"La gente cree estar plenamente informada sin haberse aproximado siquiera a una sola idea que contradiga sus prejuicios", Bill Keller.

29 de octubre de 2009

Desgraciado

Había estado parado unos minutos en la esquina. Ya era de noche y parecía que no iba a poder encontrar un taxi ni de casualidad. Igual, esperó, paciente.
–Hola, qué tal –saludó por compromiso, nomás.
–Y, la verdad, que bastante mal –respondió el chofer.
–...
–Y bueno… ¿dónde vas?
–Ehhh… voy a 10 y 47.
–Ando mal, qué te voy a decir. Uno siempre dice que está bien o a veces más o menos, pero la verdad que no: ando mal –dijo con tristeza desconcertante.
–Bueno…
–Está bien, ¿sabés que pasa? Uno ya es grande, tengo 64 años y varios nietos, pero estoy más solo… no tengo mujer y trabajo todo el día.
–No sos tan grande.
–Depende.
–¿Sos viudo?
–No. Separado.
–¿Hace mucho?
–Ya hace como cuatro años que me separé.
–¿Y la familia?
–Vivo solo. Pero solo, eh. De vez en cuando paso por alguna casita pero no es lo mismo.
–Y… no sé...
–De vez en cuando tenés suerte y te toca una piba joven, que recién empieza y pone un poco de voluntad, pero esos casos son los menos, la mayoría de las veces es un trámite. No pasa nada. Es frío… Salís con un vacío…
–La verdad... no sé qué decirte.
–Y, no me digas nada. Igual, ando mal –dijo.
El viaje siguió en silencio. Hasta llegar.
–¿Cuánto es?
–8,75 –dijo el chofer
–Servite.
–¿No tenés monedas?
–No, ni una.
–Bueno, es que no tengo cambio.
–Está bien, quedate con el cambio. Chau, gracias.
–Bueno, gracias. Chau.
Arrancó el taxi y el chofer se fue a seguir estando solo, desgraciado.

22 de octubre de 2009

Una granja para los chicos



Se cumplen hoy cuatro años de la muerte del padre Carlos Cajade y la organización que levantó desde la nada con su trabajo de cura solidario, que decidió vivir para los demás, tiene nuevos proyectos. A las casas, los comedores, la panadería, la revista La Pulseada y la gráfica Grafitos, le suma ahora una granja educativa y autoproductiva en plena construcción.
El Hogar de la Madre Tres Veces Admirable estará hoy tan activo como siempre que hay un motivo para reunirse, lejos del desánimo, el abatimiento y la congoja, pero con permiso para la tristeza. Habrá alboroto y alegría en el recuerdo para los más de 300 pibes que integran la fundación. Habrá juegos inflables, títeres y magos desde las 11 de la mañana y también un almuerzo con hamburguesas, chorizos y, por la tarde, la tradicional chocolatada. El día cerrará con una misa en el predio del hogar, en 643 entre 12 y 13, que se realizará a las 19.30.
Fernando Tosetti es técnico agropecuario y docente de la escuela especial de Berisso. Desde este año, trabaja en la proyección de la granja del Hogar de Cajade y además de meter las manos en la tierra, escribe notas y cartas en busca de la ayuda que necesita para poner en pie el lugar, que ya tiene planeado su desarrollo, al punto de que hay un camino por el que los invitados podrían recorrer el paseo.
"Tenemos un invernáculo bastante grande en el que este año cultivamos zapallo, lechuga, acelga y rabanitos, pero ya tenía el nylon muy deteriorado y el año que viene no va a funcionar al menos que consigamos alguna donación. Ahora, estamos preparando la tierra para el verano, que podemos sembrar cualquier cosa, pero la idea es rescatarlo para el invierno y que pueda cumplir su función y generar el microclima cálido para que las verduras puedan crecer más rápido y en mejores condiciones", explicó Tosetti a Diagonales.
"El mantenimiento es muy difícil. Todos los días se rompen cosas: el pico para el agua de los conejos, las mangueras que tenemos están viejas, podridas, se nos rompieron los tanques de agua y sólo conseguimos dos reemplazos de fibrocemento y el día de la última tormenta se volaron chapas de la conejera. Todos los días nos pasan cosas, pero estamos contentos con el proyecto, porque estar acá es como una bendición", destacó.
La granja tiene varias ovejas, una cabra, dos vacas, dos terneros y muchos conejos. Y los chicos que la visiten estos meses también podrán ver dos ponis, una yegua y un caballo, que son prestados. El fuerte, sin embargo, son los lechones: "Cuando yo llegué las lechonas (madres) para cría estaban muy flacas, les faltaba alimento y agua; estaban descuidadas porque no había veterinario y la mayoría ya estaba preñada. Nosotros les inyectamos vitaminas, hierro y las salvamos, incluso a las cuatro lechonas más viejas. Ahora están todas sanas y tuvieron 20 lechones, todos con parto por tacto, que nos hizo trabajar toda la noche, fue una tarea terrible, pero gratificante".
La venta de lechones y conejos son dos de las principales entradas con las que cuenta la granja, que deberá autoabastecerse a corto plazo. "Acá los chicos del hogar aprenden a asumir responsabilidades y se educan para forjarse un futuro", explicó Tosetti, que este año trabaja con siete chicos de entre 13 y 21 años que aprenden "a ser hombres de bien que pueden forjar su propio destino, a tener un trabajo digno".
A la granja le falta equipamiento, herramientas y está un poco venida abajo, pero ya hay manos que la levantan: está la vereda que deja imaginar cómo será el paseo, que incluirá una laguna artificial con un puente colgante y el monte frutal, y ya se levanta lo que será el gallinero para las ponedoras, que dará huevos para las casas y los comedores comunitarios del hogar.
Por ahí andarán mañana, correteando, los 300 pibes que necesitan que el proyecto continúe y junto a ellos los voluntarios que ponen el hombro todos los días, los que están desde siempre y los nuevos, como Raúl, el veterinario que dona las vacunas y hace el control sanitario de los animales de la granja. Como los educadores de las casitas, ahí están Miguel, Ricardo, Eduardo, Juan, Romina, Isabel, José y Andrea organizando una suelta de globos o repartiendo barriletes. Cociendo a fuego lento más de 600 chorizos y 700 hamburguesas para que todos los chicos tengan su almuerzo en este día para recordar a Carlitos, como le decían al cura solidario, el curita de pueblo que soñaba con una infancia más feliz, la ponía en su horizonte y caminaba en su búsqueda.

El religioso
Cajade fue sacerdote durante 26 años en la arquidiócesis de La Plata. Ingresó al seminario a los 19 años y pasó por varios templos. Su último destino fue en la iglesia de la Santa Cruz, en el Barrio Aeropuerto.

El político

Fue secretario de Derechos Humanos de la CTA provincia, cofundó el Movimiento Nacional Chicos del Pueblo e integró la Comisión Provincial por la Memoria.

Las casas

La obra tiene seis casas en la que viven 60 chicos, otras tres casas de día que se atienden las necesidades básicas de otros 150 pibes, según el momento. En la casa de bebés se cuida a 60 recién nacidos.

Los oficios

Los chicos aprenden oficios en una panificadora, una imprenta y desde este año en la granja.



Carlos Cajade y el Hombre Nuevo
Por Julio Ferrer
Tengo dos motivos para considerar a octubre como el mes que ha intentado detener el andar de la historia insurgente latinoamericana: el 9 de octubre de 1967, en La Higuera, Bolivia, caía asesinado el comandante Che Guevara. Ese día, la tierra se estremecía y absorbía la sangre más revolucionaria del siglo XX. Sus ejecutores, el ejército boliviano, los rangers norteamericanos, la CIA y los burócratas del poder, quedarán en el barro de la historia por los siglos de los siglos.
El 22 de octubre de 2005 se detuvo el corazón noble y valiente del cura tercermundista Carlos Cajade. Un silencioso enemigo, llamado cáncer, lo sorprendió de manera despiadada.
El Che Guevara y Carlos Cajade. Sangre revolucionaria. Dos hombres nuevos. La misma lucha.
¿Por qué mezclar estas dos figuras? Porque el cura respetaba al guerrillero heroico "un bello hombre, entregado de cuerpo y alma para la liberación de los pueblos de América Latina. Se equivocan sus detractores cuando lo definen como 'ateo'. Esto es totalmente falso, con otros métodos, su lucha fue como la de Jesús, enfrentó a los poderosos, a las clases dominantes y entregó su sangre por la libertad de los oprimidos". Y es muy probable que el Che hubiera pensado lo mismo sobre Cajade.
Hacía tiempo que quería unir a estos dos legendarios de las luchas populares y me consuela pensar que los dos están en el paraíso de los mártires del pueblo, analizando y entrecruzando las concepciones guevaristas y peronistas por el bien común y la justicia social para todos.
Los aniversarios, según los casos, sirven para recordar, reflexionar o cuestionar los hechos. Por ejemplo, hoy, se cumplen cuatro años de la partida física de Cajade y la pregunta es ¿por qué él?, ¿por qué tuvo que dejar su trabajo en donde intentaba construir el paraíso terrenal? Quizás surjan respuestas con moralejas bíblicas, interpretaciones teológicas; o con buena intención pero ninguna podrá convencer ni justificar lo injustificable. ¿De qué manera los niños y niñas que son expulsados y condenados a la intemperie social, entenderán que ya no está ese hombre bondadoso que luchaba para que la infancia vuelva a ser un privilegio? ¿Se convencerán los marginados qué ya no está ese sacerdote y militante político que luchaba contra los poderosos y las injusticias? Los más perjudicados seguirán preguntando: ¿por qué tan pronto tuvo que partir? ¿Quién lo decidió: Dios, el Mal o el destino? Recuerdo que en sus últimos días le pregunté si seguía teniendo fe y él me respondió: "Más que nunca". No lo entendí y lo sigo sin entender.
Carlos Cajade dejó una marca imborrable en la lucha política del país: su coraje ante la barbarie de la última dictadura militar, su apoyo y amor incondicional por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Sus enfrentamientos contra el neoliberalismo y sus políticas de hambre y exclusión impuestas por el menemismo, la Alianza y el duahaldismo. Durante la presidencia de Néstor Kirchner tenía esperanzas y decía que había que apoyarlo con un movimiento popular pero tenía que cambiar la raíz económica y empezar con la distribución de la riqueza (deuda aún pendiente).
Sembró la semilla de la ética, la solidaridad, el amor, la amistad, la alegría, la Revolución. También tenía un don especial: el de perdonar. Se sabe que perdonó a muchos Judas que no podían tolerar que fuera un elegido. Porque eso fue Cajade, un elegido para las causas más justas y nobles, que son las del pueblo. Y a ellas se entregó con pasión y convicción. Su vida y obra me hacer recordar a esas palabras del dramaturgo alemán Bertolt Brecht "… Y están los que luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles". Palabras que definen de manera ejemplar a este cura revolucionario.
Aunque sus ideales y enseñanzas sean levantados por miles y miles de hombres y mujeres que buscan esa utopía de un mundo sin explotados ni explotadores, sin miseria y humillados; muchos se seguirán preguntando ¿por qué el Che y Carlitos tuvieron que partir tan pronto?

