial del Frente Amplio en Uruguay, José Alberto "Pepe" Mujica Cordano y Danilo Astori, se presentó en el Luna Park el jueves por la noche en un acto que cerró con un recital del dúo folclórico Los Olimareños. El evento se realizó con la idea de invitar a los 300 mil uruguayos que viven en Argentina a participar de las elecciones que se realizarán el 25 de octubre. Sirvió, además, para juntar dinero para pagar los pasajes de los que quieran viajar y no puedan pagarse el traslado. Hubo una conferencia de presa y los candidatos hablaron a la gente.
La conferencia. Entró en escena el Pepe Mujica, ex guerrillero Tupamaro –14 años preso por la dictadura– y ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del actual presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, recién renunciado a su cargo de senador y candidato a presidente por el Frente Amplio; lo hizo seguido por Astori, su candidato a vicepresidente, ex decano de la facultad de Ciencias Económicas, ex compañero de fórmula presidencial del fundador del Frente Amplio, Líber Seregni, y ex ministro de economía de Vázquez.
Adelante, subió a la tarima el candidato a presidente, que sin sacarse el piloto azul se acomodó delante de los micrófonos a través de los que debía hablar, recostó su cuerpo hacia adelante, apoyó las dos manos sobre la mesa y saludó: "Realmente queremos dar nuestro agradecimiento y un abrazo a la sociedad argentina y muy especialmente a todos nuestros compatriotas uruguayos desparramados a lo largo y ancho de la pampa", dijo.
Entonces, empezó la sesión de preguntas y respuestas característica de toda conferencia de prensa. El primer periodista en hablar preguntó cómo hará para cumplir su promesa de que los chicos vayan al colegio a doble turno. Mujica dijo que les pedirá a los maestros que pulan "un poco" a voluntarios universitarios. "Si esperamos a tener plata no arrancamos nunca", justificó. "¿Qué nos puede decir sobre los lineamientos del UNASUR respecto a las bases norteamericanas en Colombia?", preguntó otro periodista. "No nos planteamos el problema", dijo Mujica, aunque aclaró: "No nos gustan las bases militares. Y no nos deberían complicar la vida con esto".
Entonces, un periodista le preguntó sobre el conflicto entre Gualeguaychú, Uruguay y la papelera Botnia. Y le recordó una propuesta suya de sacarle dinero a la empresa para que financie emprendimientos turísticos del lado argentino, calificado por los ambientalistas entrerrianos como un chantaje. El candidato le explicó que esperaba que "los problemas se transformen en soluciones". Y, en el tono campechano que lo caracteriza, pidió que "no hay que darse manija (…) sino, no podríamos vivir (…) sería una inmoralidad usar papel".
Punto seguido, otro trabajador de prensa recordó que además de Presidente y Vice, Uruguay debe votar en dos plebiscitos: en uno deciden la anulación de la Ley de Caducidad, que impide el enjuiciamiento de los casos de violaciones a los Derechos Humanos ocurridos durante la última dictadura militar, y sobre el derecho a votar de los uruguayos que viven en el exterior desde su país de residencia. Quería saber si el hecho de tener que participar en dos plebiscitos perjudicaría a la fórmula presidencial.
Astori tomó la palabra y dijo que ninguno de los plebiscitos "irá en desmedro de la propuesta electoral frenteamplista". Y agregó que "la legislación electoral brinda la posibilidad de separar las dos cosas". Además, contó que sólo se vota por Sí, es decir que tiene que haber un 50% más 1 de votos positivos entre el total de votos emitidos para que se aprueben las propuestas.
Mujica retomó la conferencia con otra respuesta sobre Botnia y los temas que iba a tratar con la presidente Cristina Kirchner: "Es una tradición del gobierno argentino conceder un par de días de licencia para ir a votar. Nuestro deber es cultivar la mejor relación posible sin inmiscuirnos en cuestiones que corresponden a los argentinos", respondió. Alguien insistió y Astori lo cortó: "No hemos venido en representación de nuestro gobierno".
Les preguntaron entonces "qué pierde la izquierda si tiene que consensuar con la derecha". Y el ex Tupamaro candidato a presidente respondió que si para cumplir con el objetivo de acortar la pobreza a la mitad tenía que concensuar con la derecha, lo haría. "Después, los que hacen los libritos van a decir si fuimos conciliadores o no, pero Uruguay es una provincia pequeña, estamos entre dos gigantes que son Brasil y Argentina, y nuestras dimensiones de mercado no atraen a nadie. Tenemos que tener una pristina claridad para que digan en el mundo 'este es un país muy serio'".
"¿Van a ser socialistas?", preguntó una periodista española. "¿Qué es el socialismo? ¿Qué era? ¿Qué es? ¿Qué será?", retrucó Mujica. Y despojado de etiquetas ideológicas le dijo que iba a trabajar para crear un conjunto de reformas a favor de desarrollar una sociedad lo más justa posible. "No voy a taponar mis ideas para conseguir más votos. Mi sueño es construir una sociedad mejor, más instruida, culta y rica. Que haya una masificación del conocimiento y una sociedad sin angustia por el reparto. Pero no hay que igualar para abajo: hay que igualar para arriba".
Otro periodista preguntó por el UNASUR y Mujica le dijo: "Todavía no somos gobierno y ya nos tiran unos problemas bárbaros".
"¿Está sellado el MERCOSUR?", insistió otro periodista. "Es un proyecto de jerarquía para Uruguay. Pensamos que la apertura al mundo comienza en la región", dijo Astori.
Alguien vuelvió al tema Botnia, el emprendimiento turístico y el supuesto intento de chantaje a los vecinos de Gualeguaychú. "Nunca se puede hacer nada en contra de la voluntad de la gente. Lo más importante es encontrar una solución", respondió Mujica.
Un periodista planteó entonces la posibilidad de que haya un corte de puente el 25 de octubre, día de las elecciones en Uruguay, y preguntó qué posición tomaría el Frente Amplio, que necesita de los votos de los uruguayos en Argentina para ganar las elecciones en primera vuelta. "Una posición pacífica, tranquila y buscando la mayor bonhomía", explicó el candidato a presidente. Y agregó: "Yo me planteo transformar los problemas en posibilidades, por eso se me ocurrió que la empresa financie programas turísticos, porque debemos propender al desarrollo". Entonces, se confesó "admirador de Lula (el presidente de Brasil, Luis Ignacio Da Silva) que logró manejar un país con minoría porque, con la sapiencia de un gremialista, negocia, negocia, negocia y si no puede conseguir 100 consigue 20". "¿Y Venezuela?", preguntó alguien que quería saber si debía sumar a Uruguay en “el eje del mal”. "Tenemos que ser puente y no inmiscuirnos en la política interna", resumió Mujica.
Y "buenas noches, muchas gracias. No lo tomen como una restricción a la libertad de preguntar, pero ya es la hora y los candidatos tienen que pasar al auditorio para hablar al público", dijo el organizador.
En escena. Un clip con música de Viglietti emocionaba a los uruguayos y argentinos que esperaban por la fórmula Mujica-Astori y la presencia en vivo de Los Olimareños. Estaban en primera fila el intendente de Morón, Martín Sabatella, y el gobernador de Santa Cruz, Hermes Binner. Bastante más atrás, Luis D' Elía.
La gente aplaudía las grandes banderas del Frente Amplio que mostraban las pantallas, aunque los momentos más emotivos se los llevan Líber Seregni y el plan Ceibal, aquel por el que cada maestro y cada alumno de la escuela pública dispone de una computadora portátil de 100 dólares.
Claudio Orellano, el locutor que se hizo famoso en Crónica TV, ofició de maestro de ceremonia, recordó los plebiscitos y tras una breve arenga presentó a Astori, que ya estaba parado en el escenario, apurado por nadie, según él mismo reconoció más tarde.
El por segunda vez candidato a vicepresidente del Uruguay por el Frente Amplio agradeció al público la presencia, enumeró los compromisos cumplidos y afirmó que la izquierda ya demostró que puede conducir el país y asegurar crecimiento económico para mejorar la calidad de vida de la gente.
"Exhibamos a los que no están acá lo que ha conseguido el gobierno del Frente Amplio y comparemos con lo que hicieron otros: tenía que llegar el Frente Amplio para transformar a Uruguay", aseguró.
Más trabajo, más educación, mejor salud, el plan de Apoyo a la familia y el plan Ceibal con sus alumnos y maestros computarizados. Al que hay que sumarle la promesa de llevar adelante un plan Cardales, con el que se computarizará a los chicos de la secundaria pública: "No hay arma más poderosa para hacer justicia que no sea la educación, el conocimiento", dijo el candidato. Y más: "Aquellas políticas no cayeron del cielo, fueron producto del trabajo de servidores públicos. Hoy no se trata de que algún oriental se pregunte si podemos gobernar".
Astori habló de seguridad, de tener en cuenta las causas del delito y la necesidad de ser más eficientes en la prevención. Y de las otras seguridades, la que necesita el trabajador, la seguridad de saber que seguirá en su puesto, que tendrá un buen trabajo, que podrá progresar; de un programa para "reconquistar el derecho de permanecer en la patria en la que nacieron".
Se despidió con versos de Miguel Hernández:
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
Y entonces, Astori presentó al candidato a presidente y entró en escena el Pepe Mujica, con cierto andar bailarín, como el tigre Gatica lo habrá hecho en ese mismo Luna Park, pero no con una bandera argentina sino con una uruguaya, que colocó delante del atril colocado sobre el escenario. Después, se sacó su piloto delante de la gente y tomó un micrófono inalámbrico. Saludó: "Compañeros, compatriotas, queridos argentinos, compatriotas de la patria grande que todavía está por hacerse. ¡Uh! Qué fuerte que suena esto", dijo, sorprendido por el volumen del micrófono.
En el escenario, Mujica, de 74 años, caminó de una punta a otra, siempre al borde, lo más cerca que pudo de la gente que estaba sentada en la platea. Desde el escenario, contó unas anécdotas: les dijo que claro, que "los uruguayos cuando rajamos, rajamos para Argentina, para Buenos Aires, que es lo más cerca, el primer punto de recalada". Y contó que algún compañero alguna vez le explicó: "Mi patria es donde comen mis hijos". Y que "es una cosa muy seria, muy dramática, descuajarse de la niñez, de la adolescencia y tener que hacer raíces nuevas. Y que salgan canas y arrugas y no poder volver por no querer hacer sufrir a los chicos ese descuajarse. Nosotros, los uruguayos nos hemos dado el lujo de descuajarnos, no importa si fueron razones económicas o políticas, pero esta patria grande tiene algo de nuestra nostalgia, de nuestros hijos. Como decía Jorge Abelardo Rama: 'fundamos muchos países porque no podemos fundar la patria'".
Mujica habló a la gente como el hombre campechano que es. Se tragó todas las eses que corresponden, dijo pa por para, pal en lugar de "para el" y esas cosas parecidas: balero por cabeza o inteligencia. Y aseguró que "el Frente no pelea por ponerle una banda presidencial en la panza a un viejo. Pelea por un proyecto de 20 ó 25 años".
El discurso estuvo destinado a convencer a los uruguayos a que vayan a votar. Y que convenzan a otros uruguayos para que crucen el charco. "Unos por allá dicen: Estos van a la Argentina a buscar votos… ¡Seguro!", dijo Mujica. Y explicó: "La verdad es que los que tienen guita en el Uruguay pueden votar aunque estén en Tanganika. Pero ahí están los críticos, se ponen con pinta de prócer y dicen (los uruguayos que viven en el exterior) 'van a decidir la suerte de otros' (los que viven en el Uruguay)". Y justificó: "Tomar una decisión cívica es generar un lazo, porque no estamos dispuestos a resignarnos a no tener lazos. Hay que asumir actitudes y compromisos". Además, se preguntó: "Cuánto durarán estas fronteras en las que nos criaron".
Viajar a votar, dijo Mujica, significa tener "un sentido amplio de la lucha y la solidaridad intrageneracional", porque el Frente Amplio "no va a agotar un programa en cinco años, subiremos unos escalones, pero no hay un triunfo final, es una lucha permanente por la eterna transformación, por el progreso".
Sobre el qué hacer de su gobierno posible, prometió: "Ya que no tenemos recursos, ya que somos pequeñitos, ya que tenemos que apostar a la calidad, apostemos a la calidad de los cosos y no de las cosas. Apostemos a la calidad de los seres humanos, de nuestros hijos. ¡Que las nuevas generaciones sean mejores que nosotros!".
Mujica mencionó el plan Ceibal, dijo que el 40 % de los chicos nacen en hogares pobres y que sólo el 4 ó 5 % de ellos llega a la universidad. Entonces, contó que quiere que "cuando un uruguayo camine por el mundo digan 'ojo, es un bocho, es uruguayo. Un país de baleros". Y arengó: "Somos muy ordinarios si no lo hacemos, tenemos que enamorarnos de la sabiduría, del conocimiento, de la cultura. Somos responsables por los gurises (los chicos)". Y dio los ejemplos de Finlandia y Holanda para hablar de dos países supuestamente pequeños e improductivos.
En tono campechano, como de cacique que sabe, como viejo jefe de la tribu, contó que "hace unos años nos dividíamos por la ideología y estaba bien, pero ahora tenemos que pelear por los valores, pelear pa ser derechos, pa ser solidario, pa compartir, pa construir nosotros la verdadera ideología: la lucha por los valores".
Después, arengó: "Tengan hijos, edúquenlos, pastoréenlo cortito, que aprovechen las pilas que tienen. Si tenés un hijo no le dejes una fortuna, dejales la cabeza y el alma cultivada. No sólo vinimos por el voto, sino por el compromiso".
Como su compañero de fórmula, habló sobre seguridad: "Vas a cualquier capital, te meten en el hotel y te dicen ‘no vayas a salir que no se puede’". De la droga: "No vas a salvar al gurí de la droga con un policía atrás de un arbol. Lo vas a salvar si tiene el bocho claro". Y después insistió con la idea de trabajar en educación para conquistar el mundo: "Nadie va a desconfiar del imperialismo uruguayo", bromeo. ¿O no?
Entonces, por primera vez, mencionó su costado ideológico con una cita a Lula, que dice que "el corazón está en la izquierda".
Al insistir sobre la necesidad de la participación electoral, Mujica aseguró que "las luchas que valen son las que se transmiten", entonces pidió a los presentes, a los militantes: "Hablen con los incrédulos, con los desencantados, con los que no se comprometen, con esos que cuando en la televisión dan un programa político se ponen a mirar a (Marcelo) Tinelli o cualquier otro parecido. Los que puedan ir a votar, vayan", pidió.
"Vamos a ir todos", gritó alguien de la tribuna.
Entonces, Mujica dijo que se va a meter en los barrios periféricos "con amigos, con milicos, con voluntarios, a ayudar a la gente pero no por la gente, por nosotros". Y recordó su promesa de hacer una escuela de tiempo completo y a los que le preguntan cómo lo va a hacer les respondió: "Si voy con el proyecto al ministro de economía lo infarto, pero, como pobre, hay que inventar recursos".
Y pidió otra vez: "Orientales argentinos dennos una mano, vale la pena hacer cosas que no son pal bolso, son pal bobo. Valdrá la pena una y otra vez volver a empezar, derrotados son los que dejan de luchar, los que se resignan". Y se despidió, contundente: "Estar vivo es un milagro y hay que homenajear a la naturaleza generando vida".
Después, tocaron Los Olimareños. Y fue apenas una anécdota, como aquel militante que cada vez que terminaba un tema les pedía: "El fusilao, el fusilao".
6 de septiembre de 2009
Violencia es mentir
Entrevista a Manuela González, titular del Instituto de Cultura Jurídica de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
–Desde hace unos días se habla de la violencia, de la noche y de los jóvenes. ¿La violencia es sólo propiedad de los jóvenes?
–La violencia está en todos los intersticios y es consecuencia de una sociedad cada vez más desigual. Cuando nosotros éramos jóvenes había más previsibilidad de lo que iba a ser nuestra vida, mientras que hoy la escuela no sirve para insertarse socialmente. Si soy pobre la escuela no me brinda posibilidades y los medios me estigmatizan. Todo un cóctel explosivo del que surge "vivo el hoy y no tengo futuro". La escuela no da información ni acceso al trabajo. Y los que logran ingresar al mundo laboral descubren qué es el mundo precario, trabajan en negro y con la posibilidad permanente de que lo pueden reemplazar con otro. Sienten que son desafiliados de la sociedad. Además, los que tenemos trabajo, invisibilizamos la situación de pobreza que viven cada vez más sujetos, y cada vez más chicos. Esta sociedad que estamos construyendo desde los años '90 es el origen de la violencia que estamos viviendo.
–¿Quiénes son los responsables?
–Vivimos en un Estado autista, que saca una ley nacional de violencia contra las mujeres y el gobernador (Daniel Scioli) al otro día dice que "la vamos a aplicar en la Provincia", pero resulta que ya tenemos una ley desde el 2000. Una ley que tendrá defectos, pero es muy buena y se aplica poco porque no se tienen recursos. Ahí entra el Poder Legislativo, porque los legisladores sancionan leyes sin saber si va a tener los fondos para poder funcionar. Le dicen a la mujer golpeada que se vaya de su casa, pero no establecen ningún lugar para recibirla. Después está el Poder Judicial, que está concentrado en su burocracia, en mantener su estructura y reproducirse en lugar de aplicar la retórica para abrir debates que puedan contribuir a la creación de una sociedad más heterogénea. Hay un Derecho que cada vez más representa los derechos de los que más tienen, la propiedad privada.
–¿Existe también en estos ámbitos la violencia?
La violencia no es solamente una cachetada o el ojo morado. Hay una violencia simbólica que está sostenida a través de las desigualdades que hay para formar parte de esta realidad social. Los políticos hablan poco de la pobreza y la falta de trabajo y mucho de las elecciones y las reelecciones. En lugar de crear políticas sociales, generan clientelismo y corrupción: si entregan un subsidio se quedan con un "retroactivo", si le dan trabajo a alguien y se quedan con una parte de su sueldo.
–¿Qué se podría hacer?
–Necesitamos diagnósticos. Hace falta construir políticas a partir de un diagnóstico, porque no es lo mismo tener 14 pobres que 140 o 140 mil. Los datos cuantitativos sirven para trazar políticas públicas, pero hoy no sabemos cuántos chicos hay en las comisarías, a cuántos hombres se castiga por la violencia en el hogar. Hay una negación e invisibilización de las cuestiones de género. Si una mujer es violada enseguida se duda si hizo algo.
–¿Además del Estado, qué otras instituciones fracasan?
–La familia y la escuela dejaron de ser baluartes. No pueden cumplir con las cosas que deberían cumplir. Los franceses dicen desde hace un tiempo que la familia occidental está en crisis y esto en realidad se debe a la profundización del modelo neoliberal, a la búsqueda del placer individual, a la intolerancia, a que sólo existe mi grupo. Hay cada vez más hogares monoparentales, que en la Argentina serían algo así como el 38 por ciento. Esto lleva a que haya adolescentes que carecen de una contrafigura, un padre que los dota de elementos de control. Se cena con la televisión prendida, se perdió la mesa familiar, esa reunión en la que se visualiza al otro, en donde hay un ejercicio del diálogo. Entonces, hay dos generaciones que se apartan cada vez más. No poder comunicarse genera violencia. Los adultos no pueden establecer una interacción porque no tienen tiempo para entrar en diálogo con los jóvenes. Ese es el primer paso para terminar con la violencia: dialogar y aceptar la diferencia.
–¿Qué pasa con los adultos?
–Los adultos están cruzados por la inestabilidad laboral. Yo valgo si tengo plata y el que tiene trabajo tiene que trabajar muchas horas y pierde el control de lo que pasa en su casa con su familia. A eso hay que sumarle que estamos en una sociedad en la que se tienen que mantener jóvenes, trabajar, ir al gimnasio y atender a sus gustos personales. Lo más importante y lo que me va a dar la felicidad es el éxito. El éxito económico. Comprarme un auto y las mejores zapatillas. Y la persona entonces vale por estas cosas exteriores. Los chicos copian a los adultos, pero no les gusta la vida que llevamos, sin paz, sin tiempo para nada. Les pasa a los maestros, los adolescentes no entienden ni respetan a los adultos. Entonces, se apropian de la noche y aparecen los excesos, el alcohol y la droga. Los chicos no ven un futuro y viven el hoy. La sociedad es un caldo de cultivo para la violencia.
–¿El periodismo tiene algo que ver en todo esto?
–Los más responsables somos los intelectuales orgánicos, los que dominamos el núcleo del sentido común. Los periodistas en lugar de informar con profundidad le muestran a la gente lo que le gusta ver, el sensacionalismo y lo privado. Cuando la Corte Suprema dice que despenaliza la tenencia de marihuana para consumo personal en pequeñas dosis los medios salen a hablar de que se habilita la droga a los chicos. La prensa engloba cosas que no están incluidas, pero no dicen nada de que no hay lugares para hacer un tratamiento para salir de las adicciones. Y eso por no hablar del hombre de derecho, que tendría que estar al servicio de un mundo más justo, cuidando el bienestar de todos. Y, sin embargo, lo que le parece más importante es cuidar la posición que ha logrado.
–Desde hace unos días se habla de la violencia, de la noche y de los jóvenes. ¿La violencia es sólo propiedad de los jóvenes?
–La violencia está en todos los intersticios y es consecuencia de una sociedad cada vez más desigual. Cuando nosotros éramos jóvenes había más previsibilidad de lo que iba a ser nuestra vida, mientras que hoy la escuela no sirve para insertarse socialmente. Si soy pobre la escuela no me brinda posibilidades y los medios me estigmatizan. Todo un cóctel explosivo del que surge "vivo el hoy y no tengo futuro". La escuela no da información ni acceso al trabajo. Y los que logran ingresar al mundo laboral descubren qué es el mundo precario, trabajan en negro y con la posibilidad permanente de que lo pueden reemplazar con otro. Sienten que son desafiliados de la sociedad. Además, los que tenemos trabajo, invisibilizamos la situación de pobreza que viven cada vez más sujetos, y cada vez más chicos. Esta sociedad que estamos construyendo desde los años '90 es el origen de la violencia que estamos viviendo.
–¿Quiénes son los responsables?
–Vivimos en un Estado autista, que saca una ley nacional de violencia contra las mujeres y el gobernador (Daniel Scioli) al otro día dice que "la vamos a aplicar en la Provincia", pero resulta que ya tenemos una ley desde el 2000. Una ley que tendrá defectos, pero es muy buena y se aplica poco porque no se tienen recursos. Ahí entra el Poder Legislativo, porque los legisladores sancionan leyes sin saber si va a tener los fondos para poder funcionar. Le dicen a la mujer golpeada que se vaya de su casa, pero no establecen ningún lugar para recibirla. Después está el Poder Judicial, que está concentrado en su burocracia, en mantener su estructura y reproducirse en lugar de aplicar la retórica para abrir debates que puedan contribuir a la creación de una sociedad más heterogénea. Hay un Derecho que cada vez más representa los derechos de los que más tienen, la propiedad privada.
–¿Existe también en estos ámbitos la violencia?
La violencia no es solamente una cachetada o el ojo morado. Hay una violencia simbólica que está sostenida a través de las desigualdades que hay para formar parte de esta realidad social. Los políticos hablan poco de la pobreza y la falta de trabajo y mucho de las elecciones y las reelecciones. En lugar de crear políticas sociales, generan clientelismo y corrupción: si entregan un subsidio se quedan con un "retroactivo", si le dan trabajo a alguien y se quedan con una parte de su sueldo.
–¿Qué se podría hacer?
–Necesitamos diagnósticos. Hace falta construir políticas a partir de un diagnóstico, porque no es lo mismo tener 14 pobres que 140 o 140 mil. Los datos cuantitativos sirven para trazar políticas públicas, pero hoy no sabemos cuántos chicos hay en las comisarías, a cuántos hombres se castiga por la violencia en el hogar. Hay una negación e invisibilización de las cuestiones de género. Si una mujer es violada enseguida se duda si hizo algo.
–¿Además del Estado, qué otras instituciones fracasan?