16 de octubre de 2009

Actividades sensoriales



–¿Podemos sacarles una foto? –preguntó Eva.
–Claro –respondieron ellos, y comenzaron a pararse, tentados de risa.
–¿Se chocaron la cabezas? –preguntó la reportera.
–Si –rieron Noelí y Gonzalo, protagonistas de la colisión de testas.
–Es que acá nadie ve nada –bromeó Angel. Y preguntó:
–¿Cómo nos ponemos?
–Con la cara al sol, así ella tiene el sol en la espalda y puede sacarnos la foto –explicó Ricardo.
Y así fue que se alinearon, preguntando si decían whisky, vodka o vino tinto, Cristian, Noelí, Gonzalo, Angel, Ricardo y Luis, sin perder una pizca de humor, pese a la seriedad del tema que los había convocado en la Plaza Moreno: la jornada en conmemoración del Día del Bastón Blanco, fecha dispuesta en 1980 por la Unión Mundial de Ciegos (UMC).
Los cinco integrantes de la Fundación Tiflos, otra manera de ver, participaron ayer a la tarde de un encuentro experimental, en el que se desarrollaron algunas actividades sensoriales, como el manejo del bastón como herramienta de seguridad, en medio de la Plaza Moreno, en 12 entre 51 y 53.
Tiflos es una entidad sin fines de lucro con sede en 22 entre 32 y 33 que trabaja para discapacitados visuales, tanto sean ciegos o con baja visión. Realizan rehabilitaciones básicas, para que la persona pueda resolver situaciones de vida, mejorar los vínculos familiares y sociales, alcanzar un trabajo permanente e integrarse a la sociedad para participar activamente; atienden casos de sordoceguera y brindan cursos de tiflotecnología, a través de la adaptación de tecnología y capacitación para usar la computadora.
Ayer, además de una pequeña cartulina en la que repartían un abecedario en Braile, entregaban un panfleto para personas videntes: "Soy una persona ciega".
* Dame tu brazo para cruzar la calle.
* Coloca mi mano sobre el pasamanos del colectivo, puedo subir solo.
* Avísame cuando entres o salgas de una habitación.
* No me dejes hablando solo.
* Coloca mi mano donde tengo que sentarme.
* No hables con señas, no las comprendo.

CON LOS OJOS VENDADOS. En el medio de Plaza Moreno, Ignacio se vendó los ojos y tomó uno de los bastones blancos que inventó un argentino en 1921 y patentó un yanqui algunos años después, con la idea de experimentar por unos metros cómo sería eso de caminar sin ver, con un bastón, guiado por la instructora en orientación y movilidad María Herminia Suñé.
–No es tan fácil como parecía.
–Es difícil en una plaza porque los ruidos vienen de todos lados, pero escuchame a mí, yo te ayudo.
–¿Voy derecho?
–Podés intentar encontrar la línea de separación de las baldosas de la plaza, para ver si podés ir derecho.
–No siento nada –dijo Ignacio mientras trataba de sentir el piso bajo sus pies.
–¿Te ayudo a encontrar la línea?
–No, no. La encontré.
–Bueno, escuchame y seguime, porque ya vas a empezar a sentir los autos adelante.
–Los escucho muy cerca. Me da miedo.
–Bien. Da miedo, pero ya llegamos.
–¿Esto es el cordón?
–Sí. Llegamos a la calle.
-¡Uh! ¡Es raro eh!
Aunque caminó en diagonal, Ignacio llegó al cordón sano y salvo, guiado por su instructora. “Hay algunas técnicas, como la de barrido, pero eso sería muy complejo para explicártelo en un ratito”, le dijo Suñé, que tomó el bastón en sus manos y le mostró cómo era posible, incluso, esquivar algunos obstáculos pequeños, como algún pozo o una baldosa mal colocada, tocando con el bastón cruzado al paso, anticipando dónde irá el, pie.
“Los ciegos tratan de evitar las plazas, porque el ruido viene igual de todos lados y a veces hay caminos en diagonal o en zigzag. Generalmente van por la vereda, pero, si ves a un ciego, lo importante es que le avises si tiene algún obstáculo adelante, porque a pesar de que hay una senda de circulación que tiene que quedar libre, muchas veces hay cosas a cualquier altura que ellos no pueden detectar con el bastón. Hay gente, por ejemplo, que deja el auto en la vereda. Y eso es peligroso”, explicó la instructora. Y agregó: “igual, lo importante es que la persona se anime”.

INSTRUCTOR. Cristian Cerega tiene 36 años. Nació con un problema congénito y perdió la vista en el año 2000. Iban a transplantarlo, pero no pudieron porque tenía hemorragias. Desde el 2004 comenzó a hacer un programa de radio en su natal Las Heras: “Las Heras que no mirás” y viaja a La Plata para su rehabilitación. Como es el más charlatán, trabaja como rehabilitante: “Para ser independientes tenemos que aprender Braile, movilidad, orientación de bastón, informática y tareas de la vida diaria”, explicó.
Su tarea es hacer que los nuevos puedan sentirse cómodos con un par para contar su historia y poder iniciar su rehabilitación: “Muchas veces las cosas no hay que verlas, hay que sentirlas”, aseguró.

12 de octubre de 2009

La construcción de edificios en la mira



Un grupo de platenses preocupados por la cantidad de edificios que se construyen en la ciudad comenzó a registrar con fotografías los cambios que día a día hay en el casco urbano: casas antiguas que son derrumbadas y reemplazadas por viviendas multifamiliares de varios pisos que se salen del contexto y terminan con la continuidad y la identidad barrial. Sus mails, que son anónimos, llegan a las casillas de funcionarios municipales y provinciales, autoridades de la universidad y los colegios que intervienen en la construcción, pero no son contestados porque los denunciantes no revelan sus identidades.
Las fotografías hablan por sí solas y aparecen como un testimonio incontrastable que indican que un cambio está transformando a la ciudad. Por eso, Diagonales salió a preguntar a los involucrados qué pensaban sobre este tema. El decano de la facultad de arquitectura no contestó; el presidente del Colegio de Arquitectos, Angel Merlo, concluyó que es preferible ir para arriba que crecer desordenadamente hacia las afueras; mientras que el director de coordinación de Obras Particulares, Daniel Horacio Martínez, aseguró que quiere fijar una “política de estado” con el nuevo Código de Planeamiento Urbano que se está concensuando, con “edificios altos en el centro y límites bajos en los barrios”, aunque la norma aún está en estudio.

PAREN CON LOS EDIFICIOS. “Esto va más allá de lo legal. Tenemos información de una organización de inquilinos que nos dicen que los edificios tampoco los beneficia a ellos. No son viviendas sociales las que están construyendo, sino para inversores con fines especulativos”, escribieron los vecinos del Grupo de Casas Bajas y Antiguas.
La idea de La Plata como paradigma y modelo, utópica, geométrica y simétricamente perfecta, con sus edificios públicos majestuosos y la supuesta limitación en altura que impusieron –con la Catedral y la Municipalidad emplazadas en las ocho hectáreas de mayor altitud–, fueron temas de debate con los profesionales, interpelados por los anónimos vecinos que aseguraron que “la arquitectura es parte de la historia, y sin historia no hay identidad”. Y que dicen defender “la calidad de vida y el patrimonio común: el sol, el aire, la luz, las vistas, la privacidad en tu patio”.





"Para vivir en una casa hay que mudarse a Gonnet”

Daniel Horacio Martínez, es director de coordinación de obras particulares de la Municipalidad de La Plata y trabaja en un lugar que antes perteneció a los ferrocarriles –en 21 entre 49 y 50– y no es más que un galpón dividido con paneles de madera terciada pintados de marrón claro, colocados sobre una estructura aluminio marrón oscuro y amueblado con escritorios de los '60, '70. En el pasillo central, hay bancos de cemento pintados de negro y el piso también es de cemento, pero color bordó.
En su oficina, decorada con algunas notas periodísticas, mapas y cuadros alegóricos al patrimonio urbano, el funcionario explicó que hay cuatro grados de protección sobre los edificios de la ciudad: estructurales e integrales, de protección absoluta, que incluye inmuebles que no se pueden intervenir sin un control exhaustivo; y los cautelares y contextuales, sobre los que Obras particulares y Planeamiento pueden autorizar que sufran alguna intervención o sean demolidos. "Una cosa es un edificio mantenido idéntico a lo que fue proyectado y otra que haya sido trastocado. La gente se enoja porque se demuele, pero acá cotejamos la propiedad con sus planos y muchas veces les han hecho cambios que hace que pierdan valor. Hay una mirada técnica que analiza si la propuesta es razonable", describió.

–Cada vez hay más edificios.
–Hoy por hoy aplicamos una norma del año 2000 que permite que se construya en los barrios. No la hicimos nosotros. Lo que está, está, las construcciones son legales, aunque nosotros somos la única gestión que demolió, lo hicimos en 24 entre 47 y 48 y en 37 entre 27 y 28, cuando no cumplían con las reglas vigentes. Además, estamos trabajando para que las decisiones que se tomen ahora sean política de estado en materia de construcción y para eso, estudiamos realizar cambios al código de planeamiento urbano. La idea es sacar altura en los bordes, digamos, de 66 a 72, de 19 a 31 y de 38 a 32, permitir sólo dos pisos y llevar toda la maza arquitectónica al centro. Es un planeamiento a largo plazo, porque sostenemos que la ciudad va a crecer, pero que la gente se quede tranquila, porque la maza arquitectónica que ahora está permitida en los barrios la vamos a llevar al centro. El proyecto, además, podría permitir construcciones en altura en algunos otros lugares, como una cava recuperada. El centro, las avenidas y las diagonales podrán tener edificios en altura.
–¿Los cambios son más difíciles de tolerar porque se piensa a La Plata como paradigma?
–Se trata más de un problema filosófico que técnico o ambiental. La gente presupone que no hay permiso para las construcciones, pero la mayoría de las denuncias no llegan a nada porque los profesionales proponen algo coherente con la norma en vigencia. Y hasta que no cambiemos esa norma somos sus esclavos. Además, La Plata no es una ciudad medieval o con antecedentes históricos, tiene valores para preservar, pero creo que tenemos que estar orgullosos de las construcciones (en altura) de 53 entre 20 y 27, por ejemplo, porque fueron realizados por arquitectos jóvenes y dentro de unos años van a ser patrimonio. La gente sufre porque su barrio cambia de escala, pero es lo que permitió la gestión aterior.
–¿No se suponía que los edificios públicos eran el tope de altura? ¿Alguna vez hubo limitación?
–Hasta el 2000 La Plata no tuvo limitación en crecimiento en altura.
–¿Qué pasa con el patrimonio? Hay casos que despiertan polémica como la casona de 10 y 60 y también la casa de 51 entre 21 y 22, que perteneció al primer intendente de La Plata, Arturo Chaumeil.
–La casa de 10 y 60 que se ve tan bien por fuera estaba destrozada por dentro. Eso fue verificado por ingenieros. Además qué podemos hacer si los propietarios dicen que no tienen para mantener el edificio y lo quieren vender. Qué hacemos con las casas con peligro de que se derrumben, sin mantenimiento, que los dueños no tienen para mantenerlas y el estado no las puede comprar. En el caso de la casa de 51 entre 21 y 22 estamos haciendo esfuerzos para que los proyectistas construyan unos metros más atrás de la línea municipal para proteger un alcanfor y una palmera que tienen 180 años, pero la ordenanza los obliga a construir adelante.
Hay otros casos, como las casas de calle 14 o diagonal 73 que no podemos pensar en modificar o alterar porque son edificios de valor histórico y patrimonial.
–¿Por qué la ordenanza obligaba a construir sobre la línea municipal?
–Por capricho, por el concepto de manzana compacta.
–¿Los servicios no van a colapsar?
–Las empresas prestadoras podrán mejorar sus planes de inversión si cuentan con un proyecto confiable para saber cómo crecerá la ciudad, pero las empresas tienen que ir detrás de los cambios. De lo que estamos seguros es que no se puede pretender vivir en una casa con un altillo a cuatro cuadras del centro. Si uno pretende vivir en una casa con una pileta en el fondo se puede ir a Gonnet, a City Bell o a Villa Elisa; lugares en los que está prohibido construir en altura. La construcción es sinónimo de desarrollo.
–Había otros aspectos en el desarrollo de la ciudad que tuvieron en cuenta sus creadores como el bosque y el puerto, que prácticamente no se desarrolló. ¿Qué piensa el gobierno sobre estos temas?
–El tema del puerto es muy importante y por lo menos empezamos a caminar junto a Berisso y Ensenada para brindar respuestas regionales. Aunque también con Brandsen y Magdalena. En el Boque, en principio, esperamos celebrar algún acuerdo con la universidad para gestar un concepto de La Plata Campus y no Bosque Campus. Hay que terminar con la idea de que el bosque puede tener nuevos edificios. Creemos que se pueden completar las unidades académicas que ya están construidas, pero que también se pueden construir nuevas unidades académicas fuera del casco urbano, en Villa Elvira, Los Hornos o Gonnet. El Tren Universitario, que de la estación La Plata recorrerá el bosque, 72 y 31, hasta Los Hornos, es una buena idea y le permitiría a la universidad instalarse en otras zonas.
–¿Qué pasa fuera del casco urbano?
–La ciudad creció con sin planificación, sin respetar la valorización del espacio verde cada seis cuadras, pero esta gestión está trabajando para recuperar la circunvalación como una extensión de las plazas y el bosque, para que sea un espacio recreativo y forestado.