–La familia y la escuela dejaron de ser baluartes. No pueden cumplir con las cosas que deberían cumplir. Los franceses dicen desde hace un tiempo que la familia occidental está en crisis y esto en realidad se debe a la profundización del modelo neoliberal, a la búsqueda del placer individual, a la intolerancia, a que sólo existe mi grupo. Hay cada vez más hogares monoparentales, que en la Argentina serían algo así como el 38 por ciento. Esto lleva a que haya adolescentes que carecen de una contrafigura, un padre que los dota de elementos de control. Se cena con la televisión prendida, se perdió la mesa familiar, esa reunión en la que se visualiza al otro, en donde hay un ejercicio del diálogo. Entonces, hay dos generaciones que se apartan cada vez más. No poder comunicarse genera violencia. Los adultos no pueden establecer una interacción porque no tienen tiempo para entrar en diálogo con los jóvenes. Ese es el primer paso para terminar con la violencia: dialogar y aceptar la diferencia.
–¿Qué pasa con los adultos?
–Los adultos están cruzados por la inestabilidad laboral. Yo valgo si tengo plata y el que tiene trabajo tiene que trabajar muchas horas y pierde el control de lo que pasa en su casa con su familia. A eso hay que sumarle que estamos en una sociedad en la que se tienen que mantener jóvenes, trabajar, ir al gimnasio y atender a sus gustos personales. Lo más importante y lo que me va a dar la felicidad es el éxito. El éxito económico. Comprarme un auto y las mejores zapatillas. Y la persona entonces vale por estas cosas exteriores. Los chicos copian a los adultos, pero no les gusta la vida que llevamos, sin paz, sin tiempo para nada. Les pasa a los maestros, los adolescentes no entienden ni respetan a los adultos. Entonces, se apropian de la noche y aparecen los excesos, el alcohol y la droga. Los chicos no ven un futuro y viven el hoy. La sociedad es un caldo de cultivo para la violencia.
–¿El periodismo tiene algo que ver en todo esto?
–Los más responsables somos los intelectuales orgánicos, los que dominamos el núcleo del sentido común. Los periodistas en lugar de informar con profundidad le muestran a la gente lo que le gusta ver, el sensacionalismo y lo privado. Cuando la Corte Suprema dice que despenaliza la tenencia de marihuana para consumo personal en pequeñas dosis los medios salen a hablar de que se habilita la droga a los chicos. La prensa engloba cosas que no están incluidas, pero no dicen nada de que no hay lugares para hacer un tratamiento para salir de las adicciones. Y eso por no hablar del hombre de derecho, que tendría que estar al servicio de un mundo más justo, cuidando el bienestar de todos. Y, sin embargo, lo que le parece más importante es cuidar la posición que ha logrado.
1 de septiembre de 2009
La muerte de Alorsa

De manera totalmente inesperada, víctima de un paro cardíaco, falleció el domingo por la noche a los 38 años el cantante platense Jorge Pandelucos, conocido como Alorsa, fundador y líder del cuarteto de tangos criollos, milongas, valses y candombes La guardia Hereje. Sus restos fueron velados en Tolosa e incinerados ayer por la tarde en el cementerio Parque de la Gloria. El tango platense perdió a uno de sus cantores más creativos, capaz de emocionar y de hacer reír, y que como muchos artistas de la ciudad tenía que vivir de otra cosa: manejaba un taxi.
Alorsa sufrió una descompensación cardiaca mientras dormía y, al final, no va ir a Japón, como prometía cuando bromeaba con que esperaba la oportunidad de ponerse el kimono para ir a robarla a Japón con la Guardia… porque ya sabía: “for export es la soja”.
El cantante era también autor de las letras y compositor del grupo, que estaba en plena carrera ascendente: los empezaban a invitar en los programas de televisión relacionados con el tango –y también habían ido a tocar a Estudio Fútbol, de TyC–, comenzaban a ser escuchados en Buenos Aires –el jueves habían tocado en el Mundial de Tangos–, y en La Plata ya habían llenado un Coliseo Podestá. Su segundo disco, 13 canciones para Mandinga, está grabado pero todavía no fue publicado.
Alorsa se descompensó el domingo antes de la medianoche, lo asistieron su hermano, su padre y un vecino médico, pero nada pudieron hacer para salvarlo.
30 de agosto de 2009
Cultivadores de marihuana

La Corte Suprema despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal y Diagonales fue tras los cultivadores platenses de esa hierba para que cuenten sus experiencias. Parecía que iba a ser difícil dar con ellos, pero no, para nada. Apenas 24 horas bastaron para encontrar a cinco que aceptaron contar sus historias. Y todos hubieran sido capaces de presentar a varios amigos que también plantan para autoabastecerse. Como si salieran del patio a contar lo suyo, M., E., L., J.A. y R. (llamados por sus iniciales) hablan de adicciones, legalización, motivos y consecuencias del consumo. Al aire libre.
EXPERIMENTO. M. tiene 33 años y está en el final de una carrera universitaria en La Plata, que abandonó este año porque su mamá sufre una enfermedad terminal y él la está cuidando. Fuma desde el verano del '98 y cosecha desde 2007, para autoconsumo, aunque también hace canjes y alguna vez vendió.
"Empecé a fumar en el verano del '98 en un viaje que hice con un amigo de La Plata por el sur. Fue en El Bolsón. Se dieron las condiciones, porque yo hasta entonces tenía prejuicios. Todavía no me había llegado el turno", contó. Desde entonces, vivió en la ciudad y en un pequeño -pequeñísimo- pueblo de La Pampa, donde hacía 5 kilómetros hasta el acceso en la ruta para encerrarse en su camioneta a fumar un porro tranquilo: "No quería levantar la perdiz", justificó. Casi 10 años después, en 2007, hizo su primera experiencia como agricultor en una casa interna con un pequeño patio. Hasta entonces compraba, "con las dificultades propias de conseguir una droga ilegal".
–¿Cómo empezaste a cultivar?
–Empecé con la idea de imitar la experiencia de un amigo que me demostró que era posible. Fue casi por rebote, por valorar la calidad y para evitarme los riesgos que tiene ir a comprar a lugares marginales.
–¿Cuál es tu método de cultivo?
–Tenés que respetar las estaciones. Se siembra en primavera y hay que acompañar el proceso de la planta. Uno va aprendiendo, al principio abonás la tierra con productos orgánicos, pero luego te vas dando cuenta que no hay secretos: es sol y agua. Yo proceso la basura para abonar la tierra y aprovechar los recursos. El experimento te abre la cabeza. Aprendés de la lógica orgánica de la planta y adquirís una política ecologista. Te relacionás con la tierra desde la agricultura doméstica, que te ennoblece.
–¿Cuándo fue tu última cosecha?
–La última cosecha fue en abril y me va a alcanzar para consumir todo el año. Estoy en una situación particular porque mi vieja está internada muy mal y no puedo estar fumado, necesito estar atento a lo que me dicen los médicos, por lo que estoy fumando mucho menos, pero soy de los que fuman todos los días. Fumo en pipa, por lo menos una pipa por día. Además, tengo que estar tranquilo para poder disfrutarlo. Si estás bien y fumás, estás fantástico; pero si estás mal y fumás, vas a saber de verdad lo que es estar mal.
–Lo de tu mamá te está obligando a cambiar de hábito.
–Y sí. Mi vieja tiene una enfermedad terminal. Tiene cáncer y pasó dos meses internada… Yo quiero nebulizarla con marihuana. Ella está anémica pero no tiene sed ni apetito y yo creo que la puedo ayudar. Obvio que no le voy a dar de fumar, pero se puede vaporizar el thc para usarlo como analgésico. En Europa ya hay productos farmacéuticos que se hacen con marihuana.
–¿Alguna vez vendiste lo que cultivaste?
–Sí. Vendí y troqué.
–¿Canjes con otros cultivadores?
–Sí, también, pero tengo un amigo que me mandaba pizzas a cambio de marihuana. Y un par de veces hubo gente que quería pagar y no me pareció mal, de última, vendía algo de mi trabajo, que es el mismo que el que vende soja.
TRES PORROS DIARIOS. E. tiene 29 años, es estudiante de la UNLP y trabaja en una imprenta. Nació en Bahía Blanca. Es hijo de hippies y para él la marihuana es como el pan, aunque la primera vez que cultivó, cuando tenía 16 años, sus padres lo obligaron a tirar la planta. Empezó a fumar a los 15 años. Y no fue por rebeldía, ni novedad, porque sus padres fumaban delante de él cuando era un nene. "Me relaja, tiene cuestiones sedantes. Es una planta, no tiene agregados", describió.
–¿Cuándo empezaste a cultivar?
–Cultivo esporádicamente desde los 16 años siempre in door (puertas adentro), es decir en interior, con luz artificial y un ventilador sobre la planta, para que no se estanque, que se mueva y que no tenga bichos. Además, tiene gotera, para el riego y temporizador, para que tenga 18 horas de luz y 6 de oscuridad total.
–¿Qué dijeron tus viejos cuando se dieron cuenta?
–La primera vez que me vieron con una planta me la hicieron sacar, por miedo, no por lo que me pudiera pasar, sino porque mi familia no quería que la sociedad me juzgara. Más porque vivíamos en Bahía Blanca, donde si sabían que plantaba seguro pensarían que era un narcotraficante. Ahora me declaro fumador en todos los ámbitos en los que me muevo.
–¿Y por qué decís que cultivás esporádicamente?
–Cuando no cultivé fue porque no pude hacerlo. Por las mudanzas viví en casas en las que no era posible mantener la temperatura, o la luz. Y si la planta sale macho no sirve, aunque se puede usar para hacer hachís, necesitás algo así como 250 gramos de marihuana para hacer 25 gramos de un buen hachís casero. Pero esa es la cultura europea.
–¿Qué opinás de la despenalización?
–La despenalización rompe con el narcotráfico. Y rompe con los prejuicios. Y desmitifica en el sentido de que la marihuana no es una droga: no genera adicción. Yo fumo diariamente y bastante, me puedo fumar dos o tres por día. Para mí es como el pan. Y no estoy re loco. No es que vas a ser menos productivo. Podés venir a la facultad a estudiar y prestar atención en la clase. Igual, creo que hay que despenalizar, no legalizar.
–¿Vendiste alguna vez?
–Facilité.
–¿Y eso?
–Trueque.
–¿A cambio de qué?
–De todo. Siempre produje para mí y para mis amigos. Si daba, también facilité o hice trueques.
PARA BAJAR LA CORTINA. L. tiene 42 años y es el mayor de todos los entrevistados, aunque no el único que tiene un hijo. Vive en pareja y tiene una nena de 3 años. Alquila un departamento interno y tiene un pequeño patio en el que cultiva marihuana y tiene un perro. Trabaja de portero y también hace changas en sus horas libres.
–¿Te acordás de la primera vez que fumaste?
–El primer porro me lo fumé en el viaje de egresados a Bariloche, pero fue una cosa muy aislada, porque no volví a fumar hasta que vine a La Plata a estudiar. Al principio fumaba muy de vez en cuando, en alguna reunión, porque no era tan común como es ahora. No tenía nadie, era muy contado y cuando aparecía un porro era una fiesta.
–¿Era difícil conseguir marihuana en los '80?
–Conseguía por algún conocido. Cuando empezás a fumar de a poco sabés dónde ir a comprar, alguien te pasa alguna línea, te vas enterando de quién vende y en qué lugares. En mi caso no me tocó correr riesgos por ir a buscar faso. Nunca me metí en lugares que ni sabés qué te puede llegar a pasar. Nunca tuve desesperación.
–¿Cómo fue que empezaste a cultivar?
–El cultivo empezó por ver, por gracia o no sé cómo llamarlo… por la novedad de tener una planta. Con el tiempo empecé a ver que pegaba, que era rico, que el cuelgue era distinto al del comprado y empecé a cuidar las plantas para no perder las cosechas. En la época en que empecé a fumar no había casero ni autocultivo.
–¿Fumás del comprado también?
–No. Sólo de vez en cuando, si no tengo y me encuentro con algún amigo. Ahora no sé qué le ponen, pero realmente no sabés qué fumás. El faso comprado me pega muy violento, muy duro. Lo que tengo yo es más tranqui. Aparte, el precio se fue a las nubes. Prefiero fumar el casero.
–¿Te gusta cultivar?
–Está bueno. Que germine la semilla (con un germinador o en una maceta) y cuidar la planta, regarla, porque necesitas mucho agua, mucha humedad. A mi nunca me agarrró una plaga. Me ha pasado que se la comieran los caracoles, pero el problema es cuando son chiquitas, una vez que pasa los 40 centímetros ya crece sola y puede llegar a los tres metros. Son re cañas, crecen.
–¿Cuánto fumás?
–Depende de lo que tenga que hacer. Si tengo que hacer algo que necesito estar pilas no fumo. Me cuelgo. Fumo sólo si estoy seguro que ya no tengo nada que hacer el resto del día, que puedo estar al pedo. Entonces, le pego un par de secas y listo.
–¿Qué te parece lo mejor y qué lo peor de fumar marihuana?
–Lo mejor es el divague. El vuelo es lo mejor del mundo. Eso está buenísimo. Lo peor será el mal que le hace el humo al pulmón, la toxicidad por inhalar el humo.
–¿Vendiste alguna vez?
–No, no, ni en pedo. Regalé muchas veces, ni hablar. Pero vender ni se me cruzó por la cabeza.
RESCATADO. J. A. tiene 27 años, es empleado administrativo y ya no cultiva. De fumar todos los días durante algunos años, ahora fuma marihuana casera gracias a las cosechas de amigos a los que en su momento les regaló plantas o semillas. Le alcanza con dos o tres porros por mes.
–A los 15 fumé con un grupo de amigos, en una tarde de campo. Apareció uno que tenía y nos preguntó si queríamos probar. Nos sentamos en ronda y nada… no se percibió bien en ese momento. A los dos meses me fumé uno de noche, sin alcohol y lo sentí: me dio mucha hambre. Después, no me interesó más y creo que fue porque hacía mucho deporte. Volví a fumar a los 18, pero nunca compré. Fumaba la que había en el momento, porque alguien que cultivaba me convidaba.
–¿Cómo accediste al cultivo?
–Cuando tuve 20 años me regalaron dos plantas. Las cuidé, las transplanté a tierra en el fondo de mi casa y crecieron bien. Tenían buen aspecto y llegaron a medir como yo (1 metro 80). En ese momento, en mi casa nadie me preguntó nada. Siempre tuve aprecio por la naturaleza.
–¿Qué pasó después?
–Me puse a averiguar por Internet. Las fui cuidando y aprendí a curarlas, a cortarle las ramas. Aprendí a mirarlas, a olerlas, a tocarlas: si tenía resina por fuera, las cortaba. De las semillas de esas primeras plantas practiqué la siembra. Lo ideal es que las semillas estén en la oscuridad total hasta que exhiban la parte verde de la planta. Lo primero que sale es la raíz y si le da el sol se muere… no sé si es importante esto…
–¿Qué pensás?
–Creo que hay que saber hacer las cosas, (fumar) no es una boludés. Te puede cambiar la personalidad. Hay que tener un control. Dar a luz todo, para autolimitarse y que los demás te ayuden a limitarte.
–¿Vos le contaste a tus viejos?
–Al principio decía que era cualquier otra planta y de a poco fui dando la cara. Lo tomaron bien porque supe explicar que era normal, que si bien puede causar un daño... mostraba seguridad para dejarlos tranquilos. Conté que mis amigos también fumaban. Y les mostré que a ninguno de nosotros nos iba mal. Me permitió liberarme.
–¿Por qué dejaste de cultivar?
–Después de cada cosecha, después de haber fumado muchos meses seguidos, cuando me veía a mí mismo, me daba cuenta que había dejado cosas que hacer. Había abandonado un poco mi higiene, no me cortaba el pelo o no me afeitaba. La marihuana te quita un poco de incentivo. El exceso te derrumba, te desmotiva. Fumar mucho te deja en un estado de confusión. Se te vienen mil ideas a la cabeza pero no terminás ninguna. Pensás e imaginás, pero no hacés nada. Ahora sólo fumo tres o cuatro veces por mes. Algún fin de semana o cuando estoy a mil con el trabajo y quiero bajar un poco.
–¿Qué es lo mejor y lo peor del porro?
–Lo más positivo es la tranquilidad y la armonía que te da. Si estás sin apetito también es muy bueno, pero creo que es un efecto momentáneo, el inmediato después de fumar. Lo peor es el humo caliente, si a ese humo no lo llevás a un proceso de enfriamiento no te hace mal. La combustión es lo peor por el calor, que te quema células del esófago.
–¿Vendiste alguna vez?
–Nunca. Y siempre aconsejé a mis amigos que no vendan, que hagan trueques, por un vino, por una foto, por un cuadro, pero por plata no. Todo lo que producía lo compartía con amigos. Me querían comprar, pero nunca vendí nada. A los que querían comprar les regalaba.
OTRO RESCATADO. R. tiene 30 años, es casado y tiene una nena de 4 años. Es empleado de una editorial de Buenos Aires. De lunes a viernes viaja en micro para cumplir con su jornada laboral de 9 horas y media por día. Le gusta la marihuana desde que la probó, hace 16 años.
–La primera vez que fumé fue a los 14 años. Fumé un paraguayo y ya me gustó. Seguí fumando y llegué a fumar mucho, a estar muy colgado. Después estuve dos años sin fumar y hoy sólo fumo de mi planta. Hace un montón que no compro.
–¿Cómo cultivás?
–Tengo un balcón con una maceta. Yo planté sin tener ni idea. Ahora tengo dos o tres plantas.
–¿No te da miedo que se vea?
–No creo que nadie la identifique. Bah, no me preocupo por eso.
–¿Fumás mucho?
–Ahora fumo los fines de semana. En la semana sólo me permito un terapéutico si vengo muy limado, si estoy estresado o acumulo bronca, para no juntar mala onda, pero tuve un tiempo, como dos años, de estar fumado todo el día. Estaba muy colgado, sin laburo. Un día decidí rescatar y aflojé. Entonces, estuve dos años fin fumar. Después dejé de fumar tabaco y me dolió muchísimo más, me ponía re loco, el cuerpo lo necesitaba, me lo pedía, quería nicotina y alquitrán. Al porro, lo dejé de fumar y listo. De todos los vicios que tuve y tengo, el de fumar marihuana me parece el más natural. Lo comparo como el que llega a su casa y se toma un whisky para terminar el día.
–¿Y qué es lo peor?
–Lo peor es el cuelgue, pero pasa por cada uno. Te importa el momento y sólo el momento. Te colgás, no activás, dejás de hacer algo que tal vez necesites hacer. Lo pateás o simplemente no lo hacés.
–¿Vendiste alguna vez?
–La planta es mía y nada más. Una vez compré y vendí a algunos amigos. Es jugoso porque es plata fácil, pero no da para hacer esa movida. Les vendí a algunos amigos, a conocidos, pero no de lo que cosecho. Aquella vez fui a una villa a comprar y después repartí a algunos amigos. Lo que cosecho es para mí y, en todo caso, regalo.
La Corte Suprema despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal y los cultivadores platenses de la hierba no creen que sea gran cosa. M. prevé que ayuda a romper el prejuicio, E. coincide y opina que "la despenalización rompe con el narcotráfico". L. cuenta que le gusta que se diga que no es un tema judicial sino de salud pública. J. A. acuerda en que va contra los narcos. Y explica: "para vender hay que tener más de diez plantas. Me parece un exceso". Para R. es un pasito nomás.
20 de agosto de 2009
Cromañón

“¡Los absolvieron!”, se sorprendió una chica. “Hijos de puta”, gritó alguien de entre los familiares de las víctimas. “Son culpables”, se escuchó a otro. Y más gritaron “hijos de puta”.
“La concha de su madre”, aulló alguien y hubo más gritos y más insultos hasta que todos empezaron a cantar “Jus-ti-cia, Jus-ti-cia, Jus-ti-cia”… “Justicia pa Dardo”, gritó un padre que lloraba. Y empezaron las corridas. Apenas escucharon la decisión del Tribunal Oral Nº 4 de absolver a los integrantes de Callejeros, los familiares que estaban en Lavalle entre Talcahuano y Uruguay corrieron a la vuelta de la esquina, tiraron las vallas que habían sido apostadas en el lugar sin custodia e intentaron entrar en a los tribunales por una pequeña puerta protegida por unos pocos policías. Entonces, irrumpió infantería, medio centenar, con cascos y escudos. Hubo palos, piñas, empujones, más vallas tiradas y entraron en escena los camiones hidrantes con su agua azul, que mancha. Se escuchó alguna detonación y empezó la represión.
“¡Los absolvieron!”, festejó un chico y sintió como explotaba de alegría la Plaza Lavalle, donde se juntaron los defensores de Callejeros, frente a Tribunales. Y entonces aplaudieron, se emocionaron, se abrazaron los que llegaron de Lanús con los que habían ido de Morón. Y los de Adrogué se juntaron con los de Temperley a festejar. Y se dijeron que “se hizo Justicia”. Y “yo sabía”. “Vaaaamos loooco”. Y lloraron igual que los otros, pero de alegría. Yessi, Brenda, Nadia y Janet llegaban tarde y de la plaza los llamó un amigo para contarles la buena nueva: “lloramos desde once hasta acá”, contaron.
De un lado había carteles que hablaban: “Callejeros asesinos”, “Justicia por nuestros 194 ángeles” y una gran bandera negra con letras blancas en mayúsculas JUSTICIA. Habían sido atadas a las vallas las zapatillas de los pibes y las pibas. Y muchos pares de zapatillas de los nenes que murieron en el concierto, estaban atadas en un cartel de prohibido estacionar: “reservado Corte Suprema de Justicia de la Nación”. Y había algunos militantes del MST con una gran bandera: “cárcel a Ibarra y a Chabán, asesinos de Cromañón”. Del otro lado había otros carteles: “No nos cuenten Cromañón, nosotros lo vivimos”, “Prohibido olvidar”. “No incentivaban la pirotecnia, no coimeaban, no cerraron la puerta ¿Culpables de qué?”. “Basta de culpar a Callejeros”. Y había algunos militantes del MST con pequeños cartelitos: “cárcel a Ibarra y a Chabán, asesinos de Cromañón”.
Satisfechos por la condena a Omar Chabán e indignados con las penas a los funcionarios políticos que permitieron que Cromañón pudiera estar abierto pese a ser, como quedó demostrado, una trampa mortal; fue la decisión de absolver a Callejeros la que dejó marcada la diferencia en los alrededores de los tribunales. Nadie se acordó de Diego Argañaraz, el manager. O casi nadie: “los músicos absueltos y el pobre infeliz condenado a 18 años (ver página 14). Se nota que estos jueces no entienden nada del rock”, se quejó una chica que esperaba justicia para su amiga María Sol, “asesinada en Cromañón”.
Después de las corridas, los hidrantes con agua azul y los golpes, los familiares que estaban en la sala quisieron dejar los tribunales, pero no los dejaban salir. Fueron de una puerta a otra, hasta que quedaron en la doble hoja de rejas, justo donde sus familias los esperaban, en Lavalle entre Talcahuano y Uruguay: “No nos dejan salir”, gritaron. Y empezaron a gritar. “Justicia de mierda, Justicia de mierda”… “Jueces corruptos. Hijos de puta”. “Los pibes de Cromañón: Presentes”. “Los pibes de Cromañón: Presentes. Ahora y siempre”. “Callejero, callejero, yo te quiero preguntar, si a vos te hubieran matado un hijo, de qué lado ibas a estar”. Entonces, les abrieron las puertas y pudieron salir a la calle, donde se dieron abrazos.
En la plaza, los chicos que había ido a apoyar a la banda eran arriados por la seguridad que organizó el banderazo, entre los que había varios sobrevivientes, mientras que a los familiares se les iba la tarde, aunque sentían que se les iba la vida.
Foto: Alberto Direnzo
13 de agosto de 2009
Emotivo adiós a Juan Andrés Maldonado

Los restos de Juan Andrés Maldonado, asesinado de un tiro el domingo a la madrugada en la puerta de la disco Alcatraz, en Berisso, fueron inhumados en el cementerio público local después de haber recorrido las calles de la ciudad, precedido por una bandera que exigía "Justicia para Juan".
A las 11 de ayer, Mercedes, la mamá, y los 8 hermanos de la víctima, salieron de la casa velatoria después de bajar las escaleras que los sacó directamente de la sala D, en la plata alta, a la calle.
En la vereda, los familiares advirtieron la presencia de una decena de cámaras, apostadas en U para tomar la salida del coche fúnebre. Uno de los camarógrafos caminó hacia la mujer, pero el hijo mayor levantó el brazo derecho lo más alto que pudo, con la palma hacia delante, y el hombre se detuvo, dio la vuelta y volvió a su puesto.