“Esta ya no es la ciudad que planeó Dardo Rocha”
Angel Merlo es presidente del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires y una de las voces llamadas para conversar sobre las exigencias de los anónimos que disparan correos electrónicos con la consigna: Paren con los edificios. A media semana, Merlo atendió a Diagonales después del mediodía en un sitio privilegiado de La Plata: la casa que el arquitecto suizo-francés Le Corbusier proyectó por correo para el cirujano Pedro Curutchet, frente al bosque platense. Y apenas se acomodó en la cabecera de la mesa del primer piso, en la zona pública de la casa, donde debió funcionar un consultorio, en la planta entrepiso, aclaró que recibió los mails con las fotos y las denuncias, pero prefirió no contestarlos por no saber quién los escribe y cuáles son sus intenciones. “Puede ser alguien de la oposición o un provocador. Es legítimo tener cuestionamientos, pero es mejor hacerlos con el nombre”, explicó.

–¿Cuál es la visión del Colegio en este tema?
–La reducción de altura no va a neutralizar estos enfoques sobre la aparición de la vivienda colectiva en el casco de la ciudad. Aunque se construyan menos pisos, van a perturbar igual porque el vecino se siente invadido y tiene un legítimo derecho, pero también el desarrollador puede ocupar el predio y construir edificios, siempre que lo haga dentro del reglamento.
–¿No hay excesos?
–Esta ciudad tiene códigos y se respetan en altísimo porcentaje, porque hay controles, tanto de la municipalidad como de los colegios, que vigilan el comportamiento ético. Además, los profesionales saben lo que hacen. Lo que se omite con este tipo de cuestionamientos es quiénes tienen derecho a la ciudad y quiénes no. ¿Lo máximo permitido era una vivienda por lote? La ley de Propiedad Horizontal (13512) que tiene más de 50 años, habilitó a que se puedan hacer más de una casa por lote. Y el casco histórico está en condiciones de soportar la población total de La Plata sin periferia, porque se habla de especulación pero la expansión "en mancha de aceite" hacia las afueras es resultado de otro proceso especulativo que hizo que se creciera desordenadamente, dejando a la población alejada de la ciudad sin el equipamiento y sin la infraestructura, que la tiene que cubrir el estado. Los únicos beneficiados fueron quienes explotaron la tierra. No hubo planificación, no hay calidad espacial y encima alguien se tuvo que hacer cargo de la infraestructura. La construcción de edificios genera problemas es cierto ¿Quién pone el límite? En La Plata lo venimos discutiendo hace 15 años.
–Pero se supone que la ciudad fue creada con ciertos parámetros.
–Dardo Rocha pensó en una casa por lote. Y también pensó que la ciudad terminaba en la circunvalación y en los alrededores había quintas. Esta ya no es la ciudad de Dardo Rocha. Hay que construir la ciudad que viene en el marco de un urbanismo creciente. El hombre moderno es urbano. Más allá del fenómeno del campo, el hombre vive en la ciudad. Entonces, nos corresponde a nosotros compatibilizar cómo hacer para aumentar la densidad, porque todavía hay casitas en el centro y tenemos que imaginarnos el futuro. En la ciudad viven 100 mil personas, pero hay en La Plata unas 670 mil. Si seguimos como ahora vamos a vivir en Magdalena. Tenemos que pensar cuánta densidad podría haber para que más gente tenga derecho a vivir en el casco urbano. Además, por ahora no nos alcanzó el proceso de conurbación, nos viene salvando el Parque Pereyra Iraola.
–¿Qué altura podrían tener los edificios?
–Los desarrolladores dicen que con cuatro pisos no pueden amortizar un ascensor. Pagan entre 150 y 180 mil dólares por un terreno y tienen que pensar cuántas personas pueden usar los departamentos. Podrían ser dos pisos o 4 ó 5 pisos para los edificios con ascensor. El problema no es la altura. Yo me pregunto por qué en lugar de decir "paren con los edificios" no dicen "paren con los autos" ¡Vivimos en una ciudad en la que cada familia tiene que tener dos autos!
–Le pediremos a su jefe de prensa que le arme un grupo: “paren con los autos”.
–Ojo, hablo desde el punto de vista del arquitecto que actúa como arquitecto, respetando el código, y no por los arquitectos que son desarrolladores, porque esos ya son empresarios. Por último, quisiera agregar algo que no dije y es que en el contexto de crisis en la que vivimos la construcción es una genuina generadora de trabajo, genera mucha mano de obra y, al contrario de lo que ocurre con los autos, el 90 por ciento de sus insumos son nacionales. Además, quisiera aclarar que históricamente el colegio siempre tendió a que se baje la densidad (en comparación con otros actores en la construcción), pero decimos que hay una lógica de economía y también una lógica urbana.

Hay críticas para Arquitectura, pero el decano no responde
En al menos dos temas se mencionó a la Universidad. Mientras que el director de coordinación de obras particulares, Daniel Horacio Martínez, criticó sobre la construcción de edificios en el Bosque; los anónimos vecinos que militan bajo el nombre de “Paren con los edificios” afirmaron: “de todos los mails que mandamos a las autoridades, Colegio, Facultad, tuvimos una sola contestación: de la Municipalidad de La Plata haciendo saber que ya habían registrado nuestro reclamo. Pero era una respuesta tipo cliché, automática. El silencio que más nos inquieta es el de la Facultad, porque tendría que estar a la vanguardia de la protección, liderando y protagonizando este debate, formando profesionales militantes del patrimonio y de la calidad de vida, enseñando a conocer y a proteger, creando agenda, en fin, asumiendo su rol social y político con compromiso. Nosotros tenemos que aprender leyendo los diarios, porque nadie de esta Alta Casa de Estudios se ha dignado "bajar" a contestar algunas de las preguntas y problemáticas que planteamos, como habitantes de la ciudad, y de un barrio de casas bajas”.

10 de octubre de 2009

Peligra la casa de una familia por reformas en un paso a nivel



Una familia que hace 19 años vive en la casa del guardabarreras del paso a nivel de camino Centenario y Güemes (476), en City Bell, podría quedar en la calle por las obras de ampliación del cruce, que hasta ahora no contempló la presencia de la vivienda ni de sus habitantes. "Me están cocinando despacio", dijo a Diagonales la mujer que crió a sus siete hijos en ese lugar.
La historia del paso a nivel mereció muchas líneas en los diarios locales. Los inconvenientes en el tránsito y las protestas de los vecinos para que se remodelara el ingreso al barrio Savoia, al Club Hípico y al Barrio Quimilar, se llevaron varias páginas. Y después de movimientos de tierras y nuevos trazados de circulación que se marcaron en el terreno, con sus nuevas dársenas de giros y colectoras de entrada y salida para no esperar el semáforo, el 29 de septiembre de 2009 ocurrió el milagro y se puso en marcha el final de la obra. Y sin embargo…
Hubo un pequeño problema que no fue contemplado por los desarrolladores: había una casa que estaba y está ocupada por una mujer y sus siete hijos, chicos que tienen sus amigos en los colegios de la zona, que juegan al fútbol infantil o hacen patín o gimnasia artística en los clubes del barrio.
"Cuando vinieron a hacer las obras yo les fui a preguntar qué iba a pasar con la casa y me dijeron que la casa no se tocaba, pero nadie se acercó a hablar conmigo. Ahora me cortaron la luz y sacaron el poste del que estaba conectada, que era de los ferrocarriles; me tiraron parte del alambrado y parece que los autos van a pasar a medio metro de la puerta de la casa", contó Norma, la mujer a la que le pasó por arriba la privatización de los ferrocarriles primero y las obras de Vialidad de la Provincia después.

HISTORIA. Norma nació hace 43 años en Berazategui y creció en un hogar de clase media. Su papá fue empleado de banco y también trabajó en varias fábricas. En su familia, su mamá era un problema, se iba, desaparecía y al tiempo volvía sin explicaciones, para volver a desaparecer. Además, no podía hacerse cargo de la crianza de sus seis hijos y sus padres, entonces, decidieron vivir en casas separadas, aunque en el mismo terreno, algo que Norma repitió después.
En esa casa de clase media, con el baño adentro, agua corriente y electricidad, cuidada por un padre que no la abandonaba, Norma vivió hasta que conoció a su ex marido, Víctor Petryk. Tenía 18 años. "Lo conocí en un baile, en Quilmes, pero no era lo que terminó siendo", confió.
En los primeros años de matrimonio, la pareja vivió en la casa de los padres de él y en la casa de la madre de ella. Cuando pudieron, alquilaron. Un día, hace 19 años, Petryk consiguió un trabajo como guardabarrera en el camino Centenario y Güemes, donde le dieron una pequeña casa. Tenían un hijo: Jorge (21). Y Horacio (19) estaba en camino.
"Era una casita de material, pero, con el tiempo yo la fui ampliando con maderas para que los chicos más grandes pudieran tener sus propias habitaciones. Ellos duermen solos y yo duermo con los más chicos: Alexis (9), Rocío (13), Víctor (14), María Luz (15) y Romina (17)", contó Norma.
"Cuando llegamos a este lugar lo vimos como una oportunidad, porque teníamos una casa y un trabajo, pero cuando se privatizaron los ferrocarriles Víctor se quedó sin trabajo. Eso fue hace como 15 años (en 1994), pero nosotros nos quedamos acá", explicó.
Desde entonces, cada dos o tres años alguien del ferrocarril aparece por la casa a preguntar si hay alguien ahí. Y ahí está siempre Norma, con sus hijos, porque a su marido lo echó hace unos años, después de una pelea en la que su hijo mayor perdió la vista de un ojo. "Hace mucho tiempo que estábamos separados, pero vivía acá, en un cuarto aparte, porque nunca cuidó a los chicos ni volvió a conseguir trabajo. Se olvidó que tenía siete hijos y no aportaba nada a la casa, ni siquiera un kilo de pan. Es más, sacaba, porque había que mantenerlo. Yo hice la pensión por los chicos por mi cuenta, cobro el Plan Jefas y Jefes, y trabajo en casas de familia. Ahora, que los más grandes me defienden, eso generaba violencia. Por eso se fue", aseguró Norma.