Un vecino que pasaba por la vereda de enfrente imaginaba que tanto movimiento debía ser por esa noticia que vio por la tele: "¿Esto es por el chico asesinado en la disco?", preguntó. Tres vecinas que acababan de salir del autoservicio Olivares conversaban animadas en la vereda. En el techo de la casa pegada a la sala velatoria, un hombre joven tiraba un cable para conectar una antena de TV.
La madre lloraba en la entrada de la sala secundada por las voces de los cronistas de la radio y la televisión: “Andrés Maldonado, asesinado el domingo”… “los restos de Juan Maldonado serán inhumados en el cementerio local”… “la víctima fue velada en la casa de sepelios Flamini, ubicada en la intersección de las calles 11 y 163”…. “Juan Andrés recibió un disparo en el pecho que le ocasionó la muerte”… “hasta esta mañana no había detenidos por este crimen, en el que está implicado parte de la barra brava de Estudiantes”, decían.
A las 11.09 comenzó a levantarse la cortina metálica. Y a las 11.10 los vecinos comenzaron a despedir a la víctima con su primer aplauso del día. Luego, el coche fúnebre se hizo cabeza de una caravana de familiares, amigos y vecinos que irían hasta el cementerio, algunos en sus autos particulares, otros en bicicleta, en moto o subidos a un colectivo de transporte de escolares dispuesto para trasladarlos.
Algunos pocos vecinos atendían en el cementerio local los arreglos florales en las sepulturas de sus seres queridos. La señora que le ponía flores a su abuela Tatiana, fallecida en 1975, advirtió la presencia de los vecinos del barrio Chino, del barrio Solidaridad, y se detuvo en sus labores para ver a la gente llegar al lugar.
“¡Ay, mi hijito! ¡Mataron a mi hijito, a mi hijito adorado! ¡Me lo mataron! ¡No lo tengo a mi hijo, no lo tengo más a mi hijito!”, lloraba Mercedes, sostenida por sus hijos, mientras que otros familiares y amigos de Juan Andrés cargaban el cajón con sus restos.
Algunos brazos se estiraron para tocar la madera por última vez, antes de que fuera enviado adentro del nicho. Y a las 11.38 se escuchó el golpe seco de la tapa que se cerraba. Hubo otro aplauso, cerrado, y de fondo quedaron los llantos de la familia y los amigos, mientras el viento hamacaba a las ramas más altas de los árboles, que sonaban.
En el nicho, quedó una placa blanca con apenas una identificación, en papel, escrita a máquina: Juan Andrés Maldonado 13/12/1984 - 9/8/2009.
Recuadro:
Después del sepelio, los familiares y amigos de Juan Andrés Maldonado marcharon hasta la puerta del boliche Alcatraz, en Montevideo y 5, donde se produjo el crimen, y después de un aplauso fue cada uno a su casa. Había algunos policías apostados en el lugar y otros muchos en la comisaría Primera, preparados para responder a posibles incidentes que estuvieron lejos de producirse.
11 de agosto de 2009
Dolor
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“¡Ay! Mi hijito. ¿Qué te hicieron mi hijito? ¿Qué te pasó Juancito? ¡Ay, mi hijito!”. Mercedes llora sobre el cuerpo de su hijo, el menor de sus nueve hijos, el mimado, Juan Andrés, asesinado la madrugada del domingo de un tiro en el pecho en la puerta de un boliche de Berisso.
Mercedes llora después de una larga agonía, que se extendió desde que se enteró del asesinato, hasta ayer a la tarde, cuando pudo ver el cuerpo por primera vez. Entonces, repite ideas que le rondan por la cabeza desde el momento en que supo del disparo criminal. Y empieza a transitar un duelo que la llevará a una tristeza eterna: "Estamos desesperados porquenos sacaron un hijo maravilloso. Yo creo que para toda madre su hijo es un tesoro, pero éste hijo para mí era maravilloso".
En la sala D de la casa velatoria Flamini, en 11 y 163 de Berisso, Mercedes llora y se pregunta: "¿Qué va a ser de mi vida sin Juancito, cómo voy a seguir? Tengo otros hijos y unos nietos a los que adoro, pero dónde está mi hijito. No se qué voy a hacer sin mi hijito".
Mercedes llora y se hace carne la injusticia. Y entonces recuerda: "A las once de la noche del sábado él me avisó 'mamita me voy' y yo le dije tené cuidado porque pasan cosas malas y él me dijo 'dormí tranquila mami, que no pasa nada', me dijo".
“El asesino nos mató en vida. Nos mató a todos, a todos mis hijos y a mí también, porque Juancito era el bebé de la casa. Tenía 24 años pero era mi pequeño tesoro, era mi adoración y mi sostén. Yo jamás le levanté ni un dedo y me lo trajeron muerto”, dijo Mercedes.
Mercedes llora y recuerda la última noche que se despertó con frío y se levantó a ver cómo estaba su hijo menor, que ya estaba grande, cierto, pero nunca iba a dejar de ser su hijo menor. Ella se despertaba, se levantaba y si hacía falta le tiraba una frazada encima para que no tuviera frío.
"Por favor, dejen de matar a los jóvenes", pide. "¿Hasta cuándo?", se pregunta. "A mi hijo lo mataron por nada, por pasar por ahí", asegura Mercedes. Y aclara: "No hay consuelo, sólo pido justicia, porque a los asesinos no lo quisieron atrapar. Berisso tiene dos salidas a La Plata, pero no se las cerraron, los dejaron ir. Los asesinos se escaparon cuando la policía empezó a reprimir en el barrio". Mercedes llora: "Venía caminando, y no tenía nada que ver. Con tanta mala suerte que la bala le tocó a él".
El chico asesinado
La víctima se llamaba Juan Andrés Maldonado, tenía 24 años, era el menor de nueve hermanos y trabajaba como pintor. Había ido a bailar con su novia y regresaba a su casa con la chica y algunos amigos cuando le pegaron un tiro en el pecho. El crimen ocurrió a las 6.20 del domingo en la esquina de Montevideo y 6, frente a la disco Alcatraz.
Juan Andrés nació en 1984 en Berisso y pasó sus dos primeros años junto a su mamá y sus hermanos en la casa de su abuela, en 162 entre 21 y 22.
Cuando se construyó el Barrio Solidaridad, o el Barrio Chino, como lo llaman los propios vecinos, Mercedes y sus hijos se fueron a la casita en la que Juan Andrés vivió hasta su asesinato, la número 42 de la manzana 3.
Ahí se crió el pibe que mataron el domingo en la puerta de un boliche, sólo por ser joven, por haber ido a bailar, por pasar por ahí, como dice su hermana Zulma y refuerza Sandra. Y recuerdan que no sólo fue mimado por su mamá, sino por todos, porque la mujer tuvo que salir a trabajar en un restaurante cuando Juan Andrés tenía apenas dos meses y ella lo dejaba en sus brazos, a su cuidado.
Juan Andrés creció en el Barrio Chino, se hizo hincha de Boca y siempre iba a ver a Villa San Carlos. Le gustaba el fútbol. Le gustaba mirarlo y le gustaba jugarlo, por eso los pibes lo conocen, jugaban por ahí en donde hubiera un lugar. Antes era en los terrenos atrás de su casa, dónde ahora se levantan las casas del Plan Federal.
Fue a la Escuela Nº 1 y a la secundaria la hizo en la Escuela Media Nº 2. “Era buen alumno, un chico muy inteligente. Y desde chiquito que le gustaba leer. Si le dabas cien libros, el se leía cien libros”, lo describe Sandra. “Era loco por la lectura y le gustaba la historia. Miraba el History Channel y el Discovery”, agrega.
Cuando terminó la escuela quedó debiendo una o dos materias y aunque trabajaba, quería rendirlas para poder seguir una carrera, pensaba que podría ser profesor de historia.
Si salía, volvía temprano. Y nunca faltaba a una reunión familiar, fuera un cumpleaños de alguno de sus hermanos o de sus 15 sobrinos. Para Sandra, su hermano “era un chico muy respetuoso, muy compañero de la mamá”.
Foto: Alberto Direnzo
10 de agosto de 2009
El crimen de Alcatraz

Un joven de 24 años fue asesinado ayer a la madrugada en Berisso por un patovica en la puerta de un boliche, lo que desató una pueblada que la policía reprimió con gases, palazos y balas de goma. La víctima se llamaba Juan Andrés Maldonado, tenía 24 años, era el menor de nueve hermanos y trabajaba como pintor. Había ido a bailar con su novia y regresaba a su casa con la chica y algunos amigos cuando le pegaron un tiro en el pecho. El crimen ocurrió a las 6.20 en la esquina de Montevideo y 6, frente a la disco Alcatraz. No hay detenidos, pero sí sospechosos.
El homicidio fue el final de una noche violenta en la puerta del boliche, en el que funcionaban dos salones, en uno se festejaba un cumpleaños y en otro había un recital de una banda de rock. Los vecinos, además, habían advertido a la policía que los que debían custodiar la seguridad del lugar estaban armados.
Rodrigo volvía a su casa en el barrio Chino como uno más en el mismo grupo en el que iba Juan Andrés. Acababan de salir de Asia, el boliche de Montevideo y cinco, donde habían ido a bailar.
Cuando llegaron a la esquina se encontraron con un amigo golpeado y otro que trataba de explicarles lo que había pasado. Los chicos habían intentado entrar a la fiesta, pero los patovicas los habían golpeado y amenazado con un arma de fuego, relataron.
–¿Qué pasó?
–Veníamos con todos los pibes y cuando llegamos a la esquina vimos una pelea.
–¿Qué hicieron ustedes?
–Fuimos a ver qué onda y tiraron el tiro por cualquier lado.
–¿Quién disparó?
–Uno de los patovicas.
–¿Qué hizo el patovica después?
–Se fue con otros tres. Se subieron en un Peugeot y desaparecieron.
Juan Andrés recibió al menos un disparo en el pecho, a la altura del corazón, y cayó a los brazos de Mariela, la chica de 18 años con la que salía desde hacía unos meses.
antecedentes. Javier Fernández, vecino de Alcatraz aseguró a Diagonales que lo ocurrido pudo y debió haber sido evitado. A pocos metros del lugar en dónde se produjo el asesinato, afirmó que la noche del viernes, madrugada del sábado, los patovicas del boliche intervinieron en una pelea entre dos chicos que se producía en la vereda: además de ser golpeados, un empleado de la seguridad sacó un arma y la apoyó en la cabeza de uno de los pibes, llamado Lucas. El vecino fue hasta un patrullero que estaba estacionado a pocos metros y les advirtió el hecho a los policías, quienes, según dijo, no le tomaron la denuncia. Cuando volvió a la puerta de Alcatraz, uno de los dueños lo increpó: “No te metas, vos sabés que a mi me conocen. Además, no pasó nada”.
C. fue a Alcatraz el domingo a la madrugada a ver el recital de Se va el camello. Esperaba con tres amigas en la puerta cuando vio a un pibe que quería entrar en una fiesta que había en el mismo lugar pero en otro piso. El chico no estaba en la lista de invitados y quería hablar con alguien que estaba dentro del local para que lo agregaran. Uno de los patovicas lo sacó a trompadas.
Aquello no iba a ser todo. Al minuto siguente vio cómo le pegaban a otro pibe, que parecía esperar para el recital. “Le pegaron una piña, lo tiraron al piso y le empezaron a pegar patadas”, contó. Y agregó: “una chica con un bebé en brazos y un chico que estaban en la parada del colectivo de enfrente fueron a levantarlo y se la agarraron con ellos, casi le pegan a la chica”.
El recital transcurrió con normalidad, pero los dueños del lugar no habían avisado a la banda que había otra sala con otra música, que se colaba entre tema y tema. “¿Qué es eso que se escucha? ¿Porqué no la cortan con la electrónica?”, preguntó al tercer o cuarto tema el cantante del Camello. No pasó nada. El concierto terminó a las 5 y para las 6 el público ya había dejado el lugar. Los músicos esperaban que un flete los pasara a buscar cuando escucharon los tiros. Luego vieron a los vecinos llegar al lugar a buscar al asesino.
pueblada. Desde que se produjo el crimen y hasta las 12 del mediodía la zona fue un hervidero. “No teníamos consuelo y rompíamos todo”, dijo uno de los jóvenes a Diagonales. “¿Qué esperaban qué hiciéramos?”, preguntó otro.