EL PASO A NIVEL. Norma crió a sus hijos a un metro de las vías, con la chicharra de la barrera como música incidental de la película de sus vidas. Hoy, las obras sobre el paso a nivel hacen que la casa en la que viven hace casi 19 años vibre con más intensidad que nunca.
Hace dos días, le cortaron la luz. "Yo quise ir a sacar un medidor, pero me querían cobrar una deuda que tenía la casa de la gente que había estado antes y entonces nos enganchamos de la columna del ferrocarril, que ahora nos sacaron. Pedimos que nos reconecten, pero nos dicen que les tenemos que dar un cable. Yo creo que me están cocinando despacio para que me vaya. En los planos de la obra esta casa no existe", explicó la mujer.
Desde hace unos días los vecinos están preocupados por su suerte. Los compañeros del colegio de los chicos lograron que el tema llegara a los medios y el problema parece querer hacerse visible. Sin embargo, ayer un funcionario se acercó sólo para preguntar si les habían reconectado la luz.
-¿Podrán quedarse acá?
-Tal vez no podamos, porque los autos van a pasar muy cerca.
-¿Se mudarían?
-Si, si encuentro un lugar seguro para que los chicos puedan andar y los pueda dejar solos para ir a trabajar. Hoy por hoy no tengo donde ir, pero a los chicos no les falta nada, tienen ropa y comida. No me sobra, pero también podría pagar los impuestos si me acomodo en los gastos.

Foto: Eva Cabrera

24 de septiembre de 2009

Comisión por la Memoria

El terrorismo de estado, la desaparición forzada de personas, la violencia institucional, la persistencia de la tortura en los lugares de detención, la falta de democratización de las fuerzas de seguridad y la vigencia de políticas criminales que culpabilizan y estigmatizan a los sectores sociales más vulnerables serán analizados en La Plata, durante el VI Encuentro sobre Construcción de la Memoria, que comenzará hoy, organizado por La Comisión Provincial por la Memoria en el marco de su décimo aniversario. Habrá conferencias, mesas de trabajo, talleres, música y teatro.
“La idea es abrir el debate para que la gente se involucre”, confió a Diagonales Hugo Cañón, presidente de la Comisión. El evento servirá de marco, además, para firmar hoy un acuerdo de cooperación con la ministra de Defensa, Nilda Garré, y para que mañana el ministro de Educación, Alberto Sileoni, declare de interés nacional el programa Jóvenes y Memoria, que trabaja sobre el eje “autoritarismo y democracia”.
Las mesas de trabajo y los talleres se desarrollarán en el Pasaje Dardo Rocha y las dos sedes platenses de la Comisión, en tanto que los recitales serán en la Municipalidad y el Teatro Argentino. Además, el sábado habrá una señalización del centro clandestino de detención La Cacha, en Lisandro Olmos, con la presencia de familiares de detenidos desaparecidos a quienes se vio por última vez en ese lugar y representantes de organismos de Derechos Humanos de todo el país. En el lugar, habrá un recital de la cantante Ximena Villaro. Fulanas trío tocará a la noche en Plaza San Martín.
Cañón recordó ayer que la Comisión nació durante el gobierno de Carlos Ruckauf, poco después de que Aldo Rico dejara su cargo en el Ministerio de Seguridad bonaerense: “era un momento de mucha tensión institucional que instalaba un discurso de mano dura. Se habían modificado las leyes procesales, lo que duplicó la cantidad de presos, que pasaron de 15 mil a 30 mil en 2005, y había peligro de que se perdiera el archivo de la DIPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires)”.
Uno de los primeros trabajos de la recién nacida Comisión fue, justamente, la digitalización de los 4 millones de fojas y 300 mil fichas que había en el edificio, en el que la Policía trabajó desde 1957 hasta 1998, aunque en el lugar “se encontraron fichas de seguimientos a sindicalistas y anarquistas, que ellos calificaban como delincuentes sociales, desde la década del 30”, contó Cañón.
La Comisión creció al calor de los Juicios por la Verdad, a los que les pudo aportar prueba documental y desarrolló varias áreas, entre las que se encuentran la de Jóvenes y Memoria y el Comité contra la tortura, lo que le permite trabajar de manera “interactiva” entre el pasado y el presente. Los ejes del debate que comienza hoy son “las violencias de ayer y hoy”, “justicia democrática y lucha contra la impunidad”, “la gestión de las políticas de memoria” y “el peso de la transmisión de la experiencia del terrorismo de estado a las nuevas generaciones en el proceso de construcción de ciudadanía política”.

19 de septiembre de 2009

Tres años sin López

Lloviznaba y hacía frío ayer a las seis de la tarde. Y sin embargo, miles de personas se sumaron a la marcha que el colectivo de organizaciones que defienden los Derechos Humanos en La Plata bajo la bandera de Justicia Ya! realizó para reclamar por la aparición con vida de Jorge Julio López. La movilización fue de Plaza Moreno a Plaza San Martín y contó con la participación de unas tres mil personas, la mayoría militantes de partidos de izquierda, organizaciones sociales y estudiantiles, que mostraron su compromiso con la causa, pese a la lluvia y el frío.
Los mismos de siempre y las consignas de siempre. Hijos, Suteba, el Partido Obrero, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Barrios de Pie, el movimiento Justicia y Libertad, el PTS, Quebracho, Surcos, los estudiantes de Ciencias Médicas, Libres del Sur, el Frente Popular Darío Santillán, Bellas Artes participaron de la movilización. Las consignas de siempre: "Ahora, ahora, se juzga indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables". Y algunas duras con el Gobierno nacional, al que le pedían: "No sigas chamullando con los Derechos Humanos, porque tu policía sigue pegando y matando".
Los manifestantes caminaron bajo la lluvia de Plaza Moreno a diagonal 74 y 49. Una peluquería bajó sus cortinas. Doblaron por 49 hasta 8. Algunos comerciantes miraban el paso de la gente en la vereda y una chica cerró con llave las puertas de su boutique. La columna pasó frente a los tribunales federales y le dedicó una canción a la Justicia. Por 50 fue hasta Plaza San Martín, donde la ex detenida desaparecida Nilda Eloy explicó la situación de la causa López.
Eloy recordó que López sufre "la impunidad de ayer y de hoy" y que quienes "lo torturaron con la picana en 1979 caminan libres, excarcelados". Contó que "fue un militante que sufrió el silencio obligado por oídos que no querían escuchar y recuperó su historia buceando en sus recuerdos, recorriendo los lugares de detención y participando de los actos por justicia denunciando a sus torturadores".
Además, aseguró que "la causa es un monumento a la impunidad" y responsabilizó a los jueces federales platenses Arnaldo Corazza y Humberto Blanco, y a los gobiernos nacional y provincial: "Ellos saben que lo secuestró la Policía y negociaron la gobernabilidad de la fuerza", afirmó.
Los militantes dejaron la Plaza San Martín denunciando el silencio y la impunidad y festejando la lucha y el compromiso.

18 de septiembre de 2009

"La Justicia le debe una repuesta no sólo a la familia López, sino a toda la sociedad"

Entrevista a Rubén López

Será un recuerdo para el hombre que militaba en los ‘70 y llevaba a sus hijos a jugar al fútbol a la Unidad Básica de su barrio, un homenaje para el militante que esperó 30 años para ver tras las rejas a su secuestrador y torturador. La familia López trabaja contrarreloj para presentar hoy los primeros lineamientos de lo que será la fundación Jorge Julio López, que se dedicará a dar cursos de oficios. “Por ahora sólo haremos una presentación extraoficial”, aclara Rubén López, hijo menor del albañil desaparecido, ideólogo de un proyecto que “no debe estar nada mal porque a todo el mundo le gusta y muchos empiezan a sumarse”.
La presentación será hoy a las 19, en un acto oficial para cambiar el nombre del Centro Cultural de Los Hornos, ubicado en 64 y 137, por el de Jorge Julio López, que contará con la presencia del intendente platense Pablo Bruera.
Mientras ultima los detalles para obtener la personería jurídica y a poco de cumplirse el tercer aniversario de la segunda desaparición de su padre, Rubén López hizo un alto en su trabajo en su carpintería para conversar con Diagonales sobre el proyecto, la justicia y su padre desaparecido.
“La idea es que se enseñen oficios: carpintería, electricidad, mecánica del automotor, plomería, corte y confección, peluquería, cocina y algunas cosas más, porque ya apareció gente que se ofreció a dar idiomas, computación y hasta hay una tejedora”, describió el hijo menor de Julio López.
Los cursos servirán a quienes quieran trabajar, pero también a quienes quieran aprender a arreglar las cosas en su propia casa: “Cuando empezamos a diseñar el proyecto nos encontramos con que la municipalidad daba un curso de plomería al que iban muchas mujeres. No buscaban una salida laboral, sino que querían arreglar ellas mismas las cosas que se rompían en su casa”.

La justicia. “Todo el mundo me pregunta qué avances hay en la causa y voy a decir lo mismo que esta semana le dije al ex intendente de La Plata y actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak: ‘hoy estamos igual que la primera semana. No hay novedades, no hay algo concreto’”, explicó Rubén. Y agregó que, “como siempre, hay sospechas, pero por parte de la familia no vamos a acusar a nadie hasta que tengamos alguna certeza. Técnicamente, en la causa no hay pruebas”.
López lamentó que, desde que desapareció su papá, cada semana aparecieran pistas falsas, que se dijera que salió del país a través de un cruce fronterizo hacia Paraguay, que estuvo Atalaya, que lo mantenían secuestrado en San Miguel del Monte, que una mujer águila que sobrevolaba la Provincia lo viera aquí o allá, que un parapsicólogo aportaría datos para encontrarlo y que con una horqueta sobre un mapa de la provincia alguien propusiera marcar el sitio exacto en donde estaba.
“A los 13 días nos dimos cuenta que las primeras 48 horas eran fundamentales para la investigación. Y recién dos años después pudimos reconstruir el recorrido que hizo aquella mañana”, describió, al hablar de los disgustos judiciales.
Pese a creer que “la justicia a veces es injusta”, López aseguró que tiene “confianza” en llegar a la verdad, “la misma que tuvo mi viejo, que esperó 30 años, como muchos otros, para que esta persona pagara por lo que hizo y pudiera ser condenado”, declaró, sin nombrar al ex policía y represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, condenado a la pena de reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad en el marco de un genocidio el mismo día en que su padre fue secuestrado, el 18 de septiembre de 2006.
“A mí, lo único que me importa es saber dónde está mi viejo, pero creo que la Justicia le debe una repuesta no sólo a la familia López, sino a toda la sociedad, al país”, afirmó.

La ausencia. Dijo Rubén que cada día se acuerda de su padre, que se pone a pensar y siente esa ausencia que hoy marca que se cumplen tres años de su secuestro. Y así fue que se le ocurrió la idea de hacer una fundación para que Jorge Julio López no siga desapariciendo, para que no se produzca la desaparición en la conciencia de la sociedad, después de haber sufrido una desaparición en 1976, durante la última dictadura militar y otra, en 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Y que pueda recordarse que el secuestro “pasó en este país y en democracia, que esto no le pasa sólo a la familia López, que lo sufre en forma personal, sino que nos pasa a todos”.
Rubén teme que la fundación lo sobrepase, pero disfruta del homenaje, porque “tendrá un fin social, como el que trató mi viejo en la Unidad Básica”. Además, “todos los que se enteran quieren colaborar, la gente está conciente de lo que pasa y no quiere olvidarse, quiere sumarse. No quiere que la desaparición de mi papá haya sido en vano”.