“Era un chico muy educado, que trabajaba. ¿por qué salió toda la gente a la calle? Porque estaba indignada. Si vos decís que había hecho algo, aunque tampoco hay derecho, pero nada. No hizo nada y lo mataron. ¿Qué tenés que hacer cuando te pasa algo así?”, advirtió Zulma, una de las hermanas de Juan Andrés.
A las 7 toda la policía de la zona estaba en la esquina de Alcatraz. Y poco después llegaron refuerzos. A las 9 el grupo de Infantería hizo algunos disparos intimidatorios. Y a las 11 entró al barrio Chino a palazos para descargar un arsenal de balas de gomas y gases lacrimógenos. Los vecinos filmaron todo lo ocurrido con sus teléfonos celulares.
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Dolor de madre
"Mi hijito está ahora en una morgue sin tener nada que ver. ¿Dónde está el asesino?", preguntó Mercedes Maldonado, la madre de Juan Andrés, en su casa del Barrio Chino, donde vivía con el chico, el menor de sus nueve hijos.
"El comisario nos dijo que se iba a hacer justicia porque habían encontrado las vainas servidas y están los testigos, pero a mi hijito nadie me lo devuelve", agregó.
A cualquiera
"Hoy le pasó a mi hermano, pero le podría haber pasado a cualquiera", se lamentó Sandra, hermana de Juan Andrés.
Se va el camello dice...
Los integrantes de la banda de rock platense Se va el camello describieron a la seguridad de Alcatraz como de una "ignorancia desesperante" y la responsabilizaron del crimen de Juan Andrés Maldonado.
Barras bravas
La seguridad de Alcatraz estaría a cargo de Carlos Fabián Giannotta, ex cabo de la Bonaerense, exonerado. Está vinculado a la barra de Estudiantes y aparece mencionado en el triple crimen de los policías platenses.
9 de agosto de 2009
La obra de Cajade

Dicen que apenas se enteró de la muerte del padre Carlos Cajade el mismísimo demonio pensó: “Nos sacamos un problema de encima”. Y de inmediato puso a los suyos a trabajar para apropiarse del Hogar de la Madre Tres Veces Admirable, que el cura fundó en 1984 para atender las cada vez más urgente situación de los chicos empujados a vivir en la calle. El diablo hurgó en cuestiones estatutarias y leguleyas para que todo pasara a sus manos, pero no pudo ser: voluntarios, familiares, amigos y los propios pibes que habían sido criados en el Hogar pusieron la obra sobre sus espaldas y hace cuatro años que trabajan sin su líder para sostener el emprendimiento.
Hoy, la obra del Padre Cajade sigue adelante como siempre: tiene seis casas en la que viven 60 chicos, otras tres casas de día en las que se atienden las necesidades básicas de otros 150 pibes -aunque depende del momento- y una casa para bebés en la que se cuida a 60 recién nacidos; además de una granja, una panificadora y una imprenta con las que enseñan oficios a los chicos más grades y se imprime la revista La Pulseada.
"Necesitamos enriquecer lo que tenemos, porque ya colmamos nuestra capacidad humana", advierte a Diagonales Miguel Cabrera, un joven criado por Cajade que está a cargo de la imprenta Grafitos y es, además, educador conviviente. Con Caty, su mujer, cría a siete chicos, dos del matrimonio. Como ellos, están José y Graciela; Lidia y Darío; Néstor; El Chino y Olga, algunos con más de diez chicos bajo su protección.
Entre los amigos, familiares y voluntarios que continuaron la herencia de Cajade están Isabel, a la que le dicen "La Mamaza" porque está a cargo del La Casa de los Bebés (4 y 601); Romina, que se hace cargo de La Casa de los Niños Madre del Pueblo (6 bis y 602); y Claudia, que cuida a los niños de Los Hornos en La Casa Chispita (151 y 70). Hugo maneja la camioneta y José Cajade, hermano mayor de Carlos, se hizo cargo de la presidencia de la obra. Les sigue una larga lista de contribuyentes que ayudan a que el Hogar continúe y tenga expectativas de crecer.
educadores. Olga Madrazzo llegó al hogar en 1995, después de conocer a Cajade en Tucumán, donde trabajaba con chicos en situación de calle y estudiaba psicología social. Su idea era viajar a La Plata para aprender cómo se trabajaba y volver a replicar la experiencia. No pudo ser. Sin embargo, la obra la adoptó a ella. Y comenzó vivir en el Hogar y trabajar como educadora. "Al principio me costó estudiar, porque tenía que cuidar de muchos chicos, pero por suerte pude terminar", explica.
"Acá aprendí que la idea es que los chicos puedan quedarse con sus familias, por eso trabajamos en las casas de día para prevenir la desintegración familiar. Tanto en La Casa de los Bebés, como en Madre Pueblo o Chispita los chicos y sus padres tienen un lugar dónde les dan un desayuno, un almuerzo o una merienda, al mismo tiempo que cuentan contención psicológica y educativa", dice.
En el comedor comunitario Todo Por los Chicos (7 bis y 630), del barrio que Cajade ayudó a armar y que fue construido por los vecinos, las mujeres hacen la comida que después se llevan a su casa, a su propia mesa, donde los hijos comen con sus padres, con aquella idea de fortalecer los lazos familiares.
Si la familia se rompió, los chicos son recibidos entonces en alguna de las seis casas del Hogar. "Hace poco nos mandaron un chico de 15 años que no podíamos tener porque era muy grande, pero se quedó igual. Primero era por unos días y después se acomodó en la casa de un educador que tienen hijos adolescentes. En general recibimos a chicos más chiquitos, los adolescentes son más rebeldes. Igual, en todos los casos, lo primordial es que los pibes se integren a alguna de las casas", cuenta Cabrera, quien fue criado por Cajade.
"Tenía cinco o seis años y el Hogar recién se iniciaba. Llegué como un pibe que por esas cosas de la vida se había quedado sin familia", recuerda. Había tenido una mamá, un papá y dos hermanos, pero la falta de trabajo desintegró a su familia: "Yo caí a vivir con el cura", dice.
Cabrera hizo la primaria en la Escuela 9 y a los 14 años empezó a trabajar formalmente en la granja del Hogar. Se fue a los 17 para construir su vida junto a Caty, que esperaba su primer hijo. "Trabajé en una casa de repuestos de autos, en el centro, pero volví cuando salió el proyecto de la imprenta. Yo no sabía nada del oficio, pero me entusiasman las máquinas, así que hice una capacitación y empecé a trabajar acá. Y hace seis años volví como educador". Cajade murió hace casi cuatro, el 22 de octubre de 2005.
Tarea. Entregados a mantener la obra viva, organizados en un colectivo horizontal y participativo que intenta compensar la ausencia del sacerdote y las crisis propias y las impuestas por la situación económica, política y alguna pelea ideológica, los educadores lamentaron que algunos hogares nacidos de otras iniciativas hubieran cerrado en los últimos meses por falta de apoyo estatal. "Aunque suene feo, hay que decir que no se está invirtiendo en la niñez", afirma Cabrera.
Los educadores del Hogar de la Madre Tres Veces Admirable, el Hogar del padre Cajade, saben que no hay otra alternativa que dar al máximo: “A los niños no sólo hay que darles comida, ropa y un lugar dónde dormir; hay que darles lo mejor", coinciden. Para lograrlo, crearon su propia gran familia, en la que la tarea educativa no termina cuando los chicos cumplen 18 años: "Nadie pone a sus hijos en la puerta con una valija y les dice 'hasta aquí llegamos'. Nosotros los acompañamos toda la vida, a veces como padres y a veces como hermanos, porque hay muchos chicos que se criaron acá y tienen nuestra misma edad, o son apenas unos años más chicos, pero nunca los abandonamos".
Lo que Cajade legó sigue igual. Ahí está su decálogo, para ser un espejo que ayude a crear un país como gran hogar, un país como gran familia, con trabajo y trabajadores. Solidario y con justicia, que tenga que ver con el pan y no con las balas. Con dirigentes que sean padres, hermanos y amigos. Un país con remedios y guardapolvos, con un Dios verdadero y no con su caricatura. Qué así sea.
El religioso y el político
El padre Carlos Cajade fue sacerdote durante 26 años en la arquidiócesis de la Plata. Ingresó al semeniario al terminar el servicio militar. Pasó por diferentes templos y su último destino fue como párroco en la iglesia de la Santa Cruz, en el Barrio Aeropuerto.
Pero los cargos religiosos no fueron los únicos de su vida. Fue secretario de Derechos Humanos en la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) de la provincia de Buenos Aires, donde trabajó junto a varios amigos.
Carlitos también cofundó el Movimiento Nacional Chicos del Pueblo e integró la Comisión Provincial por la Memoria.
6 de agosto de 2009
Solidaridad
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Tiziana tiene 3 meses y Amanda un año y medio. Sheila tres, Camila cuatro, Milagros ocho y Daiana nueve. Las nenas son hijas de Héctor y Mariela, una pareja que salió en marzo desde Mar del Plata y deambuló por el gran Buenos Aires hasta que terminó en La Plata, en busca de un lugar en el que echar raíz. Viven en una casilla sin baño, cocina ni mesa, se alumbran con velas y duermen juntos en un colchón de dos plazas.
Héctor y Mariela tienen 25 años. Vivían en Mar del Plata en una casilla del fondo de la casa de la mamá de él, pero hubo un problema que prefieren no contar y se quedaron en la calle. Después de unos días a la intemperie, decidieron ir a la casa de un familiar en Florencio Varela, donde pasaron un par de semanas. "Muchos niños", les dijeron. A Héctor se le ocurrió entonces ir a pedir ayuda "en la municipalidad que está frente a la Plaza Moreno", ya que es en La Plata donde nació.
"Pensé que me iban a ayudar, pero sólo me dieron un módulo", explicó. La casilla es de 3 x 3, tiene paredes de madera, piso de cemento y techo de chapa. “Estamos durmiendo en el piso con una humedad terrible, cuando nos despertamos levantamos el colchón y está todo mojado”, describió. Y agregó: “no tenemos baño, las nenas tienen que hacer pis afuera y además estamos a vela porque no tenemos luz”.
Necesitan ayuda urgente para acomodar su casita, que fue emplazada en un terreno fiscal del barrio Malvinas, en 34 y 153, y Héctor quiere un trabajo. “Cualquier cosa”, dice.
Ahora, él hace changas, cirujea o trabaja en un lavadero y ella sale a vender sahumerios a la calle. Están anotados desde abril, pero no tienen asistencia social. "Me ofrecieron la alternativa de que mi mujer y mis hijas vayan a un hogar, pero yo prefiero que estén conmigo", dice él. Les vendría bien material para que pudieran construir un baño aunque sea precario, tal vez una mesa, camas y cables, porque lo que ganan es para comida. Hay una mujer que se ofreció a ayudarlos: se llama Eva y su teléfono es 15-6170546.
Foto: Eva Cabrera
29 de julio de 2009
Franco, de limpiavidrios a guía ciudadano
Franco tiene trabajo. Los que llegan en auto al centro comercial de calle 12 podrán verlo por la tarde, vestido con su campera verde y con una mochila a la espalda, repartiendo volantes naranjas con las explicaciones para pagar el estacionamiento medido. Algunos podrán reconocerlo como uno de los chicos que limpiaba los parabrisas en la esquina de la Municipalidad.
Tiene 16 y aunque vive con su mamá en el Barrio Aeropuerto, creció en la calle. Hace tres años empezó a limpiar vidrios, con algún amigo, desde la mañana y hasta la noche, para llevar plata a su casa. Paró durante algún tiempo en la esquina de 12 y 50 junto a muchos otros chicos, hasta que fue rescatado por el programa de inserción laboral creado por la ONG "La Roca Eterna" con la idea de convertirlo en un guía ciudadano.
"Estamos gratamente sorprendidos por el entusiasmo que tienen estos jóvenes con la sociedad que ahora requiere un servicio de ellos", dijo el intendente Pablo Bruera a los pocos días de lanzar el programa municipal. Y agregó: "Como estos chicos están acostumbrados a estar en la calle, hemos decidido que continúen en su ámbito".
REWIND. El feriado del 2 de abril del año pasado Franco estaba en el semáforo de 10 y 51 con Daniel, de 19 años. Entonces, contó que tenía 15 y que iba a la Media 27. Era feriado, pero no podía importarle mucho.
–¿Por qué vienen?
–Y… otra cosa no hay para hacer –dijo el más grande.
–Antes de robar, venimos a laburar –completó él.
–¿Van al colegio?
–Sí. Vamos –dijo uno.
–Y después venimos acá –completó el otro.
–¿Juntan para ustedes o para sus familias?
–Las dos cosas –dijo uno.
–Yo junto para mí y para mi familia –completó el otro.
–¿A qué hora vienen?
–Estamos desde las 12 hasta las ocho y media de la noche.
–Sí. Desde que salimos de la escuela, hasta la noche.
Aquel día, antes de volver a su casa en el barrio Aeropuerto, ofrecieron sus monedas a la panadería, que aprovechó para hacerse de un poco de cambio. Dijeron que estaban contentos pero algo aburridos. Y confiaron que sólo la Policía los molestaba a veces.
PRESENTE. La idea de “La Roca Eterna” es convertir a Franco en un guía integral de la ciudad, que entregue hoy los volantes que indican cómo pagar el estacionamiento medido y mañana ayude a los vecinos con los recorridos de los micros o los circuitos turísticos. Quienes llegan al centro comercial de calle 12 podrán verlo con alguno de sus amigos, ex compañero de semáforo, como Lucas Iván, que también tiene 16 y estuvo un año en el semáforo de 12 y 50.
–¡Ey! ¿Ya no limpiás vidrios?
–No –dijo Franco, con una mueca parecida a una sonrisa, después de saludar: "Hola señora", "Hola señor" a los cronistas de Diagonales.
–¿Estás contento con tu nuevo trabajo?
–Sí, pero todavía nos tienta ir a limpiar vidrios.
–Pero por lo menos siguen en la calle ¿No es mejor lo que están haciendo ahora?
–Sí. Ya estábamos cansados de limpiar vidrios.
–Además, siguen ganando plata.
–La necesito. Toda la plata que gano acá se la doy a mi viejita.
–¿Tu mamá trabaja?
–Ya trabajó bastante, ahora la tengo que ayudar yo.
–¿Tenés hermanos?
–Uno
–¿Cuántos años tiene?
–19
–¿Y él, qué hace?
–Está preso. Si Dios quiere sale antes de estas fiestas.
–¿Qué horario estás haciendo?
–Venimos a las dos y media y nos vamos a las 18, pero tenemos 30 minutos de descanso ¿no?
–Si –responde Lucas.
–Entonces, pueden ir a la escuela.
–Sí
–¿Están yendo?
–No.
–¿Qué pasó?
–Dejé en séptimo, pero ahora voy a volver. Vamos a empezar a estudiar otra vez. Me dijeron que en agosto.
–¿Y vos?
–Yo también voy a volver a la escuela –dijo Lucas.
–¡Qué bueno! Ahora trabajan y van a ir a la escuela. ¿Están más tranquilos?
–Sí. Además, ya no nos para la Policía.
Franco y Lucas Iván saludaron y dieron la vuelta, para acercarse a una señora que estacionaba su auto en 12 como no hubiera ocurrido antes del estacionamiento medido, entonces, la esperaron en la vereda y cuando bajó le entregaron un papel naranja en el que se explicaba cómo debía hacer para sacar crédito para el estacionamiento medido.
27 de julio de 2009
ey! ¿y vos porqué tenés un blog?
El disparador es una sección del diario Diagonales, de La Plata, en la que se discuten y presentan diferentes opiniones o experiencias sobre algún tema en particular, en este caso, los convocados respondieron a la pregunta: ¿porqué tenés un blog? Aquí, las respuestas:
"Mi blog soy yo"
Por Alvaro Liuzzi
Licenciado en Ciencias de la Comunicación egresado de la UNLP. Autor de Segundo Plano
No hay mucho misterio, un blog es una herramienta digital de publicación gratuita que le permite a cualquier persona subir contenido a la Web. Ahora bien, es importante entender que como toda herramienta la clave de su potencialidad reside en como la utilicemos y en comprender su dinámica.
Existen tantos blogs como individuos con necesidad de comunicar. Hay blogs de artesanos, de adictos al sexo, de escritores, empresarios, fotógrafos, actores, amas de casa, cocineros, y una lista enorme y tan diversa que crece a cada minuto.
Particularmente, mi experiencia con los blogs fue en principio como lector. Desde esta relación he tenido la posibilidad de ampliar perspectivas en cuanto a nuevas temáticas y sobre todo conocer distintos enfoques a las agendas tradicionales de los medios de comunicación.
El segundo paso era comenzar a escribir, cosa que hago desde hace más de dos años en mi blog personal (www.segundoplano.ar.gs). Experimentar, esa era la primer idea, transitar un nuevo medio y experimentar que podía ofrecerle el blog a un joven periodista.
Los resultados de alimentar semanalmente mi espacio en la Web, de poner mi nombre en cada nota y responder los comentarios me sorprendieron en muchas ocasiones, y aún hoy lo siguen haciendo. Algunos de los beneficios profesionales palpables que obtuve a través de mi blog:
• Contactos con profesionales experimentados: tuve la posibilidad de contactarme directamente y aprender de periodistas con experiencia en el ámbito digital gracias a las lecturas cruzadas que teníamos de nuestros blogs.
• Perfil profesional: pude crear un perfil profesional en la Web, y fuera de ella, sin necesidad de estar atado a un medio de comunicación. He podido publicar mis opiniones sobre diferentes temáticas sin mediación editorial, y sobre todo he podido experimentar nuevos lenguajes periodísticos como los “documentales multimedia”.
• Conferencias y ofertas laborales: gracias a la apertura y publicación de mis trabajos me han contactado para exposiciones en Universidades, y de tanto en tanto surgen ofertas laborales directamente relacionadas a los temas que escribo y me apasionan.
Por estas tres experiencias personales, y por varias más, siempre me detengo en un punto: podemos hablar horas y escribir páginas sobre el tema blog, pero no hay mejor experiencia que la propia.
Si sos estudiante de periodismo, periodista o simplemente necesitas comunicar algo de tu mundo cercano abrí un blog, sólo lleva 5 minutos. La dinámica se aprende en la práctica y tenés toda la vida para experimentar.
Peripecias, poesía y chistes malos
Sebastián Lalaurette
Periodista del diario La Nación en La Plata. Autor de There's a place
Llegué tarde a esto de Internet: me conecté por primera vez en 1999, gracias a un CD que acompañaba a un libro que mi viejo compró en una exposición de arquitectura. Por aquel entonces estaba de moda regalar discos con instaladores de conexiones dialup (telefónicas). El servicio era pésimo, casi sin soporte, y tardé meses en descubrir que también traía una casilla de email. Entonces empecé a participar en listas de correo sobre filosofía y literatura, el antecedente de las largas discusiones que hoy pueden darse en Facebook, foros o blogs. A través de una de esas listas también conocí a quien luego fue mi novia, o sea que lo de "red social" no es nuevo para mí, como comprenderán.
A la blogosfera, en cambio, llegué bastante temprano: soy uno de los primeros bloggers argentinos, aunque esa palabreja me produce urticaria (soy periodista del diario “La Nación”, editor de una revista literaria, escritor pese a que el término me queda un poco grande; decir “soy Blogger” me suena a "me dedico principalmente a webear"). Abrí la primera versión de "There's a place" allá por 2003. Había conocido la palabra "blog" poco antes, en un programa de formación en periodismo: algunos de mis compañeros se mostraban entusiasmados con esa cosa tan nueva y rara cuyo nombre sonaba como el estertor de alguien que se ahoga en arenas movedizas.
Lo eran. Movedizas, digo. Casi nadie sabía bien para qué podía servir eso de tener una página y actualizarla con frecuencia. Casi nadie sabía, tampoco, cómo ganar plata con eso; yo, por ejemplo, todavía no lo sé. Pero no importa.
Si la pregunta es por qué tengo un blog, hay que aclarar que tengo cinco. En "El método PIP" publico consideraciones sobre la profesión periodística, comento noticias, discuto el tratamiento de algún hecho por los medios; en "El Emporio del Espejo Deformante" hablo de literatura y expongo algunos cuentos y poemas de mi autoría; en "Tecleando espero" cuento cosas que me pasan o que se me ocurren. "There's a place" unifica a estos tres. Pero también están "BITFLOG", similar a una página Fotolog pero más abierto, y finalmente "Sangría Francesa", el costado online del taller literario que dicto los viernes.
Como se ve, los blogs no sólo me sirven para dar cuenta de mis peripecias y estados de ánimo, sino también para exponer mis trabajos literarios, entrar en contacto con otros periodistas y escritores, promocionar mi taller y bombardear Internet con chistes malos, que son mi especialidad. Es fácil y barato, y a lo largo de estos seis años, además, me ha permitido hacer algunos amigos. ¿Qué más se puede pedir?
Mis Imágenes
Por Ana Clara Bórmida
Estudiante de Ciencias de la Comunicación y autora del blog Imágenes surrealistas
Conocí al ídolo de mi adolescencia gracias a un blog en el que él solía escribir algunas de sus aventuras periodísticas. Desde ese momento supe que un pequeño espacio en la gran e interminable Web no es joda. Estudié fotografía y en un momento dado mi computadora se llenó de imágenes que sólo mostraba al maestro José Luis Mac Laughlin y a mis compañeros. Decidí entonces exponerlas al mundo, y la forma mas inmediata (y al alcance de mi mano) de hacerlo era creando un blog. Así fue como armé Imágenes Surrealistas, le puse ese nombre porque pienso que a veces la realidad es poco verosímil (es cierto que algunas escapan de los parámetros de lo normal). Hoy puedo decir que ese pequeño sitio es mi carta de presentación como fotógrafa, aunque a veces se me escapa la pluma y publico algunos relatos y versos de mi autoría. El vicio por la escritura también despuntó la publicación de textos muy interesantes, entonces el blog se convirtió en una suerte de cuaderno personal en el que incluyo todo aquello que me gusta leer, que me gusta escribir, y que me gusta fotografiar. Pero ante todo, es el espacio en el que están agrupadas algunas de mis imágenes. Algo así como el MySpace de los músicos, en donde ellos suben sus canciones como medio para mostrar su trabajo.
Pero también estudio periodismo, y las ganas de salir a buscar historias, hacer entrevistas, y escribir se mezclaron con las de Luciano, mi colega y amigo. Entonces juntos armamos La Rue de la Huchette, un blog en el que publicamos entrevistas y relatos, y que vamos a hacer crecer en la medida en que encontremos un poco de tiempo.
Gracias a estos sitios web, supe que a algunas personas les gusta lo que hago y como lo hago, y descubrí que es muy interesante tener un espacio propio para destilar inspiración y plasmar mi identidad. Y bueno, conocer ídolos. Algo muy sorprendente.
Cuando armé Imágenes Surrealistas me pregunté para qué me podría servir un blog. Digamos que en la era de la información, precisamente lo que sobra es eso, información. Un blog, pensé, sería más de lo mismo. Sin embargo, es inevitable separar a la paja de trigo: no todo es tan inservible. La web parece inmensa, pero el mundo es un pañuelo, así que Internet no podía ser menos. Por ende un blog, así de pequeño como parece, puede ser grande e importante. Como los hombres y las mujeres: simplemente existen, a veces hacen cosas buenas e interesantes, pero también pueden hacer cosas malas e insignificantes.
Entonces, si quieren mirar Imágenes Surrealistas, solo deben remitirse a www.quemundohostil.blogspot.com. Si quieren caminar por la Rue de la Huchette, vayan a www.ruedehuchette.blogspot.com. Que disfruten su estadía.
Una herramienta digna de explorar
Juan Pablo Mansilla
Periodista de Perfil.com. Autor de Blog de Contenidos.
El 25 de noviembre mi blog cumplirá cuatro años. Y si bien puede sonar raro, no tengo una mirada sólida y contundente que allane el camino a esas personas que se preguntan para qué tener un blog. Es decir, no tengo eso que llaman "una opinión formada". De manera que, en estas líneas, lo mío puede sonar algo remanido cuando intente explicar por qué tengo uno. Primero me movilizó la curiosidad. Y más tarde la obsesión. Incluso puedo decir que hoy día no concibo mi rutina sin el blog: puedo estar todo el día pensando un post, su foto, su contenido y si hace falta también su audio. A lo largo de estos años adopté, además, un sistema de publicación que tiene que ver con no atosigar. ¿Qué decís cuándo no tenés nada para decir?