–¿Qué dejó tu papá?
–Tuvo paciencia para que este señor (el señor Etchecolatz, que Rubén no nombra) fuera enjuiciado con todas las de la Ley, con derecho a defensa, como corresponde que tengamos todos, y ahora está encarcelado como corresponde. Eso nos dejó mi viejo. A nosotros y a muchos, aunque el orgullo que hoy sentimos no está completo porque él no está… ojalá estuviera.

Foto: Alberto Direnzo

Julio López fue secuestrado el 18 de septiembre de 2006. La última vez que se lo vio salía de su casa para ir a la Municipalidad de La Plata. Eran las 10.30 de la mañana y caminaba por 66 y 137, donde hoy habrá un acto.

López fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976 cuando salía de su casa en Los Hornos, donde militaba. Permaneció en varios centros clandestinos, se lo blanqueó y permaneció detenido en la Unidad 9 hasta el 25 de junio de 1979.

Liberan a once penitenciarios que actuaron en la dictadura
“¿Vamos a hablar de inseguridad?”, preguntó Nilda Eloy. “Les quiero avisar que estamos muchísimo más inseguros que ayer: dejaron en libertad a los pocos detenidos por la causa de la Unidad 9 de La Plata”, advirtió, alarmada por la noticia, justo cuando debía dar a conocer las actividades que el colectivo Justicia Ya! hará hoy por el aniversario de la desaparición de Jorge Julio López (ver abajo). Mientras que los juicios a los represores Miguel Osvaldo Etchecolatz y el sacerdote católico Christian Von Wernich –condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio– se hicieron con los imputados en prisión, ahora será la primera vez que se haga un juicio oral en La Plata con los acusados en libertad. De todas maneras, 14 represores que actuaron en la U9 deberán rendir cuentas ante el Tribunal Oral Federal 1, presidido por Carlos Rozansky.
Las excarcelaciones fueron dispuestas por la Cámara de Casación Penal en el marco de una causa que investigó el juez federal Manuel Blanco y fue elevada a juicio oral en abril, cuatro meses después del requerimiento del fiscal Sergio Franco y apenas tres semanas antes de que vencieran los tres años de prisión preventiva que el Código Procesal fija como tope máximo. Sin embargo, los imputados fueron liberados antes de que comiencen las audiencias.
La Unidad 9 fue una de las cárceles que más presos políticos recibió durante la dictadura. La mayoría provenían de centros clandestinos y el pase a la prisión oficial implicaba el “blanqueo” y la legalización de los detenidos, ya que pasaban a estar a disposición del Poder Ejecutivo.
Los 14 represores están acusados de cometer un total de 124 privaciones ilegales de la libertad, tormentos y homicidios en lo que será el primer juicio a integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Entre los homicidios cometidos en enfrentamientos fraguados durante supuestos traslados se encuentran los de Dardo Cabo, Rufino Pirles, Horacio Rapaport y Juan Carlos Deghi. También el crimen del cordobés Alberto Pinto, a quien mataron en la sala de tortura, ensañados con él por su condición de judío.
Los represores que esperarán el juicio en libertad son el entonces jefe de la U9, Abel Dupuy, el jefe de seguridad Víctor Ríos, los penitenciarios, Raúl Aníbal "Nazi" Rebaynera, Catalino Morel, Jorge Luis Peratta, Héctor Raúl Acuña y Segundo Andrés Basualdo, quienes estaban detenidos en la cárcel de Marcos Paz. Y también Elvio Cosso, segundo jefe del SPB, el subjefe Isabelino Vega, y los penitenciarios Ramón Fernández y Valentín Romero, quienes gozaban de arresto domiciliario. Los médicos Enrique Leandro Corsi, Luis Savole y Carlos Domingo Jurio ya habían sido excarcelados. El interventor del interventor Servicio Penitenciario bonaerense, coronel Aníbal Guillén, murió impune.

Justicia Ya! recurrirá a la Corte Suprema
Las organizaciones de Derechos Humanos nucleadas en el colectivo Justicia Ya! anunciaron ayer en La Plata que presentarán ante la Corte Suprema de Justicia un recurso denunciando el “retardo” y la “denegación de justicia” en la investigación de la desaparición de Jorge Julio López, querellante y principal testigo en el juicio que culminó con la condena al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. El anuncio fue realizado ayer junto a la presentación de una serie de actos que comenzarán a las 8 con una pegatina de afiches en los Tribunales Federales (ver pag. 14).
A tres años de la desaparición del albañil y militante platense, las organizaciones se reunieron en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado, en 8 entre 55 y 56, para dar una conferencia de prensa en la que tomaron la palabra Nilda Eloy, Guadalupe Godoy, Nora Cortiñas y Hugo Godoy; aunque todas las entidades que participan de Justicia Ya! estaban presentes en el evento.
Con la idea de denunciar la “absoluta pasividad” de la Justicia a lo largo de los tres años que lleva desaparecido López, con la consecuencia de que no hay pistas concretas sobre quiénes son los responsables de su secuestro y desaparición, Hugo Godoy fue el primero en tomar la palabra. El sindicalista aseguró que “nada ha hecho la Justicia ni los gobiernos nacional y provincial, no sólo para que aparezca López, sino para que se castigue a los culpables".
Guadalupe Godoy ennumeró las etapas investigativas, que comienzan con una primera intención de tratar el caso como si López hubiera estado “perdido o extraviado”, sigue con una instrucción que “niega que está en una causa relacionada con los desaparecidos durante la dictadura” y, por último, se investiga a la víctima y se trata de instalar “que tenía algún tipo de dificultad mental”; mientras que ahora se está en una “calesita judicial” a la que se entró después de haber logrado de que un funcionario se hiciera cargo de la causa y luego tuviera que dejarla. Dijo que Justicia Ya! le pedirá a la Corte Suprema que “garantice una investigación rápida, para saber dónde está López y quiénes son los responsables de su desaparición”.
Eloy destacó que “la causa fue remitida por Cámara de Casación Penal a la secretaría de Sergio Franco, quien ya la rechazó en cuatro oportunidades”. Y Cortiñas afirmó que la manera de actuar de la justicia es “ofensiva con todo el pueblo”. Además, remarcó que cuando hay una persona desaparecida “hay que salir a buscarla inmediatamente, como estamos buscando a López y a Luciano Arruga”, en referencia al chico al que se lo vio entrar en una comisaría y se sospecha que fue asesinado y escondido su cadaver.

13 de septiembre de 2009

El viejo

Conferencia de prensa de José Mujica y Danilo Astori en Buenos Aires:

"Ahora van a dar una conferencia Mujica y el otro hombre", dijo al teléfono el productor del noticiero, con impostación de hombre seguro. "Qué tal, Lorena, sí. Te paso el número de Nacho", promete, y mira a Nacho, que empieza a dictarle su celular: "15 5 7 1 3 3…", dice uno y repite el otro. "Estoy acá, con Nacho consustanciado con toda la cuestión Uruguaya", dice el productor.
–¿Me dijiste que son 300 mil los uruguayos en Argentina? –pregunta Nacho.
–Sí. 300 mil.
–¿Estás seguro?
–Claro –responde el productor.
–Bueno, voy a confiar.

La fórmula presidencial del Frente Amplio en Uruguay, José Alberto "Pepe" Mujica Cordano y Danilo Astori, se presentó en el Luna Park el jueves por la noche en un acto que cerró con un recital del dúo folclórico Los Olimareños. El evento se realizó con la idea de invitar a los 300 mil uruguayos que viven en Argentina a participar de las elecciones que se realizarán el 25 de octubre. Sirvió, además, para juntar dinero para pagar los pasajes de los que quieran viajar y no puedan pagarse el traslado. Hubo una conferencia de presa y los candidatos hablaron a la gente.

La conferencia. Entró en escena el Pepe Mujica, ex guerrillero Tupamaro –14 años preso por la dictadura– y ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del actual presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, recién renunciado a su cargo de senador y candidato a presidente por el Frente Amplio; lo hizo seguido por Astori, su candidato a vicepresidente, ex decano de la facultad de Ciencias Económicas, ex compañero de fórmula presidencial del fundador del Frente Amplio, Líber Seregni, y ex ministro de economía de Vázquez.
Adelante, subió a la tarima el candidato a presidente, que sin sacarse el piloto azul se acomodó delante de los micrófonos a través de los que debía hablar, recostó su cuerpo hacia adelante, apoyó las dos manos sobre la mesa y saludó: "Realmente queremos dar nuestro agradecimiento y un abrazo a la sociedad argentina y muy especialmente a todos nuestros compatriotas uruguayos desparramados a lo largo y ancho de la pampa", dijo.
Entonces, empezó la sesión de preguntas y respuestas característica de toda conferencia de prensa. El primer periodista en hablar preguntó cómo hará para cumplir su promesa de que los chicos vayan al colegio a doble turno. Mujica dijo que les pedirá a los maestros que pulan "un poco" a voluntarios universitarios. "Si esperamos a tener plata no arrancamos nunca", justificó. "¿Qué nos puede decir sobre los lineamientos del UNASUR respecto a las bases norteamericanas en Colombia?", preguntó otro periodista. "No nos planteamos el problema", dijo Mujica, aunque aclaró: "No nos gustan las bases militares. Y no nos deberían complicar la vida con esto".
Entonces, un periodista le preguntó sobre el conflicto entre Gualeguaychú, Uruguay y la papelera Botnia. Y le recordó una propuesta suya de sacarle dinero a la empresa para que financie emprendimientos turísticos del lado argentino, calificado por los ambientalistas entrerrianos como un chantaje. El candidato le explicó que esperaba que "los problemas se transformen en soluciones". Y, en el tono campechano que lo caracteriza, pidió que "no hay que darse manija (…) sino, no podríamos vivir (…) sería una inmoralidad usar papel".
Punto seguido, otro trabajador de prensa recordó que además de Presidente y Vice, Uruguay debe votar en dos plebiscitos: en uno deciden la anulación de la Ley de Caducidad, que impide el enjuiciamiento de los casos de violaciones a los Derechos Humanos ocurridos durante la última dictadura militar, y sobre el derecho a votar de los uruguayos que viven en el exterior desde su país de residencia. Quería saber si el hecho de tener que participar en dos plebiscitos perjudicaría a la fórmula presidencial.
Astori tomó la palabra y dijo que ninguno de los plebiscitos "irá en desmedro de la propuesta electoral frenteamplista". Y agregó que "la legislación electoral brinda la posibilidad de separar las dos cosas". Además, contó que sólo se vota por Sí, es decir que tiene que haber un 50% más 1 de votos positivos entre el total de votos emitidos para que se aprueben las propuestas.
Mujica retomó la conferencia con otra respuesta sobre Botnia y los temas que iba a tratar con la presidente Cristina Kirchner: "Es una tradición del gobierno argentino conceder un par de días de licencia para ir a votar. Nuestro deber es cultivar la mejor relación posible sin inmiscuirnos en cuestiones que corresponden a los argentinos", respondió. Alguien insistió y Astori lo cortó: "No hemos venido en representación de nuestro gobierno".
Les preguntaron entonces "qué pierde la izquierda si tiene que consensuar con la derecha". Y el ex Tupamaro candidato a presidente respondió que si para cumplir con el objetivo de acortar la pobreza a la mitad tenía que concensuar con la derecha, lo haría. "Después, los que hacen los libritos van a decir si fuimos conciliadores o no, pero Uruguay es una provincia pequeña, estamos entre dos gigantes que son Brasil y Argentina, y nuestras dimensiones de mercado no atraen a nadie. Tenemos que tener una pristina claridad para que digan en el mundo 'este es un país muy serio'".
"¿Van a ser socialistas?", preguntó una periodista española. "¿Qué es el socialismo? ¿Qué era? ¿Qué es? ¿Qué será?", retrucó Mujica. Y despojado de etiquetas ideológicas le dijo que iba a trabajar para crear un conjunto de reformas a favor de desarrollar una sociedad lo más justa posible. "No voy a taponar mis ideas para conseguir más votos. Mi sueño es construir una sociedad mejor, más instruida, culta y rica. Que haya una masificación del conocimiento y una sociedad sin angustia por el reparto. Pero no hay que igualar para abajo: hay que igualar para arriba".
Otro periodista preguntó por el UNASUR y Mujica le dijo: "Todavía no somos gobierno y ya nos tiran unos problemas bárbaros".
"¿Está sellado el MERCOSUR?", insistió otro periodista. "Es un proyecto de jerarquía para Uruguay. Pensamos que la apertura al mundo comienza en la región", dijo Astori.
Alguien vuelvió al tema Botnia, el emprendimiento turístico y el supuesto intento de chantaje a los vecinos de Gualeguaychú. "Nunca se puede hacer nada en contra de la voluntad de la gente. Lo más importante es encontrar una solución", respondió Mujica.
Un periodista planteó entonces la posibilidad de que haya un corte de puente el 25 de octubre, día de las elecciones en Uruguay, y preguntó qué posición tomaría el Frente Amplio, que necesita de los votos de los uruguayos en Argentina para ganar las elecciones en primera vuelta. "Una posición pacífica, tranquila y buscando la mayor bonhomía", explicó el candidato a presidente. Y agregó: "Yo me planteo transformar los problemas en posibilidades, por eso se me ocurrió que la empresa financie programas turísticos, porque debemos propender al desarrollo". Entonces, se confesó "admirador de Lula (el presidente de Brasil, Luis Ignacio Da Silva) que logró manejar un país con minoría porque, con la sapiencia de un gremialista, negocia, negocia, negocia y si no puede conseguir 100 consigue 20". "¿Y Venezuela?", preguntó alguien que quería saber si debía sumar a Uruguay en “el eje del mal”. "Tenemos que ser puente y no inmiscuirnos en la política interna", resumió Mujica.
Y "buenas noches, muchas gracias. No lo tomen como una restricción a la libertad de preguntar, pero ya es la hora y los candidatos tienen que pasar al auditorio para hablar al público", dijo el organizador.

En escena. Un clip con música de Viglietti emocionaba a los uruguayos y argentinos que esperaban por la fórmula Mujica-Astori y la presencia en vivo de Los Olimareños. Estaban en primera fila el intendente de Morón, Martín Sabatella, y el gobernador de Santa Cruz, Hermes Binner. Bastante más atrás, Luis D' Elía.
La gente aplaudía las grandes banderas del Frente Amplio que mostraban las pantallas, aunque los momentos más emotivos se los llevan Líber Seregni y el plan Ceibal, aquel por el que cada maestro y cada alumno de la escuela pública dispone de una computadora portátil de 100 dólares.
Claudio Orellano, el locutor que se hizo famoso en Crónica TV, ofició de maestro de ceremonia, recordó los plebiscitos y tras una breve arenga presentó a Astori, que ya estaba parado en el escenario, apurado por nadie, según él mismo reconoció más tarde.
El por segunda vez candidato a vicepresidente del Uruguay por el Frente Amplio agradeció al público la presencia, enumeró los compromisos cumplidos y afirmó que la izquierda ya demostró que puede conducir el país y asegurar crecimiento económico para mejorar la calidad de vida de la gente.
"Exhibamos a los que no están acá lo que ha conseguido el gobierno del Frente Amplio y comparemos con lo que hicieron otros: tenía que llegar el Frente Amplio para transformar a Uruguay", aseguró.
Más trabajo, más educación, mejor salud, el plan de Apoyo a la familia y el plan Ceibal con sus alumnos y maestros computarizados. Al que hay que sumarle la promesa de llevar adelante un plan Cardales, con el que se computarizará a los chicos de la secundaria pública: "No hay arma más poderosa para hacer justicia que no sea la educación, el conocimiento", dijo el candidato. Y más: "Aquellas políticas no cayeron del cielo, fueron producto del trabajo de servidores públicos. Hoy no se trata de que algún oriental se pregunte si podemos gobernar".
Astori habló de seguridad, de tener en cuenta las causas del delito y la necesidad de ser más eficientes en la prevención. Y de las otras seguridades, la que necesita el trabajador, la seguridad de saber que seguirá en su puesto, que tendrá un buen trabajo, que podrá progresar; de un programa para "reconquistar el derecho de permanecer en la patria en la que nacieron".
Se despidió con versos de Miguel Hernández:

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Y entonces, Astori presentó al candidato a presidente y entró en escena el Pepe Mujica, con cierto andar bailarín, como el tigre Gatica lo habrá hecho en ese mismo Luna Park, pero no con una bandera argentina sino con una uruguaya, que colocó delante del atril colocado sobre el escenario. Después, se sacó su piloto delante de la gente y tomó un micrófono inalámbrico. Saludó: "Compañeros, compatriotas, queridos argentinos, compatriotas de la patria grande que todavía está por hacerse. ¡Uh! Qué fuerte que suena esto", dijo, sorprendido por el volumen del micrófono.
En el escenario, Mujica, de 74 años, caminó de una punta a otra, siempre al borde, lo más cerca que pudo de la gente que estaba sentada en la platea. Desde el escenario, contó unas anécdotas: les dijo que claro, que "los uruguayos cuando rajamos, rajamos para Argentina, para Buenos Aires, que es lo más cerca, el primer punto de recalada". Y contó que algún compañero alguna vez le explicó: "Mi patria es donde comen mis hijos". Y que "es una cosa muy seria, muy dramática, descuajarse de la niñez, de la adolescencia y tener que hacer raíces nuevas. Y que salgan canas y arrugas y no poder volver por no querer hacer sufrir a los chicos ese descuajarse. Nosotros, los uruguayos nos hemos dado el lujo de descuajarnos, no importa si fueron razones económicas o políticas, pero esta patria grande tiene algo de nuestra nostalgia, de nuestros hijos. Como decía Jorge Abelardo Rama: 'fundamos muchos países porque no podemos fundar la patria'".
Mujica habló a la gente como el hombre campechano que es. Se tragó todas las eses que corresponden, dijo pa por para, pal en lugar de "para el" y esas cosas parecidas: balero por cabeza o inteligencia. Y aseguró que "el Frente no pelea por ponerle una banda presidencial en la panza a un viejo. Pelea por un proyecto de 20 ó 25 años".
El discurso estuvo destinado a convencer a los uruguayos a que vayan a votar. Y que convenzan a otros uruguayos para que crucen el charco. "Unos por allá dicen: Estos van a la Argentina a buscar votos… ¡Seguro!", dijo Mujica. Y explicó: "La verdad es que los que tienen guita en el Uruguay pueden votar aunque estén en Tanganika. Pero ahí están los críticos, se ponen con pinta de prócer y dicen (los uruguayos que viven en el exterior) 'van a decidir la suerte de otros' (los que viven en el Uruguay)". Y justificó: "Tomar una decisión cívica es generar un lazo, porque no estamos dispuestos a resignarnos a no tener lazos. Hay que asumir actitudes y compromisos". Además, se preguntó: "Cuánto durarán estas fronteras en las que nos criaron".
Viajar a votar, dijo Mujica, significa tener "un sentido amplio de la lucha y la solidaridad intrageneracional", porque el Frente Amplio "no va a agotar un programa en cinco años, subiremos unos escalones, pero no hay un triunfo final, es una lucha permanente por la eterna transformación, por el progreso".
Sobre el qué hacer de su gobierno posible, prometió: "Ya que no tenemos recursos, ya que somos pequeñitos, ya que tenemos que apostar a la calidad, apostemos a la calidad de los cosos y no de las cosas. Apostemos a la calidad de los seres humanos, de nuestros hijos. ¡Que las nuevas generaciones sean mejores que nosotros!".
Mujica mencionó el plan Ceibal, dijo que el 40 % de los chicos nacen en hogares pobres y que sólo el 4 ó 5 % de ellos llega a la universidad. Entonces, contó que quiere que "cuando un uruguayo camine por el mundo digan 'ojo, es un bocho, es uruguayo. Un país de baleros". Y arengó: "Somos muy ordinarios si no lo hacemos, tenemos que enamorarnos de la sabiduría, del conocimiento, de la cultura. Somos responsables por los gurises (los chicos)". Y dio los ejemplos de Finlandia y Holanda para hablar de dos países supuestamente pequeños e improductivos.
En tono campechano, como de cacique que sabe, como viejo jefe de la tribu, contó que "hace unos años nos dividíamos por la ideología y estaba bien, pero ahora tenemos que pelear por los valores, pelear pa ser derechos, pa ser solidario, pa compartir, pa construir nosotros la verdadera ideología: la lucha por los valores".
Después, arengó: "Tengan hijos, edúquenlos, pastoréenlo cortito, que aprovechen las pilas que tienen. Si tenés un hijo no le dejes una fortuna, dejales la cabeza y el alma cultivada. No sólo vinimos por el voto, sino por el compromiso".
Como su compañero de fórmula, habló sobre seguridad: "Vas a cualquier capital, te meten en el hotel y te dicen ‘no vayas a salir que no se puede’". De la droga: "No vas a salvar al gurí de la droga con un policía atrás de un arbol. Lo vas a salvar si tiene el bocho claro". Y después insistió con la idea de trabajar en educación para conquistar el mundo: "Nadie va a desconfiar del imperialismo uruguayo", bromeo. ¿O no?
Entonces, por primera vez, mencionó su costado ideológico con una cita a Lula, que dice que "el corazón está en la izquierda".
Al insistir sobre la necesidad de la participación electoral, Mujica aseguró que "las luchas que valen son las que se transmiten", entonces pidió a los presentes, a los militantes: "Hablen con los incrédulos, con los desencantados, con los que no se comprometen, con esos que cuando en la televisión dan un programa político se ponen a mirar a (Marcelo) Tinelli o cualquier otro parecido. Los que puedan ir a votar, vayan", pidió.
"Vamos a ir todos", gritó alguien de la tribuna.
Entonces, Mujica dijo que se va a meter en los barrios periféricos "con amigos, con milicos, con voluntarios, a ayudar a la gente pero no por la gente, por nosotros". Y recordó su promesa de hacer una escuela de tiempo completo y a los que le preguntan cómo lo va a hacer les respondió: "Si voy con el proyecto al ministro de economía lo infarto, pero, como pobre, hay que inventar recursos".
Y pidió otra vez: "Orientales argentinos dennos una mano, vale la pena hacer cosas que no son pal bolso, son pal bobo. Valdrá la pena una y otra vez volver a empezar, derrotados son los que dejan de luchar, los que se resignan". Y se despidió, contundente: "Estar vivo es un milagro y hay que homenajear a la naturaleza generando vida".
Después, tocaron Los Olimareños. Y fue apenas una anécdota, como aquel militante que cada vez que terminaba un tema les pedía: "El fusilao, el fusilao".