Digamos, entonces, que la verborragia, las ganas de molestar, el ida y vuelta y pensar que, a través de este canal, logré conseguir un empleo fijo y dos laburos free lance son disparadores de posteos e incentivos necesarios para continuar con esta tarea. A nivel repercusión soy de los que creen que los blogs son grandes generados de microclimas. No obstante, prefiero alejarme de la mirada inmaculada que se queja de porque no instalan temas, no persiguen datos y carecen de rigurosidad. Prefiero pensar en los blogs como esos sitios que, de manera incipiente, están abriendo el debate político o sobre nuestra profesión. ¿Alguien leyó alguna vez blogs como ArtePolítica o La Barbarie?
Hace poco alguien me decía que se trata de "periodismo independiente". Y es curioso porque, aunque se insista, los periodistas somos "dependientes". En ese contexto sería bueno pensarlos como canales de libertad y como herramientas únicas dignas de explorar. Ni más ni menos que eso.
¿Qué es un blog?
Un blog, o en español también una bitácora, es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. El nombre bitácora está basado en los cuadernos de bitácora. Cuadernos de viaje que se utilizaban en los barcos para relatar el desarrollo del viaje y que se guardaban en la bitácora. Aunque el nombre se ha popularizado en los últimos años a raíz de su utilización en diferentes ámbitos, el cuaderno de trabajo o bitácora ha sido utilizado desde siempre.
Este término inglés blog o weblog proviene de las palabras web y log ('log' en inglés = diario). El término bitácora, en referencia a los antiguos cuadernos de bitácora de los barcos, se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en la web (en línea).
Definición tomada de Wikipedia, la enciclopedia libre de internet
"Mi blog soy yo"
Por Alvaro Liuzzi
Licenciado en Ciencias de la Comunicación egresado de la UNLP. Autor de Segundo Plano
No hay mucho misterio, un blog es una herramienta digital de publicación gratuita que le permite a cualquier persona subir contenido a la Web. Ahora bien, es importante entender que como toda herramienta la clave de su potencialidad reside en como la utilicemos y en comprender su dinámica.
Existen tantos blogs como individuos con necesidad de comunicar. Hay blogs de artesanos, de adictos al sexo, de escritores, empresarios, fotógrafos, actores, amas de casa, cocineros, y una lista enorme y tan diversa que crece a cada minuto.
Particularmente, mi experiencia con los blogs fue en principio como lector. Desde esta relación he tenido la posibilidad de ampliar perspectivas en cuanto a nuevas temáticas y sobre todo conocer distintos enfoques a las agendas tradicionales de los medios de comunicación.
El segundo paso era comenzar a escribir, cosa que hago desde hace más de dos años en mi blog personal (www.segundoplano.ar.gs). Experimentar, esa era la primer idea, transitar un nuevo medio y experimentar que podía ofrecerle el blog a un joven periodista.
Los resultados de alimentar semanalmente mi espacio en la Web, de poner mi nombre en cada nota y responder los comentarios me sorprendieron en muchas ocasiones, y aún hoy lo siguen haciendo. Algunos de los beneficios profesionales palpables que obtuve a través de mi blog:
• Contactos con profesionales experimentados: tuve la posibilidad de contactarme directamente y aprender de periodistas con experiencia en el ámbito digital gracias a las lecturas cruzadas que teníamos de nuestros blogs.
• Perfil profesional: pude crear un perfil profesional en la Web, y fuera de ella, sin necesidad de estar atado a un medio de comunicación. He podido publicar mis opiniones sobre diferentes temáticas sin mediación editorial, y sobre todo he podido experimentar nuevos lenguajes periodísticos como los “documentales multimedia”.
• Conferencias y ofertas laborales: gracias a la apertura y publicación de mis trabajos me han contactado para exposiciones en Universidades, y de tanto en tanto surgen ofertas laborales directamente relacionadas a los temas que escribo y me apasionan.
Por estas tres experiencias personales, y por varias más, siempre me detengo en un punto: podemos hablar horas y escribir páginas sobre el tema blog, pero no hay mejor experiencia que la propia.
Si sos estudiante de periodismo, periodista o simplemente necesitas comunicar algo de tu mundo cercano abrí un blog, sólo lleva 5 minutos. La dinámica se aprende en la práctica y tenés toda la vida para experimentar.
Peripecias, poesía y chistes malos
Sebastián Lalaurette
Periodista del diario La Nación en La Plata. Autor de There's a place
Llegué tarde a esto de Internet: me conecté por primera vez en 1999, gracias a un CD que acompañaba a un libro que mi viejo compró en una exposición de arquitectura. Por aquel entonces estaba de moda regalar discos con instaladores de conexiones dialup (telefónicas). El servicio era pésimo, casi sin soporte, y tardé meses en descubrir que también traía una casilla de email. Entonces empecé a participar en listas de correo sobre filosofía y literatura, el antecedente de las largas discusiones que hoy pueden darse en Facebook, foros o blogs. A través de una de esas listas también conocí a quien luego fue mi novia, o sea que lo de "red social" no es nuevo para mí, como comprenderán.
A la blogosfera, en cambio, llegué bastante temprano: soy uno de los primeros bloggers argentinos, aunque esa palabreja me produce urticaria (soy periodista del diario “La Nación”, editor de una revista literaria, escritor pese a que el término me queda un poco grande; decir “soy Blogger” me suena a "me dedico principalmente a webear"). Abrí la primera versión de "There's a place" allá por 2003. Había conocido la palabra "blog" poco antes, en un programa de formación en periodismo: algunos de mis compañeros se mostraban entusiasmados con esa cosa tan nueva y rara cuyo nombre sonaba como el estertor de alguien que se ahoga en arenas movedizas.
Lo eran. Movedizas, digo. Casi nadie sabía bien para qué podía servir eso de tener una página y actualizarla con frecuencia. Casi nadie sabía, tampoco, cómo ganar plata con eso; yo, por ejemplo, todavía no lo sé. Pero no importa.
Si la pregunta es por qué tengo un blog, hay que aclarar que tengo cinco. En "El método PIP" publico consideraciones sobre la profesión periodística, comento noticias, discuto el tratamiento de algún hecho por los medios; en "El Emporio del Espejo Deformante" hablo de literatura y expongo algunos cuentos y poemas de mi autoría; en "Tecleando espero" cuento cosas que me pasan o que se me ocurren. "There's a place" unifica a estos tres. Pero también están "BITFLOG", similar a una página Fotolog pero más abierto, y finalmente "Sangría Francesa", el costado online del taller literario que dicto los viernes.
Como se ve, los blogs no sólo me sirven para dar cuenta de mis peripecias y estados de ánimo, sino también para exponer mis trabajos literarios, entrar en contacto con otros periodistas y escritores, promocionar mi taller y bombardear Internet con chistes malos, que son mi especialidad. Es fácil y barato, y a lo largo de estos seis años, además, me ha permitido hacer algunos amigos. ¿Qué más se puede pedir?
Mis Imágenes
Por Ana Clara Bórmida
Estudiante de Ciencias de la Comunicación y autora del blog Imágenes surrealistas
Conocí al ídolo de mi adolescencia gracias a un blog en el que él solía escribir algunas de sus aventuras periodísticas. Desde ese momento supe que un pequeño espacio en la gran e interminable Web no es joda. Estudié fotografía y en un momento dado mi computadora se llenó de imágenes que sólo mostraba al maestro José Luis Mac Laughlin y a mis compañeros. Decidí entonces exponerlas al mundo, y la forma mas inmediata (y al alcance de mi mano) de hacerlo era creando un blog. Así fue como armé Imágenes Surrealistas, le puse ese nombre porque pienso que a veces la realidad es poco verosímil (es cierto que algunas escapan de los parámetros de lo normal). Hoy puedo decir que ese pequeño sitio es mi carta de presentación como fotógrafa, aunque a veces se me escapa la pluma y publico algunos relatos y versos de mi autoría. El vicio por la escritura también despuntó la publicación de textos muy interesantes, entonces el blog se convirtió en una suerte de cuaderno personal en el que incluyo todo aquello que me gusta leer, que me gusta escribir, y que me gusta fotografiar. Pero ante todo, es el espacio en el que están agrupadas algunas de mis imágenes. Algo así como el MySpace de los músicos, en donde ellos suben sus canciones como medio para mostrar su trabajo.
Pero también estudio periodismo, y las ganas de salir a buscar historias, hacer entrevistas, y escribir se mezclaron con las de Luciano, mi colega y amigo. Entonces juntos armamos La Rue de la Huchette, un blog en el que publicamos entrevistas y relatos, y que vamos a hacer crecer en la medida en que encontremos un poco de tiempo.
Gracias a estos sitios web, supe que a algunas personas les gusta lo que hago y como lo hago, y descubrí que es muy interesante tener un espacio propio para destilar inspiración y plasmar mi identidad. Y bueno, conocer ídolos. Algo muy sorprendente.
Cuando armé Imágenes Surrealistas me pregunté para qué me podría servir un blog. Digamos que en la era de la información, precisamente lo que sobra es eso, información. Un blog, pensé, sería más de lo mismo. Sin embargo, es inevitable separar a la paja de trigo: no todo es tan inservible. La web parece inmensa, pero el mundo es un pañuelo, así que Internet no podía ser menos. Por ende un blog, así de pequeño como parece, puede ser grande e importante. Como los hombres y las mujeres: simplemente existen, a veces hacen cosas buenas e interesantes, pero también pueden hacer cosas malas e insignificantes.
Entonces, si quieren mirar Imágenes Surrealistas, solo deben remitirse a www.quemundohostil.blogspot.com. Si quieren caminar por la Rue de la Huchette, vayan a www.ruedehuchette.blogspot.com. Que disfruten su estadía.
Una herramienta digna de explorar
Juan Pablo Mansilla
Periodista de Perfil.com. Autor de Blog de Contenidos.
El 25 de noviembre mi blog cumplirá cuatro años. Y si bien puede sonar raro, no tengo una mirada sólida y contundente que allane el camino a esas personas que se preguntan para qué tener un blog. Es decir, no tengo eso que llaman "una opinión formada". De manera que, en estas líneas, lo mío puede sonar algo remanido cuando intente explicar por qué tengo uno. Primero me movilizó la curiosidad. Y más tarde la obsesión. Incluso puedo decir que hoy día no concibo mi rutina sin el blog: puedo estar todo el día pensando un post, su foto, su contenido y si hace falta también su audio. A lo largo de estos años adopté, además, un sistema de publicación que tiene que ver con no atosigar. ¿Qué decís cuándo no tenés nada para decir?
Digamos, entonces, que la verborragia, las ganas de molestar, el ida y vuelta y pensar que, a través de este canal, logré conseguir un empleo fijo y dos laburos free lance son disparadores de posteos e incentivos necesarios para continuar con esta tarea. A nivel repercusión soy de los que creen que los blogs son grandes generados de microclimas. No obstante, prefiero alejarme de la mirada inmaculada que se queja de porque no instalan temas, no persiguen datos y carecen de rigurosidad. Prefiero pensar en los blogs como esos sitios que, de manera incipiente, están abriendo el debate político o sobre nuestra profesión. ¿Alguien leyó alguna vez blogs como ArtePolítica o La Barbarie?
Hace poco alguien me decía que se trata de "periodismo independiente". Y es curioso porque, aunque se insista, los periodistas somos "dependientes". En ese contexto sería bueno pensarlos como canales de libertad y como herramientas únicas dignas de explorar. Ni más ni menos que eso.
¿Qué es un blog?
Un blog, o en español también una bitácora, es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. El nombre bitácora está basado en los cuadernos de bitácora. Cuadernos de viaje que se utilizaban en los barcos para relatar el desarrollo del viaje y que se guardaban en la bitácora. Aunque el nombre se ha popularizado en los últimos años a raíz de su utilización en diferentes ámbitos, el cuaderno de trabajo o bitácora ha sido utilizado desde siempre.
Este término inglés blog o weblog proviene de las palabras web y log ('log' en inglés = diario). El término bitácora, en referencia a los antiguos cuadernos de bitácora de los barcos, se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en la web (en línea).
Definición tomada de Wikipedia, la enciclopedia libre de internet
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