6 de septiembre de 2009

Violencia es mentir

Entrevista a Manuela González, titular del Instituto de Cultura Jurídica de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

–Desde hace unos días se habla de la violencia, de la noche y de los jóvenes. ¿La violencia es sólo propiedad de los jóvenes?
–La violencia está en todos los intersticios y es consecuencia de una sociedad cada vez más desigual. Cuando nosotros éramos jóvenes había más previsibilidad de lo que iba a ser nuestra vida, mientras que hoy la escuela no sirve para insertarse socialmente. Si soy pobre la escuela no me brinda posibilidades y los medios me estigmatizan. Todo un cóctel explosivo del que surge "vivo el hoy y no tengo futuro". La escuela no da información ni acceso al trabajo. Y los que logran ingresar al mundo laboral descubren qué es el mundo precario, trabajan en negro y con la posibilidad permanente de que lo pueden reemplazar con otro. Sienten que son desafiliados de la sociedad. Además, los que tenemos trabajo, invisibilizamos la situación de pobreza que viven cada vez más sujetos, y cada vez más chicos. Esta sociedad que estamos construyendo desde los años '90 es el origen de la violencia que estamos viviendo.
–¿Quiénes son los responsables?
–Vivimos en un Estado autista, que saca una ley nacional de violencia contra las mujeres y el gobernador (Daniel Scioli) al otro día dice que "la vamos a aplicar en la Provincia", pero resulta que ya tenemos una ley desde el 2000. Una ley que tendrá defectos, pero es muy buena y se aplica poco porque no se tienen recursos. Ahí entra el Poder Legislativo, porque los legisladores sancionan leyes sin saber si va a tener los fondos para poder funcionar. Le dicen a la mujer golpeada que se vaya de su casa, pero no establecen ningún lugar para recibirla. Después está el Poder Judicial, que está concentrado en su burocracia, en mantener su estructura y reproducirse en lugar de aplicar la retórica para abrir debates que puedan contribuir a la creación de una sociedad más heterogénea. Hay un Derecho que cada vez más representa los derechos de los que más tienen, la propiedad privada.
–¿Existe también en estos ámbitos la violencia?
La violencia no es solamente una cachetada o el ojo morado. Hay una violencia simbólica que está sostenida a través de las desigualdades que hay para formar parte de esta realidad social. Los políticos hablan poco de la pobreza y la falta de trabajo y mucho de las elecciones y las reelecciones. En lugar de crear políticas sociales, generan clientelismo y corrupción: si entregan un subsidio se quedan con un "retroactivo", si le dan trabajo a alguien y se quedan con una parte de su sueldo.
–¿Qué se podría hacer?
–Necesitamos diagnósticos. Hace falta construir políticas a partir de un diagnóstico, porque no es lo mismo tener 14 pobres que 140 o 140 mil. Los datos cuantitativos sirven para trazar políticas públicas, pero hoy no sabemos cuántos chicos hay en las comisarías, a cuántos hombres se castiga por la violencia en el hogar. Hay una negación e invisibilización de las cuestiones de género. Si una mujer es violada enseguida se duda si hizo algo.
–¿Además del Estado, qué otras instituciones fracasan?
–La familia y la escuela dejaron de ser baluartes. No pueden cumplir con las cosas que deberían cumplir. Los franceses dicen desde hace un tiempo que la familia occidental está en crisis y esto en realidad se debe a la profundización del modelo neoliberal, a la búsqueda del placer individual, a la intolerancia, a que sólo existe mi grupo. Hay cada vez más hogares monoparentales, que en la Argentina serían algo así como el 38 por ciento. Esto lleva a que haya adolescentes que carecen de una contrafigura, un padre que los dota de elementos de control. Se cena con la televisión prendida, se perdió la mesa familiar, esa reunión en la que se visualiza al otro, en donde hay un ejercicio del diálogo. Entonces, hay dos generaciones que se apartan cada vez más. No poder comunicarse genera violencia. Los adultos no pueden establecer una interacción porque no tienen tiempo para entrar en diálogo con los jóvenes. Ese es el primer paso para terminar con la violencia: dialogar y aceptar la diferencia.
–¿Qué pasa con los adultos?
–Los adultos están cruzados por la inestabilidad laboral. Yo valgo si tengo plata y el que tiene trabajo tiene que trabajar muchas horas y pierde el control de lo que pasa en su casa con su familia. A eso hay que sumarle que estamos en una sociedad en la que se tienen que mantener jóvenes, trabajar, ir al gimnasio y atender a sus gustos personales. Lo más importante y lo que me va a dar la felicidad es el éxito. El éxito económico. Comprarme un auto y las mejores zapatillas. Y la persona entonces vale por estas cosas exteriores. Los chicos copian a los adultos, pero no les gusta la vida que llevamos, sin paz, sin tiempo para nada. Les pasa a los maestros, los adolescentes no entienden ni respetan a los adultos. Entonces, se apropian de la noche y aparecen los excesos, el alcohol y la droga. Los chicos no ven un futuro y viven el hoy. La sociedad es un caldo de cultivo para la violencia.
–¿El periodismo tiene algo que ver en todo esto?
–Los más responsables somos los intelectuales orgánicos, los que dominamos el núcleo del sentido común. Los periodistas en lugar de informar con profundidad le muestran a la gente lo que le gusta ver, el sensacionalismo y lo privado. Cuando la Corte Suprema dice que despenaliza la tenencia de marihuana para consumo personal en pequeñas dosis los medios salen a hablar de que se habilita la droga a los chicos. La prensa engloba cosas que no están incluidas, pero no dicen nada de que no hay lugares para hacer un tratamiento para salir de las adicciones. Y eso por no hablar del hombre de derecho, que tendría que estar al servicio de un mundo más justo, cuidando el bienestar de todos. Y, sin embargo, lo que le parece más importante es cuidar la posición que ha logrado.

1 de septiembre de 2009

La muerte de Alorsa


De manera totalmente inesperada, víctima de un paro cardíaco, falleció el domingo por la noche a los 38 años el cantante platense Jorge Pandelucos, conocido como Alorsa, fundador y líder del cuarteto de tangos criollos, milongas, valses y candombes La guardia Hereje. Sus restos fueron velados en Tolosa e incinerados ayer por la tarde en el cementerio Parque de la Gloria. El tango platense perdió a uno de sus cantores más creativos, capaz de emocionar y de hacer reír, y que como muchos artistas de la ciudad tenía que vivir de otra cosa: manejaba un taxi.
Alorsa sufrió una descompensación cardiaca mientras dormía y, al final, no va ir a Japón, como prometía cuando bromeaba con que esperaba la oportunidad de ponerse el kimono para ir a robarla a Japón con la Guardia… porque ya sabía: “for export es la soja”.
El cantante era también autor de las letras y compositor del grupo, que estaba en plena carrera ascendente: los empezaban a invitar en los programas de televisión relacionados con el tango –y también habían ido a tocar a Estudio Fútbol, de TyC–, comenzaban a ser escuchados en Buenos Aires –el jueves habían tocado en el Mundial de Tangos–, y en La Plata ya habían llenado un Coliseo Podestá. Su segundo disco, 13 canciones para Mandinga, está grabado pero todavía no fue publicado.
Alorsa se descompensó el domingo antes de la medianoche, lo asistieron su hermano, su padre y un vecino médico, pero nada pudieron hacer para salvarlo.

30 de agosto de 2009

Cultivadores de marihuana



La Corte Suprema despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal y Diagonales fue tras los cultivadores platenses de esa hierba para que cuenten sus experiencias. Parecía que iba a ser difícil dar con ellos, pero no, para nada. Apenas 24 horas bastaron para encontrar a cinco que aceptaron contar sus historias. Y todos hubieran sido capaces de presentar a varios amigos que también plantan para autoabastecerse. Como si salieran del patio a contar lo suyo, M., E., L., J.A. y R. (llamados por sus iniciales) hablan de adicciones, legalización, motivos y consecuencias del consumo. Al aire libre.

EXPERIMENTO. M. tiene 33 años y está en el final de una carrera universitaria en La Plata, que abandonó este año porque su mamá sufre una enfermedad terminal y él la está cuidando. Fuma desde el verano del '98 y cosecha desde 2007, para autoconsumo, aunque también hace canjes y alguna vez vendió.
"Empecé a fumar en el verano del '98 en un viaje que hice con un amigo de La Plata por el sur. Fue en El Bolsón. Se dieron las condiciones, porque yo hasta entonces tenía prejuicios. Todavía no me había llegado el turno", contó. Desde entonces, vivió en la ciudad y en un pequeño -pequeñísimo- pueblo de La Pampa, donde hacía 5 kilómetros hasta el acceso en la ruta para encerrarse en su camioneta a fumar un porro tranquilo: "No quería levantar la perdiz", justificó. Casi 10 años después, en 2007, hizo su primera experiencia como agricultor en una casa interna con un pequeño patio. Hasta entonces compraba, "con las dificultades propias de conseguir una droga ilegal".

–¿Cómo empezaste a cultivar?
–Empecé con la idea de imitar la experiencia de un amigo que me demostró que era posible. Fue casi por rebote, por valorar la calidad y para evitarme los riesgos que tiene ir a comprar a lugares marginales.
–¿Cuál es tu método de cultivo?
–Tenés que respetar las estaciones. Se siembra en primavera y hay que acompañar el proceso de la planta. Uno va aprendiendo, al principio abonás la tierra con productos orgánicos, pero luego te vas dando cuenta que no hay secretos: es sol y agua. Yo proceso la basura para abonar la tierra y aprovechar los recursos. El experimento te abre la cabeza. Aprendés de la lógica orgánica de la planta y adquirís una política ecologista. Te relacionás con la tierra desde la agricultura doméstica, que te ennoblece.
–¿Cuándo fue tu última cosecha?
–La última cosecha fue en abril y me va a alcanzar para consumir todo el año. Estoy en una situación particular porque mi vieja está internada muy mal y no puedo estar fumado, necesito estar atento a lo que me dicen los médicos, por lo que estoy fumando mucho menos, pero soy de los que fuman todos los días. Fumo en pipa, por lo menos una pipa por día. Además, tengo que estar tranquilo para poder disfrutarlo. Si estás bien y fumás, estás fantástico; pero si estás mal y fumás, vas a saber de verdad lo que es estar mal.
–Lo de tu mamá te está obligando a cambiar de hábito.
–Y sí. Mi vieja tiene una enfermedad terminal. Tiene cáncer y pasó dos meses internada… Yo quiero nebulizarla con marihuana. Ella está anémica pero no tiene sed ni apetito y yo creo que la puedo ayudar. Obvio que no le voy a dar de fumar, pero se puede vaporizar el thc para usarlo como analgésico. En Europa ya hay productos farmacéuticos que se hacen con marihuana.
–¿Alguna vez vendiste lo que cultivaste?
–Sí. Vendí y troqué.
–¿Canjes con otros cultivadores?
–Sí, también, pero tengo un amigo que me mandaba pizzas a cambio de marihuana. Y un par de veces hubo gente que quería pagar y no me pareció mal, de última, vendía algo de mi trabajo, que es el mismo que el que vende soja.

TRES PORROS DIARIOS. E. tiene 29 años, es estudiante de la UNLP y trabaja en una imprenta. Nació en Bahía Blanca. Es hijo de hippies y para él la marihuana es como el pan, aunque la primera vez que cultivó, cuando tenía 16 años, sus padres lo obligaron a tirar la planta. Empezó a fumar a los 15 años. Y no fue por rebeldía, ni novedad, porque sus padres fumaban delante de él cuando era un nene. "Me relaja, tiene cuestiones sedantes. Es una planta, no tiene agregados", describió.

–¿Cuándo empezaste a cultivar?
–Cultivo esporádicamente desde los 16 años siempre in door (puertas adentro), es decir en interior, con luz artificial y un ventilador sobre la planta, para que no se estanque, que se mueva y que no tenga bichos. Además, tiene gotera, para el riego y temporizador, para que tenga 18 horas de luz y 6 de oscuridad total.
–¿Qué dijeron tus viejos cuando se dieron cuenta?
–La primera vez que me vieron con una planta me la hicieron sacar, por miedo, no por lo que me pudiera pasar, sino porque mi familia no quería que la sociedad me juzgara. Más porque vivíamos en Bahía Blanca, donde si sabían que plantaba seguro pensarían que era un narcotraficante. Ahora me declaro fumador en todos los ámbitos en los que me muevo.
–¿Y por qué decís que cultivás esporádicamente?
–Cuando no cultivé fue porque no pude hacerlo. Por las mudanzas viví en casas en las que no era posible mantener la temperatura, o la luz. Y si la planta sale macho no sirve, aunque se puede usar para hacer hachís, necesitás algo así como 250 gramos de marihuana para hacer 25 gramos de un buen hachís casero. Pero esa es la cultura europea.
–¿Qué opinás de la despenalización?
–La despenalización rompe con el narcotráfico. Y rompe con los prejuicios. Y desmitifica en el sentido de que la marihuana no es una droga: no genera adicción. Yo fumo diariamente y bastante, me puedo fumar dos o tres por día. Para mí es como el pan. Y no estoy re loco. No es que vas a ser menos productivo. Podés venir a la facultad a estudiar y prestar atención en la clase. Igual, creo que hay que despenalizar, no legalizar.
–¿Vendiste alguna vez?
–Facilité.
–¿Y eso?
–Trueque.
–¿A cambio de qué?
–De todo. Siempre produje para mí y para mis amigos. Si daba, también facilité o hice trueques.

PARA BAJAR LA CORTINA. L. tiene 42 años y es el mayor de todos los entrevistados, aunque no el único que tiene un hijo. Vive en pareja y tiene una nena de 3 años. Alquila un departamento interno y tiene un pequeño patio en el que cultiva marihuana y tiene un perro. Trabaja de portero y también hace changas en sus horas libres.

–¿Te acordás de la primera vez que fumaste?
–El primer porro me lo fumé en el viaje de egresados a Bariloche, pero fue una cosa muy aislada, porque no volví a fumar hasta que vine a La Plata a estudiar. Al principio fumaba muy de vez en cuando, en alguna reunión, porque no era tan común como es ahora. No tenía nadie, era muy contado y cuando aparecía un porro era una fiesta.
–¿Era difícil conseguir marihuana en los '80?
–Conseguía por algún conocido. Cuando empezás a fumar de a poco sabés dónde ir a comprar, alguien te pasa alguna línea, te vas enterando de quién vende y en qué lugares. En mi caso no me tocó correr riesgos por ir a buscar faso. Nunca me metí en lugares que ni sabés qué te puede llegar a pasar. Nunca tuve desesperación.
–¿Cómo fue que empezaste a cultivar?
–El cultivo empezó por ver, por gracia o no sé cómo llamarlo… por la novedad de tener una planta. Con el tiempo empecé a ver que pegaba, que era rico, que el cuelgue era distinto al del comprado y empecé a cuidar las plantas para no perder las cosechas. En la época en que empecé a fumar no había casero ni autocultivo.
–¿Fumás del comprado también?
–No. Sólo de vez en cuando, si no tengo y me encuentro con algún amigo. Ahora no sé qué le ponen, pero realmente no sabés qué fumás. El faso comprado me pega muy violento, muy duro. Lo que tengo yo es más tranqui. Aparte, el precio se fue a las nubes. Prefiero fumar el casero.
–¿Te gusta cultivar?
–Está bueno. Que germine la semilla (con un germinador o en una maceta) y cuidar la planta, regarla, porque necesitas mucho agua, mucha humedad. A mi nunca me agarrró una plaga. Me ha pasado que se la comieran los caracoles, pero el problema es cuando son chiquitas, una vez que pasa los 40 centímetros ya crece sola y puede llegar a los tres metros. Son re cañas, crecen.
–¿Cuánto fumás?
–Depende de lo que tenga que hacer. Si tengo que hacer algo que necesito estar pilas no fumo. Me cuelgo. Fumo sólo si estoy seguro que ya no tengo nada que hacer el resto del día, que puedo estar al pedo. Entonces, le pego un par de secas y listo.
–¿Qué te parece lo mejor y qué lo peor de fumar marihuana?
–Lo mejor es el divague. El vuelo es lo mejor del mundo. Eso está buenísimo. Lo peor será el mal que le hace el humo al pulmón, la toxicidad por inhalar el humo.
–¿Vendiste alguna vez?
–No, no, ni en pedo. Regalé muchas veces, ni hablar. Pero vender ni se me cruzó por la cabeza.

RESCATADO. J. A. tiene 27 años, es empleado administrativo y ya no cultiva. De fumar todos los días durante algunos años, ahora fuma marihuana casera gracias a las cosechas de amigos a los que en su momento les regaló plantas o semillas. Le alcanza con dos o tres porros por mes.

–A los 15 fumé con un grupo de amigos, en una tarde de campo. Apareció uno que tenía y nos preguntó si queríamos probar. Nos sentamos en ronda y nada… no se percibió bien en ese momento. A los dos meses me fumé uno de noche, sin alcohol y lo sentí: me dio mucha hambre. Después, no me interesó más y creo que fue porque hacía mucho deporte. Volví a fumar a los 18, pero nunca compré. Fumaba la que había en el momento, porque alguien que cultivaba me convidaba.
–¿Cómo accediste al cultivo?
–Cuando tuve 20 años me regalaron dos plantas. Las cuidé, las transplanté a tierra en el fondo de mi casa y crecieron bien. Tenían buen aspecto y llegaron a medir como yo (1 metro 80). En ese momento, en mi casa nadie me preguntó nada. Siempre tuve aprecio por la naturaleza.
–¿Qué pasó después?
–Me puse a averiguar por Internet. Las fui cuidando y aprendí a curarlas, a cortarle las ramas. Aprendí a mirarlas, a olerlas, a tocarlas: si tenía resina por fuera, las cortaba. De las semillas de esas primeras plantas practiqué la siembra. Lo ideal es que las semillas estén en la oscuridad total hasta que exhiban la parte verde de la planta. Lo primero que sale es la raíz y si le da el sol se muere… no sé si es importante esto…
–¿Qué pensás?
–Creo que hay que saber hacer las cosas, (fumar) no es una boludés. Te puede cambiar la personalidad. Hay que tener un control. Dar a luz todo, para autolimitarse y que los demás te ayuden a limitarte.
–¿Vos le contaste a tus viejos?
–Al principio decía que era cualquier otra planta y de a poco fui dando la cara. Lo tomaron bien porque supe explicar que era normal, que si bien puede causar un daño... mostraba seguridad para dejarlos tranquilos. Conté que mis amigos también fumaban. Y les mostré que a ninguno de nosotros nos iba mal. Me permitió liberarme.
–¿Por qué dejaste de cultivar?
–Después de cada cosecha, después de haber fumado muchos meses seguidos, cuando me veía a mí mismo, me daba cuenta que había dejado cosas que hacer. Había abandonado un poco mi higiene, no me cortaba el pelo o no me afeitaba. La marihuana te quita un poco de incentivo. El exceso te derrumba, te desmotiva. Fumar mucho te deja en un estado de confusión. Se te vienen mil ideas a la cabeza pero no terminás ninguna. Pensás e imaginás, pero no hacés nada. Ahora sólo fumo tres o cuatro veces por mes. Algún fin de semana o cuando estoy a mil con el trabajo y quiero bajar un poco.
–¿Qué es lo mejor y lo peor del porro?
–Lo más positivo es la tranquilidad y la armonía que te da. Si estás sin apetito también es muy bueno, pero creo que es un efecto momentáneo, el inmediato después de fumar. Lo peor es el humo caliente, si a ese humo no lo llevás a un proceso de enfriamiento no te hace mal. La combustión es lo peor por el calor, que te quema células del esófago.
–¿Vendiste alguna vez?

–Nunca. Y siempre aconsejé a mis amigos que no vendan, que hagan trueques, por un vino, por una foto, por un cuadro, pero por plata no. Todo lo que producía lo compartía con amigos. Me querían comprar, pero nunca vendí nada. A los que querían comprar les regalaba.

OTRO RESCATADO. R. tiene 30 años, es casado y tiene una nena de 4 años. Es empleado de una editorial de Buenos Aires. De lunes a viernes viaja en micro para cumplir con su jornada laboral de 9 horas y media por día. Le gusta la marihuana desde que la probó, hace 16 años.

–La primera vez que fumé fue a los 14 años. Fumé un paraguayo y ya me gustó. Seguí fumando y llegué a fumar mucho, a estar muy colgado. Después estuve dos años sin fumar y hoy sólo fumo de mi planta. Hace un montón que no compro.
–¿Cómo cultivás?
–Tengo un balcón con una maceta. Yo planté sin tener ni idea. Ahora tengo dos o tres plantas.
–¿No te da miedo que se vea?
–No creo que nadie la identifique. Bah, no me preocupo por eso.
–¿Fumás mucho?
–Ahora fumo los fines de semana. En la semana sólo me permito un terapéutico si vengo muy limado, si estoy estresado o acumulo bronca, para no juntar mala onda, pero tuve un tiempo, como dos años, de estar fumado todo el día. Estaba muy colgado, sin laburo. Un día decidí rescatar y aflojé. Entonces, estuve dos años fin fumar. Después dejé de fumar tabaco y me dolió muchísimo más, me ponía re loco, el cuerpo lo necesitaba, me lo pedía, quería nicotina y alquitrán. Al porro, lo dejé de fumar y listo. De todos los vicios que tuve y tengo, el de fumar marihuana me parece el más natural. Lo comparo como el que llega a su casa y se toma un whisky para terminar el día.
–¿Y qué es lo peor?
–Lo peor es el cuelgue, pero pasa por cada uno. Te importa el momento y sólo el momento. Te colgás, no activás, dejás de hacer algo que tal vez necesites hacer. Lo pateás o simplemente no lo hacés.
–¿Vendiste alguna vez?
–La planta es mía y nada más. Una vez compré y vendí a algunos amigos. Es jugoso porque es plata fácil, pero no da para hacer esa movida. Les vendí a algunos amigos, a conocidos, pero no de lo que cosecho. Aquella vez fui a una villa a comprar y después repartí a algunos amigos. Lo que cosecho es para mí y, en todo caso, regalo.

La Corte Suprema despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal y los cultivadores platenses de la hierba no creen que sea gran cosa. M. prevé que ayuda a romper el prejuicio, E. coincide y opina que "la despenalización rompe con el narcotráfico". L. cuenta que le gusta que se diga que no es un tema judicial sino de salud pública. J. A. acuerda en que va contra los narcos. Y explica: "para vender hay que tener más de diez plantas. Me parece un exceso". Para R. es un pasito nomás.